Mar Caribe
DIA 105
Martes 4 de Agosto de 2009
Hoy fue un día muy movido!!!
A las 2 de la mañana Ali y Sami se despertaron por el movimiento del velero, fueron un rato afuera, donde estaba Bocha y Hans… tomaron aire y se volvieron a dormir. Bocha se quedó toda la noche afuera con Hans, porque sentía que si se entraba al barco se descomponía! El resto durmió toda la noche dentro del barco… pero ninguno descansó, realmente se sacudía mucho.
A las 6:30 Ali y Sami se volvieron a levantar con todo el entusiasmo de estar navegando, Hans comentó que la profundidad en ese momento era de 2000 metros y que las olas eran de más de 2 metros de altura, las que hacían que el velero se pareciera a una licuadora!
Bocha casi no pudo dormir y se sentía muy mal, por lo que se fue a acostar adentro, en un sillón-cama del comedor. Ali y Sami desayunaron unas galletitas, pero al rato Sami también se sentía mal y se fue a dormir. Salvo Ali y el capitán, todos estaban descompuestos y no aguantaban estar parados ni dentro del velero, ni arriba. Todos vomitaron lo poco que habíamos cenado y desayunado, salvo Bocha que con estar acostado y callado se mantenía estable. Ali se pasó toda la mañana en la cubierta con el capitán, tomando un poco de sol y disfrutando de la fresca del mar.
Tipo 10:30 de la mañana unos delfines aparecieron nadando al costado de nuestro velero, fue algo impresionante con la velocidad que se desplazaban y la cantidad de delfines que se fueron sumando… fue hermoso!!! Nos acompañaron por más de media hora, iban nadando justo por debajo de la proa del velero, como desafiándolo… y los más arriesgados se cruzaban a menos de 20 cm del casco, un show inolvidable. Luego de un rato algunos delfines abandonaron el juego, pero al rato volvieron. Este último grupo sólo los pudo ver Ali, porque el resto ya había vuelto a su posición anti-mareos… es decir, acostados en donde sea, con los ojos cerrados y sin ganas de hablar (y mucho menos de comer o tomar algo!)
A eso de las 5pm, Sami se levantó y junto a Ali convencieron a Pelu de que se levante y se ponga a pescar, y así fue… al rato un lindo atún de unos 2 kg nos aseguró comida fresca para cuando lleguemos a una zona sin tanto movimiento, pero para eso aún faltaban unas cuantas horas!
Al llegar la noche algunos comieron un sándwich de jamón, queso y tomate… menos Bocha que sólo tomó un poco de agua. Todos volvimos a nuestros puestos horizontales y tratamos de descansar un poco, deseando llegar a tierra firme!!! A la única que no le afectó el oleaje fue a Ali, quien se pasó todo el día caminando por el barco, y comiendo como cualquier día normal…
De todas maneras tenemos todos muchas ganas de llegar a las playas que nos prometió Hans; arenas blancas, aguas transparentes y peces de colores!
DIA 106
Miércoles 5 de Agosto de 2009
Ali se levantó tempranito, está durmiendo con las chicas en la habitación de proa donde hace un calor insoportable, y ni bien amanece no se puede estar (por lo menos para Ali, porque Iris desde ayer que no sale de ahí!). Hoy la mayoría se sentía mejor por lo que decidieron prepararse un licuado, menos Bocha que prefirió quedarse acostado sin comer nada hasta que el velero pare… esto le recuerda a Machu Picchu donde bajó unos cuantos kilitos!
Cerca de la 1pm llegamos a las islas “Cayo Holandez”, éstas se encuentran protegidas por barreras de arrecifes que impiden la llagada de las olas… generando zonas de aguas tranquilas y totalmente transparentes donde anclamos, hay una profundidad promedio de 8 metros y el fondo se ve desde el velero! Al toque de haber verificado que el ancla quede bien sujeta en estas arenas finas, todos saltamos al agua para disfrutar de este maravilloso mar.
Todas estas islas que forman “Cayo Holandez” están despobladas, sólo se ven veleros… algunos se quedan sólo un par de días como nosotros, y otros se pasan aquí todo lo que la visa le permita, yendo a tierra firme solo para abastecerse de comida y agua. El lugar es hermoso, las playas son de arenas blancas, con muchas palmeras y con vegetación muy tupida que da miedo meterse al interior de la isla. En la costa encontramos caracoles muy grandes, algunos vivos y otros ya vaciados por algún otro turista que se los comió; lo único feo e increíble es la cantidad de basura (botellas y bolsas) que se juntan en la costa al nivel de hasta donde sube el agua.
Después de caminar por la playa de arena blanca y nadar un rato en este mar cristalino, volvimos a subir al velero y nos preparamos unos sándwiches con unas cervecitas… para festejar que habíamos llegado a este hermoso lugar y que de una buena vez el velero estaba quieto!
Apenas terminamos de comer, nos fuimos nuevamente al agua con los equipos de snorkel. Por suerte, antes de salir de Cartagena nos compramos un equipo de snorkel muy barato (10 dólares) y como Hans tenía otros dos juegos con patas de ranas, todos pudimos meternos al agua.
Para nosotros dos fue la primera vez que hacíamos snorkel, y realmente nos encantó! Nos acercamos a los corales y estuvimos nadando junto a muchísimos peces de colores, parecía que estábamos dentro de un documental de Discovery! Salimos del agua todos arrugados y solamente porque estaba bajando el sol… porque estaba tan lindo bajo el agua que no queríamos salir, parecíamos nenes de 10 años jugando en las piletas de la colonia!
Por la noche, Pelu cocinó en el horno del velero el atún que había pescado y tipo 10 de la noche nos fuimos todos a dormir, porque mañana queremos despertarnos bien temprano para disfrutar del agua; además hace 2 noches que ninguno duerme bien!
DIA 107
Jueves 6 de Agosto de 2009
Tal cual lo planeado, bien temprano nos levantamos todos; y luego de prepararnos unos licuados, Hans nos llevó a los 6 en el bote auxiliar hasta una barrera de corales, donde pudimos ver aún más peces que ayer, además de diversas plantas que crecen en estos rebuscados corales.
Nos pasamos varias horas en el agua, nadando y sacando fotos con la bolsita para la cámara… un gran éxito! Al mediodía partimos hacia otra isla llamada Chichime, fueron tres horas de navegación pero en agua muy tranquilas (todavía nos quedan unas diez horas más para llegar a Portobelo, pero Hans nos prometió que el velero no se iba a mover tanto como los otros días). Cuando llegamos a Chichime comenzó a lloviznar, igualmente eso no impidió que todos nos metamos al agua y continuemos haciendo snorkel. Algunas de las islas que se ven por esta zona están pobladas, estas son muy pequeñas y pareciera que sólo una familia vive en cada isla. Aquí se encuentra la comunidad de los Kuna Yala, son unos indios bastante civilizados que tienen su comunidad independiente en un gran sector de islas y parte del continente, ellos tienen sus propios representantes políticos antes el gobierno de Panamá, igualmente tienen una bandera propia (es como la española pero con la cruz esvástica… casi la prendemos fuego pero el capitán nos explicó que esta bandera la tienen desde antes de la 2da guerra mundial). Toda la zona está llena de pequeñas islas, por ejemplo, desde donde ancló el velero vemos una bien pequeña que tiene sólo una palmera, otra con cinco palmeras, etc. Fuimos nadando con el snorkel hacia una de estas islas, y de allí hacia otra, siempre pasando por sobre las barrera de corales, donde por momentos debíamos caminar por arriba de los corales que pinchaban mucho porque no había profundidad suficiente como para nadar! Luego volvimos nadando hacia otra isla donde las mujeres Kuna nos mostraron sus artesanías, aquí todas hacían una especie de bordados muy lindos. Todas las mujeres Kuna son morochas, de pelo lacio muy cortito, y todas llevan un aro dentro de la nariz.
Volvimos al velero antes que caiga el sol, Bocha jugó al ajedrez con Franck y Hans mientras Pelu y Sami se cocinaron unos fideos con salsita… muy ricos!
En el velero hay poca agua dulce, por lo que no nos podremos bañar en estos días, y la verdad que entre el agua del mar y el calor que hace ya estamos bastantes pegotes… pero bueno, la belleza del lugar justifica el sacrificio! Jaja.
DIA 108
Viernes 7 de Agosto de 2009
Nuevamente nos levantamos temprano para aprovechar bien el día, pero apenas terminamos de desayunar unos ricos licuados, comenzó a llover… y esta vez no fue como el otro día que los truenos y relámpagos pasaron por un costado, hoy parecía que en cualquier momento nos partía al medio un rayo, y además la lluvia era torrencial y no paraba. Hans puso en marcha el motor del velero y nos quedamos todos encerados adentro esperando que pase la tormenta, pero lo más feo de esto es que obviamente tuvimos que cerrar todas la ventanas y hacía mucho calor, que combinado con el movimiento del velero ya empezaba a causar mareos. Estuvimos más de una hora esperando que calme un poco, hasta que el capitán decidió partir hacia Porvenir donde él llevaría nuestros pasaportes a migraciones para que nos sellen la entrada a Panamá.
La isla Porvenir quedaba a solo una hora de Chichime, cuando la vimos nos dimos cuenta que era mucho más chica de lo que pensamos y nos sorprendimos cuando encontramos un aeropuerto, algo muy raro! Como mucho, la isla tenía 200mts de largo y no más de 100 de ancho, y en el sentido más corto se encontraba la pista de aterrizaje, con una oficina de migraciones, dos restaurantes y una torre de control con menos altura que cualquier rancho de la villa 31. Justo cuando estábamos anclando, aterrizó un avión… no era muy grande (de unos 20 pasajeros), pero no le sobró ni un metro de pista!!!
Después de almorzar un rico revuelto preparado por las chicas, Hans fue a sellar los pasaportes y después nos fuimos para una de las islas de los Kuna Yala, que están a 10 minutos de bote, frente a Portobelo. Apenas llegamos, nos recibió un Kuna que habla español e inglés (su idioma natural es el Kuna), nos mostró su casa y toda la isla. En el camino le ofreció mujeres a Hans y le vendió cocaína a otro grupo de turistas europeos que le pidieron, así como cualquiera de nosotros compra una cerveza… es increíble como los europeos vienen a estos países a consumir drogas, simplemente estaban sentado en la playa aspirando unas líneas de cocaína… muy tranquilos.
Mientras recorríamos la isla todas las mujeres nos ofrecían sus artesanías, unas blusas hechas con los bordados, carteras y pulseras (Ali se compró una pulsera que las Kunas usan envolviéndose todos los brazos y piernas, muy linda). Si bien los Kunas tienen su cultura, la verdad es que los vimos extremadamente infectados por el turismo… las drogas, las artesanías al por mayor, la prostitución… no creemos que sean cosas muy autóctonas!!!
A la noche fuimos a cenar a unos de los restaurantes que hay en la isla de Porvenir como para brindar por ser esta nuestra última noche de velero; pero lamentablemente no pudimos comer muy bien! Increíblemente no tenían pescado para todos, sólo para tres nos dijo el “mozo”, para el resto había pollo; entonces pedimos pescado para tres y pollo para el resto… pero cuando llegaron las porciones de pescado, eran solamente la cabeza de un pescado, jaja!!! Hans directamente devolvió el plato y no cenó nada, Pelu comió lo que pudo e Iris y Franck comieron un poco mejor porque a ellos si les toco algo sin cabeza. El resto comimos el pollito y apenas terminamos nos fuimos… previa discusión por el precio.
En el velero, las chicas se fueron a dormir a su habitación de proa; mientras los chicos “discutían” en buenos términos donde dormía cada uno, porque no había camas para todos y las noches anteriores fueron rotando posiciones… hoy terminaron Bocha y Pelu durmiendo en la cubierta.
DIA 109
Sábado 8 de Agosto de 2009
Último día de velero!!! A las siete de la mañana partimos hacia Miramar, la idea era llegar en cuatro horas y una vez allí, Hans iba a llamar para ver si pasaban buses que nos llevaran hacia Portobelo; porque si no, teníamos que seguir en el velero cinco horas más.
Como navegábamos cerca de la costa, el velero no se movía tanto como los primeros días, pero después de un par de horas de navegación ya no sabíamos como sentarse ni que hacer… la verdad ya estábamos cansados del velero y teníamos ganas de bajar. Pelu, Sami, Hans y nosotros dos nos quedamos afuera durante todo el viaje, Frank e Iris se la pasaron durmiendo.
Cuando llegamos a Miramar Hans nos dice que no se pudo comunicar con nadie en Miramar así que íbamos a continuar navegando hacia Portobelo… y la ansiedad por pisar tierra firme crece, además, ya a esta altura veíamos una ruta en la costa y nos aumentaba las ganas de estar con nuestro autos, es lo que más extrañamos en estos días! Al mediodía nos preparamos unos sándwiches de tomate y queso, ya no nos queda mucha comida para preparar en navegación, de todas formas tampoco teníamos muchas ganas de comer porque el velero se movía un poco.
Casi llegando a Portobelo, pasamos por Isla Grande… un lugar donde mucho panameños de plata veranean, vimos unas casas enormes y muy lindas, realmente todo el paisaje que se ve desde el velero es muy lindo, mucha vegetación y montañas a lo largo de toda la costa.
Cerca de las 4pm llegamos al puerto de Portobelo, un pueblo muy antiguo donde en los años 1.700 fue la ciudad portuaria más grande del país, y quedaron edificios enormes de la Aduana (ahora abandonados) construidos con estructuras de madera.
Buscamos un lugar para hospedarnos (en Panamá la moneda es el dólar) y conseguimos uno con baño compartido por 10 dólares la habitación matrimonial. Los seis estábamos desesperados por bañarnos (desde el domingo pasado en Cartagena que no nos damos una ducha con agua dulce!) así que no dimos muchas vueltas y nos quedamos en estas habitaciones no muy lindas. A la noche pasamos por un cyber donde recibimos un correo del puerto confirmando que el auto había llegado bien y estaban esperando que lo pasemos a retirar; después fuimos a cenar afuera, y esta vez si comimos pescado!
Cuando volvimos a la habitación nos pusimos a clasificar todas nuestras fotos en la compu, para mañana poder pasárselas a los chicos, mientras tanto se nos pasaba de a poco el mareo y la sensación de que el piso se nos movía… y cuando ya se nos cerraban los ojos nos fuimos a dormir. Mañana tenemos pensado ir directamente al puerto de Colón, donde están los autos; pese a que hoy no nos pudimos comunicar con el puerto para saber si mañana Domingo se pueden retirar los autos, queremos irnos igual; porque esta habitación no nos gusta y estamos casi desesperados por ver al 206!!!





