Cuba
DIA 228
Sábado 5 de Diciembre de 2009
Por fin llegó la hora de ir a Cuba!!! Desarmamos el colchón inflable y guardamos todo en el auto, salvo la muy poca ropa que llevamos, que nos entró en la mochila gris y la cartera de Ali. No podemos llevar más cosas, porque como los bolsos que tenemos que llevar van al máximo de peso permitido, sólo tenemos que ir con equipaje de mano y no tenemos otra mochila chica como para llevar, igualmente con el calor que hace creemos que no vamos a tener problema con la poca ropa que llevamos. Habíamos quedado con Lidia (la señora que se contacta con el dueño de los bolsos) que a las 11:30 nos juntábamos en el aeropuerto, pero Karlita no llegaba. Ella es una de las “roomis” de Karla (donde estamos parando ahora en Cancún) pero obviamente se maneja con los horarios mexicanos… nosotros ya estábamos bastante nerviosos! Igualmente llegamos bien al aeropuerto, nos llevó ella tal como nos había prometido, y al ratito apareció Lidia. Mientras Lidia escribía una carta para que le llevemos a la señora que nos va a hospedar en Cuba (“mamita”), llamó el dueño de los bolsos diciendo que estaba en camino pero un poco demorado porque se quedó dormido, así que esperamos un rato largo en el aeropuerto. Mientras tanto, veíamos que en la cola del check-in pasaban más bolsos que gente; y a esta mujer (Lidia) la saludaba todo el mundo… desde empleados del aeropuerto, hasta otras personas que nos contaban sin problema que también mandaban bolsos de ropa para Cuba. Durante esta larga espera, en lugar de ponernos cada vez más nerviosos, nos fuimos relajando, porque evidentemente es algo muy “normal” mandar valijas con cosas para Cuba y se ve que no hay ningún problema. Cuando llegaron los bolsos, el flaco se ocupó de hacernos el check-in (también conocía a todos) y obviamente revisamos un poco los bolsos… era toda ropa bien llamativa, algunos perfumes, zapatillas, muchos jeanes, todo con etiqueta y bien revuelto. Ahí nos explicó como era la movida y que lo peor que podía pasar es que entrando a Cuba nos paren en Aduana, revisaran el bolso y nos cobren un impuesto “al regalo”, porque lo que teníamos que decir nosotros es que llevábamos ropa para regalar. En ese caso, teníamos que pedir permiso para salir del aeropuerto con la excusa de buscar un cajero, y una chica que estaba allí para recibir los bolsos nos iba a dar el dinero para pagar este impuesto que generalmente es de 50 o 100 dólares como máximo.
Cuestión que una vez que revisamos los bolsos, hicimos el check-in y pasamos migraciones aunque faltaba más de una hora para embarcar… ya estábamos jugados, jaja. El vuelo se retrasó una hora, así que ya estábamos bastante podridos de esperar cuando subimos al avión; acá ya empezamos a ver ropas coloridas, negros con cadenitas y relojes de oro, y unos culos enormes!
Cuando llegamos a Cuba, salimos del avión y nos separamos, en realidad caminamos a dos metros uno del otro, porque nos había recomendado el dueño de los bolsos que nos andemos juntos para no llamar la atención. Acá si que nos pusimos nerviosos, más que nada esperando que aparecieran los bolsos en la maldita cinta y poder reconocerlos. Para que sea más fácil, el tipo le había puesto adelante nuestro unos precintos amarillos lo que ayudó mucho a que no agarremos otros bolsos…igualmente estamos seguros que todos los bolsos llevaban lo mismo!!! Los bolsos de Bocha llegaron primero así que los cargó en el carrito y salió, por suerte pasó aduana sin que ni siquiera lo miraran. Ali tardó un poco más porque uno de los bolsos evidentemente se había roto y lo dejaron en un rincón con cinta de embalar; de todas maneras también pasó por aduana sin que la revisaran. Es increíble el poco o nada de control que hacen sobre los turistas, en cambio a los cubanos los hacen pasar por otra puerta donde si los revisan a todos.
Apenas salió Bocha se le acercó la chica que esperaba los bolsos (es la novia del flaco que los envía y ya nos había mostrado una foto) y lo mismo cuando salió Ali, le dimos un ticket que nos habían dado para que un flaco que viajó ayer vaya a buscar otro par de bolsos que también mandó en este vuelo… o sea, mandó equipaje sin pasaje, más que arreglado está todo, no?! Cuestión que salió todo perfecto, cruzamos los bolsos, no nos pidieron pagar nada, la chica contenta con los seis bolsos de ropa para vender y nosotros hiper contentos de estar en Cuba!!!
La chica esta de los bolsos estaba con un amigo quien nos llevó hasta la casa de “Mamita” donde nos vamos a hospedar, además esta Mamita es quien nos tiene que dar una caja con 25 habanos para que a la vuelta le llevemos a Lidia y así cerramos el negocio. Por si queda alguna duda, esto está más que armado y todos salen ganando: Lidia con sus habanos, Mamita con los 10 dólares por persona que cobra de hospedaje clandestino, el flaco de los bolsos con la ropa que vende (él es quien nos pagó los pasajes), Charly que le organiza la agenda a Lidia y se queda con los 500 pesos mexicanos (48u$d) que fue lo único que pagamos, y nosotros con ir a Cuba casi gratis y llegar de noche a La Habana con un hospedaje seguro… todos felices y contentos.
En el viaje del aeropuerto a lo de Mamita empezamos a conocer algo de Cuba, el muchacho que nos llevaba en su auto (un Lada bastante destruido, con una pinza para bajar las ventanillas y tratando de dejar siempre el auto en bajada porque se le rompió el burro de arranque) nos hizo una breve introducción ala forma de vida, al tema de la moneda, del transporte, de su salario, etc, etc, etc. Con respecto a la moneda, antes de salir del aeropuerto cambiamos pesos mexicanos a CUC (pesos convertibles cubanos); el cambio es 1cuc=15pesos mexicanos o 1cuc=0,90u$d aprox. Pero además del cuc los cubanos tienen el Peso Nacional o Moneda Cubana, y el cambio es 1cuc=24pesos cubanos. Este muchacho nos contaba que él es ingeniero en telecomunicaciones y cobra por mes algo así como 600 pesos cubanos y 15cuc; es decir… no llega a los 40 dólares mensuales!!! En el auto, además del cubano y nosotros, viajaba un mexicano que llegó ayer a Cuba de la misma forma que nosotros y hoy fue a retirar por 50cuc estos otros dos bolsos que hoy viajaron sin pasaje pero a su nombre.
Llegamos a lo de Mamita a las 7pm, acá hay una hora más que en México, es decir 2hs menos que en Argentina, pero igualmente a las seis de la tarde ya es de noche. Por suerte teníamos un lugar a donde ir y nos llevaron hasta la puerta, y además estaba este mexicano medio pesado pero que por lo menos conocía el lugar, porque si bien esta casa está en una zona no muy fea, la entrada de la casa daba miedo! Saludamos a Mamita y a toda la gente que estaba en la casa, todos tirados mirando la tele sin muchas ganas de distraerse para saludarnos, nos preparó la habitación y dejamos las cosas allí. Si bien no es un cuarto de hotel, la habitación zafa; tenemos un baño compartido con el mexicano, una cama, una almohada y aire acondicionado. Lo poco que nos dijo Mamita fue que La Habana es seguro, que podemos caminar por cualquier parte y que si queríamos le dejemos a ella los pasaportes o cualquier cosa que queramos quede en un lugar seguro, así que le dejamos los pasajes de vuelta y 120 dólares que llevamos por las dudas. También nos dijo que los habanos nos lo iba a dar el último día así no tenemos que andar con eso todo el tiempo. Muertos de hambre porque hoy no comimos nada en todo el día, salimos con el mexicano a caminar y a que nos recomiende donde comer, pero apenas salimos nos dijo que él se tenía que juntar con una amiga cubana así que mucha más bola no nos dimos. No metimos en un bar de ahí cerca donde comimos un sándwich tostado de jamón y queso por 4cuc y nos fuimos a caminar por el malecón, que está a dos cuadras de la casa de mamita.
Caminamos como 20 cuadras por el malecón, pero el centro (La Habana Viaje) parece que está bastante más lejos. Llegamos a una parte donde había muchísima gente, era la avenida “La Rampa” y evidentemente la juventud se junta acá. La mayoría estaba tomando ron directamente de la botella, algunos poco de un cartón chiquito al estilo “Cepita”; pero hubo algo que nos sorprendió muchísimo más, es la ropa que usan los chicos!!! Casi todos con ropa bien nueva y colorinche, los chicos todos con jeans y remeras con leyendas en inglés, al estilo de “versacce”, “play boy”, etc, y las chicas con polleritas bien cortas, zapatos de tacos enormes y también remeras muy coloridas… exactamente la ropa que trajimos nosotros en los bolsos! No vimos a NADIE con una leyenda de revolución, movimiento 26 de julio, el che, Fidel o nada semejante. Además de la ropa, nos sorprendió la cantidad de celulares que vimos… y todos buenos equipos! Realmente vimos todo muy distinto a lo que nos habían contado o imaginábamos, eso sí, eran todos chicos de entre 15 y 25años.
Por supuesto otra cosa que nos sorprendió fue el tema de los precios. Pasamos por restaurantes donde los platos valían entre 3 y 5cuc, pero también pasamos por puestos callejeros donde se comía un pancho por 5 pesos cubanos… una diferencia enorme! Caminamos unas cuantas cuadras por esta avenida La Rampa, y bajamos nuevamente hacia el Malecón por Av. Presidentes, tanto una como otra, lleno de chicos charlando y tomando. Volvimos caminando por la costanera donde el agua pegaba en el malecón y salpicaba toda la calle hasta Av. Paseo, a dos cuadras de acá está la casa de Mamita… llegamos a las 11:30 pm, muy cansados de este día de nervios a lo que le sumamos una gran caminata.
Nos dimos un baño, prendimos el aire acondicionado un rato y nos dormimos. Mañana tenemos que preguntar y averiguar muchas cosas, porque hoy realmente nos quedamos bastantes sorprendidos!
DIA 229
Domingo 6 de Diciembre de 2009
Nos levantamos a las diez de la mañana y desayunamos huevos revueltos con jamón, dos panes cada uno, tomamos leche, yogurt y agua… quedamos bien llenitos! Mientras bajaba un poco el desayuno y antes de salir a caminar, nos pusimos a charlar con Mamita y su familia de cómo es el tema de la moneda y de cómo poder viajar en colectivo. Nos explicaron de todo un poco y la charla se extendió como una hora, en general al cubano le gusta hablar mucho; pero lo que nos quedó bien en claro que podemos viajar como cualquier cubano en las guaguas (colectivos) y que podemos usar la moneda nacional en los lugares que venden en moneda nacional, como si fuéramos cubanos. Lo que nos advirtieron es que tengamos mucho cuidado con la gente que se nos acerque ofreciendo cosas y que en la zona de La Haban Vieja tengamos cuidado con los robos de carteras… igual que como pasa en cualquier ciudad turística.
Salimos de la casa y fuimos directo a una casa de cambio (CADECA) para tener moneda nacional, cambiamos 3cuc por 72 pesos cubanos. Caminamos una cuadra más y nos quedamos esperando la guagua; el sistema que usan para subir es preguntar a los gritos quien es el último para la guagua que uno quiera tomarse, pero realmente no muchos lo respetan y cuando hay mucha gente todos se mandan apurados y a los empujones. Nos tomamos la guagua línea P5 que nos llevó hasta La Habana Vieja. Estas guaguas son colectivos chinos muy modernos, son enormes, tiene un fleje en el medio, al estilo de los troles o premetros de otras ciudades donde anduvimos, pero con la diferencia de que no tienen un carril exclusivo, por lo que andan cruzándose por todas partes! No tienen una máquina expendedora de boletos, sólo hay una caja de acrílico con una ranura en concepto de alcancía, y uno cuando sube deja la plata allí; el boleto cuesta 40 centavos de peso cubano… nada!!! Nosotros dos poníamos un billete de 1 peso y pasábamos, nadie pregunta a donde vas ni nada, las paradas están bastante separadas unas de otra y en todas para y abre las puertas, generalmente en todas baja y sube gente… por suerte, porque sino seguiríamos dando vueltas dentro de la guagua, jeje! Antes de llegar a La Habana Vieja, pasamos por un barrio que la verdad daba miedo, está todo destruido, los edificios parecen abandonados pero llenos de gente… menos mal que ayer a la noche no seguimos caminando.
En La Habana Vieja todo cambia, apenas bajamos se notaba que estaba lleno de turistas. Caminamos por la calle peatonal y pasamos por los lugares clásicos, cruzamos toda la ciudad sacando fotos como buenos turistas hasta que llegamos al Capitolio; acá nos sentamos un rato a descansar y a mirar un poco el movimiento de la gente. Si bien está lleno de turistas, se puede ver que en los edificios vive gente lugareña, y salvo los edificios que dan a las calles principales, todos los demás se encuentran en pésimas condiciones. Es increíble el continuo contraste que se ve de situaciones, tanto en los edificios, como en la gente y en los autos. Hay taxis Peugeot 307SW nuevos, y taxis de autos clásicos del ’60; hay bici-taxis, moto-taxis y guaguas del primer mundo; pero todos andando entre turistas con cámaras de 500 dólares y cubanos que viven con 30 dólares al mes. La entrada a cualquier museo cuesta para turistas entre 3 y 5cuc por persona más 1cuc por cámara de fotos, en cambio para cubanos cuesta entre 3 y 5 pesos cubanos… es decir, el turista paga 25 veces que un local y casi el doble de lo que se paga un museo similar en cualquier otro país de Latinoamérica, es decir, para nosotros y por lo que vimos hasta ahora, La Habana es caro. Así que pasamos por la puerta de varios museos y del capitolio, pero no entramos a ninguno; pensamos que quizás los últimos días iremos a alguno si es que nos alcanza la plata que trajimos (un detalle, nos olvidamos de traer la tarjeta de crédito… así que vamos a andar justito parece!).
Para volver al malecón tomamos una calle paralela a la peatonal, pero sólo a dos cuadras (ah… apenas bajamos de la guagua nos compramos un mapa por 2cuc), y fue increíble la diferencia con que nos encontramos. Por las dudas guardamos la cámara y sólo la sacamos para fotografiar a un Audi A4 que estaba estacionado frente a unos edificios que se caían a pedazos donde las ropas colgaban por cada ventana para secarse. Mucha gente en la calle, casi todos negros, en un ambiente realmente feo… todo roto y sucio, pero nadie nos dijo nada y caminamos como ocho cuadras sin ningún problema. Sinceramente parecía más un complejo habitacional del estilo mono-blocks fuerte apache que una ciudad turística que imaginábamos similar a Cartagenas… pero nada que ver!!! Acá se nota pobreza, pero una pobreza sin hambre, pobreza en la infraestructura principalmente, y eso que estamos en La Habana Vieja.
Casi llegando al malecón aparecieron unos bares y restaurantes bien turísticos, pero bueno, no nos deja de asombrar semejantes contrastes. Nos compramos una botella de agua fría (1,5litros por 1,5cuc) y seguimos caminando hacia el malecón, donde vimos un barcito lindo y económico. Nos quedamos sentados allí un buen rato y obviamente nos pedimos un par de mojitos y un cuba libre, después unas cervezas nacionales (los tragos salen 1,65cuc y la cerveza 1cuc), picamos unas papas fritas y cuando empezaba a caer el sol nos fuimos.
Nos volvimos a tomar la guagua P5 hasta La Rampa, donde estuvimos ayer, con la intención de comprar algún menú barato en moneda nacional, pero todos los puestos que habíamos visto ayer hoy no estaban… se nota que abren sólo los sábado; y en el único lugar que vimos vendían panchos (panes con perros lo llaman acá) por 5 pesos cubanos había una cola de 40 mts, así que anduvimos caminando un rato y terminamos comprando dos míseras croquetas de pollo y una cerveza. Las dos cervezas nacionales que más se venden son la Cristal y la Bucanero, la primera es demasiado suave, y la otra muy fuerte (5,4% de alcohol), pero es muy rica!!!
Para ir al baño, por suerte en cualquier restaurante nos dejaron pasar, eso si, siempre hay alguien que limpia pidiéndote (casi obligándote) a pagar… así que vamos a tratar de juntar varias moneditas de 10 centavos de cuc para ir al baño. Sólo en Argentina los baños son gratis… tanto los de las estaciones de servicio como lo de los bares; en el resto de los países siempre tenemos que pagar, y acá como estamos sin el auto no nos queda alternativa, cuando estamos con la nave siempre encontramos algún lugar donde parar!!!
Caminamos un poco más y nos terminamos tomando otra guagua, ahora fue la P1 que también nos llevaba hasta Línea y Paseo, a cuatro cuadras de la casa de Mamita. No llegamos muy tarde, eran un poco más de las nueve, pero con lo cansados que estábamos de semejante caminata, nos dimos un baño y caímos muertos en la cama.
DIA 230
Lunes 7 de Diciembre de 2009
Que mal que dormimos!!! Pegado a nuestra habitación hay una panadería que obviamente a las 4am empezó a trabajar, pero hicieron mucho ruido; además, previo al inicio de los trabajos panaderos, un barcito o cabaret estuvo con la música al palo… así que dormimos poco y muy mal. De todas maneras a las diez de la mañana ya nos estábamos levantando porque tenemos que aprovechar el día, para descansar tenemos las playas de México, jeje. Después de desayunar algo de fiambre (un jamón y algo parecido a un salamín) con agua y yogurt, nos fuimos a caminar; apuntamos directo a La Plaza de la Revolución que nos queda bastante cerca y fácil de llegar, todo por Paseo derecho. Esta avenida Paseo va desde la Plaza hasta el Malecón todo en bajada, por lo que hoy nos tocó subir, pero es muy lindo caminar por acá porque está lleno de casonas antiguas hermosas, muchas convertidas en embajadas y otras en oficinas de gobierno, pero todo lleno de árboles… se parece a Recoleta pero con más verde.
Obviamente en la Plaza de la Revolución nos sacamos unas cuantas fotos con el mural del Che y también con uno nuevo que hicieron hace poco, cuando se festejaron los 50 años de la revolución, de Camilo (es como el héroe nacional y el Che el extranjero). Nos quedamos tirados un rato a la sombra del edificio-museo-mirador en memoria de Martí, al cual no entramos porque costaba 5cuc por persona; nos quedamos en la escalinata de mármol jugando a las cartas un rato. De allí nos fuimos a la terminal de micros donde sacamos pasajes para ir mañana a las 10am para Matanzas, una ciudad que queda a 120kms aprox y es donde vive la mamá de Lázaro y su familia. Lázaro es un cubano que se casó con Wanda (hermana de la tía de Bocha) y hace ya unos cuantos años que es parte de la familia, y siempre nos habló de su familia cubana, así que hace unos días le mandamos mails y le dijimos que íbamos a pasar a conocer a su mamá; teóricamente ella sabe que vamos a pasar porque él la llamó, pero no sabemos si puede hospedarnos… algo encontraremos, ya se verá.
Para comprar los pasajes nos preguntaron si éramos extranjeros, porque aparentemente nos mandaron a una empresa que sólo viajan turistas, los pasajes costaron 7cuc cada uno. Con los pasajes en mano y una botella de agua mineral grande y fría, seguimos nuestra caminata, siempre con el mapita a mano para no perdernos… acá no tenemos a la gallega del gps. Caminamos por Avenida de los Presidentes, hay un par de monumentos muy lindos, así que fuimos despacio sacando fotos a cada rato. Pasamos por una librería bastante grande donde preguntamos por libros usados, pero nos querían cobrar cualquier cosa, así que seguimos caminando hasta que llegamos al Malecón. No sabíamos para donde ir, hasta que nos acordamos que habíamos dicho de ir para La Habana del Este, que para llegar hay que cruzar en lancha o por un túnel en guagua, pero antes de ir para allá decidimos volver a lo de Mamita para cambiarnos y vestirnos un poco más de noche, porque ya estaba por atardecer y se iba a hacer larga la vuelta. En el camino pasamos por una CADECA y cambiamos casi toda la plata que trajimos en pesos mexicanos, porque no sabemos si en Matanzas va a haber tantas casas de cambio como hay por acá. Nos pusimos jeans y zapatos y volvimos a salir, si parábamos un rato ya no nos levantábamos más, porque hoy nos caminamos todo!!!
Nos tomamos la guagua P5 para ir hasta el centro, y de ahí nos tomamos la 400 para cruzar el túnel, después tuvimos que tomarnos otra para volver hasta el faro porque con la 400 nos pasamos, es que nadie bajaba ni subía así que se salteó una parada y recién nos bajamos en la segunda que estaba muy lejos. De todas maneras preguntando llegamos siempre, el cubano es muy amable y siempre ayuda, igual que en todas partes. Tuvimos que caminar bastante para llegar a la punta de la muralla donde está el faro pero valió la pena, porque justo llegamos cuando el sol se estaba poniendo por detrás de la ciudad, así que vimos un hermoso atardecer sobre La Habana Vieja mientras se empezaban a prender las luces del Malecón, lo único que nos faltaba era tener el auto cerca con la heladerita prendida y unas cuantas cervezas, jeje. Una vez que oscureció, nos fuimos caminando para el fuerte, donde se hace el tradicional cañonazo, pero la entrada costaba 8cuc por persona y teníamos que esperar todavía como dos horas, así que decidimos volver a cruzar el río y dejar esto, como hicimos con el resto de los museos, para el últimos día que estemos en Cuba.
Volvimos a cruzar el túnel en guagua y fuimos directamente al barcito sobre el malecón que habíamos ido el otro día, nos tomamos unas cervezas y comimos un bifecito de cerdo con papas fritas. Cerca de las nueve de la noche nos volvimos a lo de Mamita con la P5 y nuevamente nos caímos rendidos a la cama, caminamos muchísimo hoy también.
DIA 231
Martes 8 de Diciembre de 2009
Otra vez hubo muchísimo ruido por la noche, pero hoy a Ali no le molestó y se durmió todo, Bocha no. Desayunamos apurados y salimos a paso ligero para la terminal de micros, caminamos más de veinte cuadras a fondo y llegamos justito; hoy hizo muchísimo calor así que llegamos empapados en sudor y Ali con ampollas en los pies, porque sólo se trajo hojotas para caminar. De todas maneras tuvimos que esperar unos quince minutos hasta que alguien de la empresa que nos había dicho esperemos en la puerta de la oficina, dijo “…nos vamos para Matanzas”; así que lo seguimos y nos metimos en un micro chino nuevo, con aire acondicionado, y partimos.
Llegamos a la terminal de Matanzas luego de hacer una parada en el medio de la ruta, y le preguntamos a una señora si conocía la calle donde vivía Regina, la mamá de Lázaro, pero apenas le mostramos el papel donde teníamos la dirección y el teléfono, marcó y nos comunicó con la señora. Habló Bocha con Regina pero mucho no le explicó como llegar, lo único que quedó claro es que caminemos hasta pasar un puente y después preguntemos, y así hicimos. Se nos hizo larguísimo el camino porque hacía mucho calor y Ali venía con los pies averiados, además Bocha lleva la mochila súper cargada con los borcegos colgando y Ali su cartera a punto de reventar. Pero llegamos al puente y allí preguntamos, enseguida nos dijeron por donde seguir y empezamos a caminar en subida; habrán sido en total unas 30 cuadras, pero se nos hizo mucho más. Las calles tienen todas números, pero nosotros tenemos la dirección con nombres, evidentemente antes tenían nombres las calles, porque a la gente que le preguntamos enseguida identifican los nombre. Llegamos teóricamente a la casa de Regina, golpeamos y salió una señora muy mayor que parecía un poco perdida, nada que ver a lo que pareció por teléfono… le dijimos quienes éramos pero no nos reconoció, sin embargo dijo que si conocía a Lázaro y se puso contenta, pero igualmente no nos dejaba pasar a su casa; hasta que se nos dio por preguntar si esta calle se llamaba como la que teníamos apuntada nosotros, y nos dijo que no. Se nota que en algún lugar doblamos mal, la cosa que estábamos a dos cuadras paralelas, así que saludamos a la señora y seguimos caminando.
Ahora sin dudas llegamos a la casa de Regina, porque con una sonrisa enorme nos abrazó y saludó como si fuéramos sus nietos, pasamos a la casa y nos sirvió agua fresca y un poco de ensalada, además nos apuntó los dos ventiladores porque la verdad que estábamos muertos de calor. Nos quedamos charlando un buen rato con Regina que nos cayó súper bien, al rato pasó un vecino a quien nos presentó y al rato nomás a otro; además el teléfono sonó varias veces y a todos les contó de nuestra presencia. Obviamente les avisó que habíamos llegado a Maria Elena (su hija, la hermana de Lázaro) y a Marlen (su nieta, hija de Maria Elena) que vive con ella. No pasó ni una hora de charla, que nos invitó a quedarnos a pasarla noche es su casa, nos dijo que ya había hablado con la nieta y que nos dejaba su cuarto. Aceptamos gustosamente y nos fuimos a caminar un poco para conocer la zona. Matanzas es una ciudad muy antigua pero bastante más cuidada que La Habana, casi no hay edificios pero todas las casas son de dos pisos y casi sin veredas, por lo que caminar a veces se hace incómodo y muy ruidoso. Nos quedamos sentados en una plaza, la principal de la ciudad, donde mientras terminábamos un partido de chin-chón se nos acercó un muchacho y nos empezó a contar algo de la historia de Matanzas. Era profesor de la facultad e ingeniero eléctrico, muy macanudo y educado, nos quedamos charlando como una hora hasta nos volvimos para lo de Regina, quedamos en mañana encontrarnos en la misma plaza a las 2pm. Cuando volvimos y le contamos a Regina de este muchacho nos dijo que tengamos mucho cuidado y la verdad que no le gustó mucho, así que nos dio un poco de desconfianza… pero la verdad que no nos pareció nada raro el tipo y tampoco nos pidió nada, pero bueno, veremos si mañana vamos o no a juntarnos nuevamente.
Al rato pasó María Elena y su novio (ella es viuda por 3ra vez, así que este tipo debe estar loco, jeje!!!) y justo llamó por teléfono Lázaro; Regina le contó que estábamos acá todos juntos y después habló con Bocha… realmente nos parece increíble estar en Cuba con la familia de Lázaro! Cuando se fue María Elena nos dimos un baño, mientras tanto Regina cocinó unos bifecitos de cerdo con ensalada, arroz y plátanos fritos… todo muy rico. Nos pusimos a ver fotos de Lázaro, Wanda y Camila que Regina tiene en un par de dvds, vimos la famosa cámara oculta de Tinelli donde participó Lázaro hace unos cuantos años y que nunca habíamos visto, y en eso llegó del trabajo Marlen. Charlamos un buen rato y nos fuimos a dormir. Al final, Marlene nos dejó su habitación, ella se fue a la de Regina, y Regina durmió abajo en una cama-reposera que a veces usa cuando anda con muchos dolores y no puede subir las escaleras.
La verdad que estamos muy contentos de haber venido, nos recibieron mejor de lo que uno puede esperar, y mañana veremos que hacemos los próximos días, porque teníamos ganas de ir para Santa Clara y a Trinidad, pero hoy cuando preguntamos los precios de los pasajes en la terminal de micros se nos fueron un poco las ganas… 20 cuc por personas para hacer 300kms!!! Veremos, ahora nos vamos a dormir.
DIA 232
Miércoles 9 de Diciembre de 2009
Ali se despertó temprano, y a las 9am estaba desayunando con Regina unos mates (Lázaro le trajo hace unos meses un mate y yerba, y hace poco ella consiguió un termo). Pasó a saludar el hermano menor de Regina (Pablo, 12 años más chico que ella) que se la pasó contando historias de Lázaro. Cuando se fue, ya pasadas las 10am Ali fue a despertarlo a Bocha, y después de comer algunas tostadas con mantequilla y tomar un jugo de guayaba, nos fuimos a caminar. Antes de salir, Regina nos dijo que estaba muy contenta de tenernos acá y que si queríamos nos podíamos quedar todo el tiempo que queramos, que Marlen también quería que nos quedemos y que no había problema alguno. No lo dudamos ni un segundo y aceptamos la invitación, eso sí, le dejamos 20cuc para que compre lo que tenga que comprar de comida, porque además ella también nos lo dijo, que la comida escaseaba un poco.
Fuimos caminando para un parque que nos había recomendado Regina, y luego para la punta de una colina de donde se ve toda la ciudad, es el cerro Monserrate. Llegamos muertos de calor, pero ahí arriba corría un aire muy lindo, así que nos quedamos tirados bajo la sombra disfrutando de la hermosa vista. Hoy Regina le prestó unas sandalia a Ali para que no se siga lastimando los pies… le vino perfecto! Hay acá una iglesia con las puertas cerradas y un par de restaurantes, nosotros sólo nos compramos un agua y un pote de helado Nestlé y nos quedamos en la sombra jugando a las cartas. Cerca de las cinco de la tarde volvimos para la casa de Regina, quien ya había ido de compras y tenía casi preparada la cena; al final dejamos plantado al muchacho que conocimos ayer en la plaza, pero la verdad es que nos dio mucha desconfianza la cara de Regina cuando le contamos y preferimos esta vez quedar mal con este tipo que sinceramente no creemos haya tenido malas intensiones… pero bueno, ya está.
Hoy volvió a pasar Maria Elena pero más temprano, fuimos a comprar algunas cervezas y nos quedamos charlando un buen rato. Ella es encargada de toda la parte contable y financiera de una empresa constructora y nos explicó bastante como funcionan acá todo el tema de los contratos y sueldos, de lo que gana la gente y de cómo se vive con eso. Ella tiene un muy buen sueldo pero no llega a los 70u$d mensuales, el promedio de la gente cobra la mitad, pero nadie puede morirse de hambre porque el estado les da comida. Regina nos mostró su libreta de alimentos y nos contaba que es muy poco, y que siempre hay que salir a comprar más, por lo que la plata sólo alcanza para la comida. Es muy difícil de entender, pero acá se ve que hay pobreza, todas las casas son muy humildes y la vida es muy austera, pero toda la gente es culta y no se ven mendigos ni hambre. Todos se quejan de la situación actual (al igual que en cualquier parte del mundo) pero sin embargo todos apoyan al gobierno; se quejan del sistema, pero aman a Fidel, lo que desean es que se mejoren algunas cosas y que la gente pueda progresar, porque actualmente nadie puede progresar y a veces ni siquiera pueden llegar a tener lo mínimo necesario. Es por esto que casi todos, o todos, tienen algún “trabajito” extra; donde queda en evidencia que el sistema actual está completamente corrompido, pero a sabiendas obviamente de todos. Cuesta mucho entender y mucho más aún explicarlo; ver gente feliz en todas partes, pero que no pueden ni darse el gusto de comprar una botella de gaseosa; gente que apoya y defiende al gobierno pero que sabe que jamás va a poder salir de su país porque le piden pagar un impuesto de 200u$d para poder comprar un pasaje… es todo muuuuy raro y diferente a lo que estamos acostumbrados. Ver la libreta de alimentos da un poco de lástima y hasta de vergüenza con sólo pensar lo que comemos nosotros en un asado familiar, inevitablemente por nuestra cabeza pasan comparaciones continuamente a lo que nosotros estamos acostumbrados… acá el papel higiénico es algo sagrado, y en el baño hay colgadas de un clavito hojas de diario; los cepillos de dientes son de una única marca y se los dan cada tanto tiempo; la pasta dentífrica lo mismo y dicen que es feísima; la ración diaria de frijoles es tan poca que no se pueden cocinar; una ración de pollo es un muslito que no llena ni a un nene de 3 años; la leche es diaria sólo para lo chicos de hasta 7 años; las farmacias llenan todos los estantes con el mismo medicamento; etc, etc, etc. Eso si, todos los hospitales son gratuitos y con excelentes servicios, tanto sea como para un parto, una urgencia o una cirugía estética… todo es gratis, rápido y bueno; las tasas de mortalidad infantil son de las más bajas del mundo, al igual que las tasas de analfabetismo.
Hay muchísimas cosas buenas y muchísimas cosas raras, lo bueno de nuestro viaje es que las estamos viviendo todas, y siempre muy bien acompañados, porque esta familia nos recibió de primera! Charlamos un buen rato, luego llegó el novio de Maria Elena que la pasó a buscar, y a eso de las ocho de la noche cenamos un muy rico guiso con carne de res (algo casi prohibitivo acá por el costo de la carne) y fritura de guagüi que es algo típico de acá (el guagüi es “como una papa” que se raya y mezcla con ajo, cebolla, pimienta y huevo, todo queda como una pasta que se fríe de a bollitos del tamaño de una cuchara y queda riquísimo).
Cuando estábamos terminando de comer llegó Marlen, que como están cerrando balance en el hotel de Varadero donde ella trabaja, ayer y hoy terminaron muy tarde; pero como cenó en el hotel sólo charló un ratito con nosotros y se fue a dormir. A las 9pm pasan “la novela”, en realidad son dos que pasan, una los Lunes y Miércoles y otra el resto de los días; ahora están pasando una brasilera pero a veces pasan alguna argentina, la cuestión es que Regina se pone frente a la tele, sube el volumen bien fuerte y se olvida de todo y de todos!!! Lo mismo hace todo el mundo, hombres y mujeres, los cubanos son fanáticos de las telenovelas. Nosotros nos quedamos jugando a las cartas un rato, Bocha se dio un baño y justo cuando fue Ali se cortó el agua, cosa que pasa unas dos o tres veces por día. A las 10:30pm nos fuimos a dormir, mañana nos vamos a levantar temprano para ir a pasar el día a las playas de Varadero.
DIA 233
Jueves 10 de Diciembre de 2009
Casi todos los días Regina se va a caminar con una amiga a las 7:30 de la mañana, hoy fue uno de esos días, así que antes de salir le pegó unos gritos a Alina para avisarle que se iba y que nos dejaba el desayuno preparado y unas hamburguesitas para que nos llevemos, una genia! Obviamente con los gritos nos despertamos los dos y al rato nos levantamos, además a esa hora hay mucho ruido de la calle porque pasan muchos autos, colectivos y camiones; y como las casas son todas iguales, con frentes planos de dos pisos de altura, retumba todo como si fuese en un pasaje de Liniers.
Desayunamos las tostadas con manteca, nos tomamos el jugo de guayaba, metimos en la mochila las lonas, una botella con agua congelada, la cámara de fotos y nos fuimos hacia la parada de las guaguas que nos dijo Marlene. Caminamos unas 15 cuadras hasta donde comienza el viaducto y donde toda la gente se junta a esperar que pase alguna guagua que vaya para Varadera, lo raro es que no hay ninguna línea de colectivos o micro que pase en forma regular ni tenga un valor de boleto, entonces lo que la gente hace correr al primer micro, camioneta o colectivo que pare y le pregunta a donde va… y si dice que va para el lugar que uno necesita le preguntan por cuanto. Se llenó de gente y todas las guaguas que pasaron iban para la otra punta de Matanzas, pero ninguna para Varadero, tuvimos que esperar mas de media hora hasta que vino una y la gente se abalanzó para subirse; nosotros nos quedamos a un costado y subimos últimos, pero entramos justito por suerte. Pagamos 2 pesos cubanos cada uno… nada, dicen que hay otros que cobran 5 en lugar de 2. También está la alternativa de viajar en las “máquinas”, que son autos viejos que llevan hasta 6 personas por 1cuc cada uno, y siempre hay alguno en estos puntos claves gritando “Varaderoooo” o el destino que sea; pero nosotros queríamos viajar barato y en guagua; la otra alternativa era tomarse el mismos micro con el que vinimos de La Habana, pero nos cobraban 6cuc por persona sólo de ida hasta Varadero… un robo!
La verdad es que viajamos muy bien en la guagua que era un colectivo viejito, pero llegamos a Varadero sin problemas, nos bajamos junto al resto de la gente cuando el chofer dijo que terminaba el recorrido y caminamos derecho a la playa. No es la zona de los mejores hoteles, pero se ve bien; hay entradas libres a la playa cada una cuadra y cada hotel tiene sus reposeras. Nosotros nos pusimos primero bajo la sombra de una palmera pero después nos pasamos a la sombra que daba una casa muy linda con salida al mar, porque no nos queremos quemar mucho. La arena es clara pero no tan blanca como en Túlum, eso si, el agua es totalmente transparente y quieta como si fuese una pileta, el color es un turquesa intenso… muy lindo!!!
Nos metimos al agua un par de veces, jugamos a las cartas, nos quedamos mirando como dos chicos hacían piruetas (se estaban entrenando para las olimpiadas parece, unas bestias!!!), nos comimos las hamburguesitas y hasta nos quedamos dormidos un rato; después se empezó a nublar un poco y nos fuimos a caminar. En el medio de la caminata apareció un grupo de cómo treinta cubanos que estaban haciendo el curso de guardavidas, Ali quiso sacarse unas fotos con todos ellos pero no consiguió fotógrafo, así que seguimos caminando un rato más. Al rato empezaron a caer unas gotas, así que nos fuimos de la playa y caminamos un poco por las calles del pueblo donde hay varios restaurantes y un par de casas del habano, y como ya empezaba a caer el sol caminamos directo a la entrada de Varadero donde nos había dicho Marlene que podíamos tomarnos la guagua para volver. Evidentemente con el tema de los negros guardavidas no nos dimos cuenta lo que habíamos caminado, a eso le sumamos que donde pasaban las guaguas estaba bastante lejos, así que tuvimos que caminar un montón, y cuando llegamos a la bendita rotonda ya estaba oscuro. Casi no había gente, por lo que suponemos había pasada alguna guagua hacía poco, porque además nos quedamos esperando más de una hora al costado de la ruta. La gente se fue acumulando y en un momento se largó a llover fuerte, así que mucho se subieron a las máquinas (autos del ´60 que te llevan por 1cuc) y nosotros para allá fuimos también; pero en cuanto nos subimos al auto y le preguntamos al chofer cuanto nos cobraba a Matanzas, nos dijo que no podía llevarnos por ser extranjeros y que generalmente en el peaje hay policía controlando. El muchacho se sintió mal y nos pidió disculpas, pero nos explicó que una de las primeras cosas que le dijeron cuando sacó la licencia es que no puede llevar turistas, y que si lo agarran llevando pasajeros turistas le pueden quitar la licencia y el auto, porque para los turistas hay otros taxis que obviamente son mucho más caros. De todas maneras nos dejó quedarnos dentro del auto hasta que pare de llover, pero justo se acercaron otros que querían viajar y nos bajamos, nos volvió a pedir disculpas, lo saludamos y nos fuimos a seguir esperando la guagua debajo de una palmera, donde muy románticamente nos quedamos abrazados (Bocha abrazó a Ali para que no se mojara tanto) junto a otros cubanos que también estaban en la misma. Después de una hora y media de espera, paró un micro muy lindo (empresa Astro) y la gente empezó a subir desesperadamente, nos metimos como pudimos y le pagamos 10 pesos cubanos, porque nos pareció que todos pagaban 5, además el micro es muy lindo, con aire y todo… pero por las dudas ni abrimos la boca cuando subimos, le dejamos la plata en la mano al chofer y pasamos para el fondo; en realidad ni estábamos seguros que iba para Matanzas, pero suponíamos que si. Nos pudimos sentar bastante rápido y tuvimos bastante frío porque estábamos mojados y el aire estaba a full, pero lo importante fue que por suerte terminó el recorrido cerca de la terminal de micros de Matanzas, es decir, a como 30 cuadras de la casa de Regina. Algo que nos resultó rarísimo, es que ninguno en el micro sabía donde terminaba, ni cuánto salía el pasaje…estábamos todos en la misma! Cuando se bajó casi toda la gente, nos acercamos al chofer y le dijimos para dónde íbamos nosotros y enseguida nos dijo que nos podía alcanzar un poco, pero en realidad el muy turro nos terminó alejando un par de cuadras y nos mangueó plata, nosotros nos bajamos y no le dimos nada; todos quieren sacar siempre algo extra, y para un turista generalmente un dólar no es nada y para ellos es un montón, por eso se la juegan y te piden… la verdad que eso nos molesta bastante, pero en realidad es entendible que lo hagan.
Cuestión que caminamos hasta lo de Regina y llegamos cerca de las nueve de la noche, ya estaba media preocupada porque no habíamos llegado pero como justo empezaba la telenovela no nos dijo mucho, sólo que ella ya había comido y que nos dejó preparada la cena para nosotros y para Marlen, que llegó al ratito que nosotros. Cenamos los tres juntos Malanga hervida (otra cosa similar a la papa pero quizás un poco menos sabrosa), un guiso de salchichas y carne que sobró de ayer, obviamente con arroz y ensalada… todo muy sabroso! Marlene nos regaló un ron Havana Club añejo blanco, nosotros le convidamos una cerveza y cuando estábamos terminando de cenar llegó una amiga con la que va a salir hoy a la noche. Igualmente esta chica apenas nos saludó se sentó junto a Regina y se quedó concentrada mirando la novela, hasta que terminó y subió al cuarto con Marlen.
Cuando se fue Marlen y Regina se acostó a dormir, nosotros nos quedamos un rato jugando a las cartas para hacer tiempo y esperar a que vuelva el agua, pero estábamos tan cansados que no pudimos esperar y nos terminamos bañando con un par de baldes; siempre dejan llenos dos baldes con agua y tienen también un tanque de 200 litros por las dudas, así que agua no falta nunca. Cerca de las doce de la noche nos fuimos a dormir, muy cansados pero fresquitos por el baño y el ventilador de pie que tenemos en el cuarto.
DIA 234
Viernes 11 de Diciembre de 2009
Nos despertamos temprano con el ruido del tráfico pero no nos levantamos hasta las nueve aproximadamente, desayunamos unas tostadas que como todos los días nos prepara Regina (según la libreta, cada uno tiene un pan por día para comer, pero un pan chiquito!); Ali se volvió a hacer mate y tomamos jugo de guayaba. A eso de las 10am nos fuimos a caminar con Regina, fuimos a hacer el mismo recorrido que hace siempre con la amiga pero en sentido contrario, el primer destino fue la casa de la hermana (se llama Regla Miralla y tienen exactamente un año menos que Regina, del mismo día!!!). Pese a que sólo la separan 5 cuadras, tardamos como media hora, porque hicimos unos 10 paradas entre casas de amigos y conocidos a lo que no quedó uno sin presentarnos. Regina saluda a los que conoce y a los que no también, y pese a que se la pasa quejándose por las noches de su dolor de pies, no para nunca de caminar y moverse, tiene 72 años pero una vitalidad increíble… además de un buen humor que contagia continuamente. También en el camino compró una pasta de maní y una ralladura de coco, unos dulces muy ricos. Una vez que llegamos a la casa de la hermana, nos invitaron a pasar, sentarnos, tomar algo… siempre con una amabilidad evidentemente típica de la familia. Por lo que vimos, todas las casas tienen las puertas abiertas, y generalmente por la ventana dejan ver algo que tienen a la venta; por ejemplo, Regina vende cigarrillos y estos días tenía un par de zapatos nuevos de un vecino a la venta; la hermana vende algo de ropa que ingresa al país de la misma forma que nosotros metimos los bolsos, y así se ve en muchísimas casas. También hay gente que vende verduras o frutas de forma ambulante… todo esto está teóricamente prohibido, y dicen que cada tanto andan inspectores que si te agarran te quitan todo lo que estés vendiendo y te cobran una multa muy cara; pero bueno, están todos haciendo algo fuera “del sistema”! Cada vez que alguien habla o dice algo respecto “al sistema”, Regina hace fuck you con sus dos manos, muy cómico es verlo… eso si, a Fidel lo quiere como si fuese un hermano.
En la casa de la hermana de Regina viven también el hijo con su mujer y la hija, es común que la familia tenga que vivir en la misma casa; nos quedamos un buen rato charlando de todo un poco, mas que nada escuchando historias de la familia y escuchando las opiniones de la forma en que viven dentro de Cuba, es como que quieren transmitirnos todo lo bueno y lo malo… eso si, a la hora de criticar lo hacen hablando un poco más bajo y mirando a cada rato la ventana del frente de la casa, comentan que hace un tiempo había gente que ni hablaba mal del gobierno por las dudas.
Nos despedimos de Miralla y seguimos caminando, Regina nos fue marcando todas las plantas de donde generalmente se roba una flor, hasta hay veces que sale a caminar con la tijera en la mano, jaja! Por supuesto que seguimos haciendo paradas a cada ratito para saludar y contar de nuestro viaje, hasta que llegamos a un mercado, donde venden todo en moneda cubana. Por supuesto que acá también nosotros o cualquier turista puede ir a comprar frutas y verduras en moneda cubana, nadie dice nada; no entendemos por qué muchos que viajaron a Cuba nos han dicho que la moneda cubana sólo la usan los cubanos y que para los turistas es el cuc; la realidad es que tanto los cubanos como los turistas pueden y usan las dos monedas, la única diferencia es que sólo algunos productos nacionales y de primera necesidad se venden en pesos cubanos, y el resto de las cosas se venden en cuc. Por ejemplo, después de comprar en el mercado algo de frutas y verduras (también había carnicería), nos fuimos más para el centro a una tienda similar a un supermercado chino donde todos los productos están en cuc, y allí Regina compró unos yogures y un picadillo de pollo congelado. En el mercado, una libra de tomates o de pepinos estaba en 6 pesos cubanos; en el supermercado un potecito individual de yogurt estaba 0,50 cuc… o sea, los precios pueden ser similares a los nuestros sea en la moneda que sea, quizás un poco más barato lo que se vende en pesos nacionales y un poco más caro que se vende en cuc, pero el problema es cuando cualquiera de estos precios se relaciona con los sueldos cubanos oficiales, ahí si que no alcanza para nada, y por eso todos buscan alguna alternativa y hacen algo “ilegal” por necesidad… como dicen todos los cubanos. Para nosotros es simplemente la demostración que el sistema está completamente obsoleto y la gente ya quiere otra cosa, por lo que no puede durar mucho más tiempo así.
La caminata siguió pero ya con destino la casa de Regina y el almuerzo, esta vez preparó guiso de chícharo (una legumbre muy rica) con papas, calabaza y costillitas de cerdo muy chiquitas…todo esto lo había dejado preparado desde hoy bien tempranito, así que sólo tuvo que calentarlo y listo. Mientras preparaba todo, nos convidó con un pedacito de chocolate que también compró en el mercado, muy rico! Terminamos de almorzar cerca de las 2pm, y estábamos tan llenos que nos fuimos a tirar a la cama un rato.
No nos dormimos, pero bajamos la comida, jeje. A las 3pm nos fuimos caminando hacia la terminal de micros para sacar los pasajes hacia La Habana, porque mañana ya tenemos pensado irnos, así nos queda la tarde-noche del Sábado y el Domingo completo para visitar lo que nos quedó de La Habana, el Lunes tenemos el vuelo de regreso a Cancún. Cuando nos sentamos y vemos donde estamos, de la forma en que estamos, a donde volvemos y lo que nos queda por seguir haciendo, realmente no lo podemos creer!!! Igualmente en esos casos de reflexiones que son pocos y cortitos, enseguida continuamos tomando y seguimos viviendo y disfrutando el momento, jeje. En la terminal no nos vendieron los pasajes y nos dijeron que directamente vengamos 15 minutos antes y que ahí se compra; nos ofrecieron tres horarios posibles, 8:30am, 12am y 4:30pm; así que dijimos que mañana a las 11 tenemos que salir de lo de Regina para llegar bien al de las 12, y evitar así llegar de noche a La Habana.
Volvimos caminando para lo de Regina y en el camino nos quedamos en un bar muy clásico de Matanzas, donde nos pedimos una cerveza tirada Bucanero. Tardaron en traerla porque no les quedaban vasos, hasta que se desocupó uno que terminamos compartiendo y rellenando un par de veces. La lata de cerveza cuesta 1cuc sea donde sea que uno la compre, un bar, un almacén o un quiosco; acá la cerveza tirada estaba 1,25cuc pero era un vaso de medio litro… y muy rica. Con la mayoría de los productos pasa eso, son precios fijados por el gobierno, porque de hecho son productos elaborados por empresas del gobierno y no existe la competencia… quizás hay variedad (ejemplo, hay dos o tres cervezas nacionales) pero no compiten, es por esto mismo que tampoco existen publicidades ni en la tele, ni en el diario ni en la calle… es rarísimo!
Llegamos a lo Regina a las 5pm, nos tomamos un yogurt de limón y al rato llegó María Elena. Había una piña que tenía Regina y teníamos el ron, así que Ali se preparó unos ricos daikiris. Cuando se fue María Elena, Regina se quedó viendo la tele y nosotros jugando a las cartas mientras tomábamos el daikiri… Bocha pasó antes al ron con coca para dejarle más daikiri a Ali (Coca Fiesta se llama el refresco nacional). Llegó Marlen y nos sentamos los cuatro en la mesa para cenar, pero ella no tenía hambre, así que entre los tres nos comimos todo el picadillo de pollo y el chícharo que había sobrado; también nos preparó para que probemos los plátanos fritos, similares a los patacones de Colombia, son rodajas de plátano macho fritas y machacadas… muy rico todo!
Cuando terminamos de comer nos quedamos en la mesa los cuatro charlando de todo un poco, hasta que vino nuevamente María Elena con su novio (Miguel). Un detalle, a cada uno que pasó por la casa, Regina les ofreció de la coca que habíamos comprado para tomar con el ron… es decir, no es algo común tener una botella de 1,5litros de gaseosa para convidar. Bocha se fue a bañar y nos quedamos charlando todos juntos como hasta las 11:30pm. Antes de acostarnos, Ali le regaló a Marlen algunas cosas que habíamos llevado porque gente que viajó nos lo había dicho, le dejamos algunos cepillos de dientes, una pasta dentífrica, algunos jabones, un shampoo, una crema para el pelo, unos tampones y unas cajas de chicles… parece raro, pero son cosas que no se consiguen en Cuba, o se consiguen pero de contrabando y caras. La verdad es que nos hubiese gustado traer más cosas, pero no podíamos por el tema de llevar los bolsos; hubo una cosa que Bocha lamentó no haber sabido como para traer, y es una bandera… Regina comentó que no consigue ninguna y que las que vio estaban carísimas y feas. Pero bueno, ayer le dejamos otros 10 cuc y mañana pensamos dejarles 50 más, es decir, lo mismo que hubiésemos pagada si nos quedábamos en La Habana todos los días.
DIA 235
Sábado 12 de Diciembre de 2009
Como todos los días, Ali se despertó primero y al rato despertó a Bocha. Cuando bajamos ya teníamos preparadas unas tostadas y unas croquetas fritas de algo que no entendimos que era pero estaban muy ricas, las comimos dentro del sándwich con queso que ayer pasó un hombre vendiendo. Desayunamos junto a Marlen que también se levantó temprano y al rato llegó Pablo, el hermano de Regina que cuando pasó el otro día no llegó a conocer Bocha. También al rato llegaron María Elena y Miguel, así que la despedida fue bien populosa. María Elena estaba con la boca hinchada porque venía del dentista, le sacaron una muela; Miguel y Pablo le pidieron a Regina que prepare un café y después la cargaron un buen rato por lo poquito que les había servido. Al que también estuvo cargando bastante Pablo fue a Miguel, por el tema de que a Maria Elena se le murieron dos maridos y un ex, porque lo que se la pasó diciéndole que ya le quedaba poco! Primero se fueron Maria Elena y Miguel, al rato Pablo y por último nosotros. En la despedida le dejamos a Regina los 50cuc y se emocionó, le dijimos e insistimos que los tome como un regalo por las fiestas para que se pueda dar un gusto con la familia, porque obviamente no los quería agarrar. Como todas las despedidas que hemos tenido, fue fea y no nos gusta, pero bueno, son así porque la pasamos muy pero muy bien y realmente nos sentimos de la familia.
A las once en punto salimos de la casa y fuimos para la terminal de micros caminando sin apuro y por la vereda de la sombra… para no transpirar tanto. En el camino paramos en un mercadito y nos compramos dos ron Havana Club Añejo 7 años, el más mejor!!! (11,90cuc cada uno). Obviamente la mochila y la cartera estaban a reventar, pero igualmente llegamos bien a la terminal, doce menos veinte estábamos ahí, pero nos dijeron que hasta que no llegue el micro no nos podían vender el pasaje… ya algo sonaba raro. Apenas llega el micro que decía La Habana Bocha se acercó al chofer y éste le dijo que venía lleno, fuimos a hablar con la señora de la boletería y nos dijo que la única era esperar hasta el próximo micro, o sea, al de las 16:20. Teníamos mucha bronca pero no nos quedaba otra alternativa, porque en realidad hay otra línea de micros que son los Astros, con el que volvimos de Varadero la otra noche, pero acá no le venden pasajes a los turistas, es decir, son sólo para cubanos y valen 20 pesos nacionales, contra los 7 cuc que estamos pagando nosotros… increíble!!! En la misma situación de nosotros, quedaron una pareja de un alemán y una cubana, él de más de 50 años y ella con suerte 20, se ven varios de estos casos en la calle; cuestión que Bocha habló con la cubana para que averigüe cuanto nos cobra una máquina para llevarnos a los cuatro. Tardó un ratito y vino diciendo que por 30cuc nos lleva a los cuatro, pero con el riesgo que nos pare la policía y a él le saquen la licencia y el auto y que a ella le hagan problema por andar con un turista y sin los papeles de casados (estaban comprometidos con anillo nomás y estaban tramitando las cosas para irse a Alemania). La verdad que por el tema plata nos era lo mismo a nosotros, pero aunque a nosotros no nos puede pasar nada, era forzar a que dos cubanos se arriesguen por un poco de plata… y no nos pareció bien, así que decidimos esperar al otro micro. Mientras tanto, la mujer de la boletería que se acordaba perfectamente de nosotros porque hasta nos repitió el número de teléfono que nos marcó el día que llegamos cuando nos prestó el teléfono y nos preguntó si habíamos llegado bien a la calle que le consultamos… increíble, nos aseguró que en el próximo micro iban a dejar 4 asientos vacíos para nosotros, porque llamó a Varadero que es de donde sale el micro y habló con la gente de allá.
Así que nos cruzamos a una plaza que estaba enfrente, y en un banco bajo la sobra de un enorme árbol nos quedamos esperando cuatro horas! Obviamente jugamos a las cartas y aprovechamos para escribir el resumen de este diario en un anotador que lleva Ali… Bocha no puede creer que haga rendir tanto a estos papelitos que tenemos desde Ecuador!!! En la larga espera nos comimos el maní que nos compró Regina, se vende en la calle en una especie de conos de papel bien finitos, cuestan 1 peso cubano, pero el otro día le contamos que en La Habana Vieja la vez pasada nos lo quisieron vender por 1 cuc, entonces se acordó y hoy nos compró unos cuantos conitos.
Por suerte el micro ViAzul vino a horario y con lugar, así que subimos y viajamos muy cómodos, llegamos a La Habana 18:30 y nos dejó un poco más cerca porque le dijimos que íbamos a la avenida Paseo. Caminamos hasta lo de Mamita pero cuando llegamos no había nadie en la casa… cosa muy rara porque con toda la gente que vive generalmente siempre hay alguien. Nos fuimos hasta el Malecón a hacer un poco de tiempo y volvimos a la media hora, tampoco había nadie. Repetimos lo mismo 2 veces más y la verdad es que ya estábamos de mal humor y preocupados; porque no sabíamos donde pasar la noche. En esta larga espera y ambos de mal humor, pensamos en ir hasta la casa de un cubano con el que nos habíamos puesto en contacto a través del couchsurfing para ver si nos conseguía algún lugar para pasar la noche, pero decidimos esperar un rato más y de última ir hasta La Habana Vieja y hacer tiempo en algún bar, pero justo en el que dijimos iba a ser el último intento ya estaban todos.
Junto con nosotros entraron a la casa dos chicos que venían a buscar los habanos de Lidia, o sea, habían viajado también trayendo bolsos. Una vez que nos ordenaron una habitación, nos metimos y nos salimos más. Ali se dio un baño y Bocha ni siquiera eso, estaba tan cansado que se tiró en cama y ni le importó el olor a tabaco que había en la habitación que se durmió al toque, a las 22:30 ya estábamos apagando la luz. Hoy fue un día donde perdimos toda la tarde-noche esperando, cosa que nos estresó y nos puso de mal humor, pero bueno, mañana será nuestro último día en Cuba y pensamos disfrutarlo a full.
DIA 236
Domingo 13 de Diciembre de 2009
Increíblemente pudimos dormir bien, todos los ruidos que había los otros días desaparecieron, y a pesar que se siente un poco de olor a cigarrillo dormimos muy bien. Nos levantamos a las nueve de la mañana y en la casa había un silencio total, sólo vimos a la nieta de mamita durmiendo en una habitación, así que agarramos unos panes viejos y los tostamos, nos hicimos un huevo revuelto y comimos algo de fiambre que encontramos en la heladera. Por suerte estaban las llaves de la casa, así que salimos y tiramos las llaves adentro, o sea, dejamos cerrado tal cual estaba pero sin despertar a la chica esta.
Nos fuimos caminando hacia el Museo de la Revolución, el otro día no habíamos entrado y como nos quedó algo de plata teníamos ganas de entrar al museo y subir al mirador (sale 5 cuc por persona), pero después de caminar media hora para llegar, un milico nos dice que hoy domingo está cerrado el museo, que abre de lunes a sábados. Lo peor de todo es que habíamos estado acá la semana pasada y hasta le sacamos una foto al cartel con los precios y horarios, pero nunca registramos que el domingo estaba cerrado. Así que dijimos de ir caminando hacia La Habana Vieja pero por otra avenida que no conocíamos. Desde que estamos en Cuba no paramos de caminar, y a pesar del calor y las ampollas que le sacaron las hojotas a Ali, decidimos seguir caminando hasta el último día. Hoy anduvimos por lugares donde salen de paseo los cubanos locales, casi no vimos turismo extranjero; en una librería compramos un libro del Che usado por 60 pesos nacionales (1 cuc=24 pesos nacionales) pero no queríamos comprar mucho más, porque no nos parece justo comprar un libro porque sea barato y terminar sacándole la posibilidad de que lo lea un cubano, seguramente en Argentina se consigue cualquier libro cubano. Después de caminar por toda esta zona, terminamos en un plaza muy cerca del Capitolio, donde un policía le tocó el silbato a Bocha y por señas le dijo que se ponga la remera; antes, cuando estábamos saliendo del museo de la Revolución, un milico también nos tocó el silbato y nos hizo seña que no nos podíamos quedar quietos en una vereda mirando un partido de béisbol porque estábamos frente aun edificio militar, “…si esto no es una dictadura, qué es?!…” diría Cordera. Igualmente, como Bocha anduvo hoy con la camiseta argentina en la mano, cuando el milico se dio cuenta que éramos turistas y que le hicimos gestos con la cabeza nos grito como que nos podíamos quedar, y si le decíamos algo al policía, seguro que se daba cuenta que éramos turistas y nos hubiese dejado andar en cuero o en bolas… porque acá a los turistas no se los toca!!! Pero bueno, mejor bajar la cabeza y tomarlo como una anécdota más, a Bocha le molestaron muchísimo estas dos cosas.
Paseamos nuevamente por toda La Habana Vieja, nos compramos un agua y después nos fuimos a almorzar al mismo barcitos del malecón donde fuimos los otros días, van muchos cubanos y pocos turistas extranjeros, y a pesar de que vendan en cuc es barato. Una pata y muslo de pollo cuesta 2 cuc y una cerveza 1 cuc, además de esto, nos pedimos unas empanadas de queso que nos sorprendió cuando las sirvieron… ni parecidas a una empanada de las nuestras, éstas eran una especie de tarta de masa algo dulzona, extrañas pero muy ricas. Nos quedamos comiendo-descansando como dos horas, hasta que nos dignamos a levantarnos y seguir caminando. Fuimos al centro bien turístico a buscar un pintura que Ali quería comprar, conseguimos una pintura al óleo sobre lienzo muy linda, era un puesto callejero de una señora que justo estaba frente a La Bodeguita del Medio. La pintura nos gustó porque está hecho en sepia y se ve en perspectiva una calle típica de La Habana con el Capitolio de fondo, costó unos 20 cuc pero Ali se fue contenta, Bocha se hubiese tomado 20 Bucaneros, jeje!
Ya eran las cuatro de la tarde y no teníamos ganas de ir a ningún museo, así que optamos por volver para la zona de Vedado (donde estamos parando). Estuvimos esperando la guagua P5 unos 20 minutos hasta que Ali le dijo a Bocha de volver caminando por el malecón, así que seguimos caminando. Fueron como unas 70 cuadras, pero valió la pena, fuimos parando a cada rato para sacarle fotos a las edificaciones que parece se están por caer y de las otras tantas que están remodelando; todo el malecón es muy lindo y debe haber sido parte de una ciudad hermosa en los años ´50. Hoy el mar está tranquilo, así que se veía a la gente en el agua, haciendo snorkel entre las piedras y muchos otros pescando; además, muchísima gente sentada en el malecón, charlando o tomando algo, pero siempre en buen ambiente.
Cuando llegamos a Paseo y Malecón nos compramos unas cervezas, unos chicitos y nos quedamos en una plaza charlando y jugando a las cartas hasta que oscureció. Ya cuando estábamos por irnos, nos cruzamos con un cubano que ya nos habíamos saludado hoy a la mañana y a la tarde; ahora si se nos acercó y se nos puso a charlar. Nos contaba él que era bailarín y que siempre se pone a dar vueltas por la avenida Paseo para ver si encuentra algún turista para guiarlo por la ciudad y conseguir una propina. Nosotros le comentamos que mañana ya nos vamos así que no tenía chances con nosotros, igualmente le dejamos unos chicles y seguimos camino. Son muy educados los cubanos, pero igualmente fastidia un poco cuando empiezan a mendigar o tratar de dar lástima por la situación de su país, y quizás el muchacho del otro día que se nos acercó en Matanzas fue con el mismo propósitos… nuca lo sabremos. También nos contaban que hay algunos que hacen lo mismo pero después se ponen un poco violentos a la hora de recibir una propina y obviamente hacen pasar un mal momento, pero bueno, por suerte nosotros no hemos tenido ningún problema en Cuba.
Nos fuimos para la casa de mamita, y apenas llegamos nos dijeron que estaban realmente sorprendidos porque nos habíamos ido y sin embargo dejamos todo cerrado con llave, Bocha tuvo que demostrarle tal cual hicimos y no lo podían creer, pero para esto, mamita reto bastante a su nieta por haberse quedado dormida y no atendernos, y además se preocuparon mucho porque creían que estábamos en la habitación… recién a las cinco de la tarde nos contaron que entraron para ver que pasaba. Antes de acostarnos, nos dio los puros (una caja de madera con 25 puros Cohibas, de lujo) y nos dijo que ella generalmente cuando va al aeropuerto se toma un taxi por 10 cuc porque no sabía como viajar hasta el aeropuerto en guagua. Mañana veremos como vamos al aeropuerto, alguna forma más económica vamos a encontrar. El vuelo sale al mediodía, así que nos vamos a levantar temprano para ir con tiempo; saludamos a todos, nos dimos un baño y tipo 10:30 ya estábamos en la cama.
DIA 237
Lunes 14 de Diciembre de 2009
Hoy nos levantamos temprano, a las 8:30 estábamos desayunando y casi listos para salir, ayer dejamos todo guardado así a las nueve en punto partimos; el vuelo es a las 12:55, pero queríamos salir con tiempo para no tener que pagar entre 10 y 20cuc de un taxi. Apenas salimos fuimos a un mercadito para comprar ron, teóricamente son como máximo dos botellas las que permiten ingresar a México. Justo donde habíamos visto que vendían botellas de ron añejo 7 años de litro estaban haciendo inventario, por lo que no estaban vendiendo. Caminamos unas cuadras hasta que encontramos otro lugar y logramos el objetivos, eso si, ahora quedamos bien cargados, porque llevamos 4 botellas de ron más una a medio terminar que nos regaló Marlen. Con todo esto encima, nos pusimos a caminar por Paseo hacia el Parque de la Revolución (todo en subida), donde esperábamos encontrar alguna máquina que nos lleve los 12 km que hay hasta el aeropuerto por menos plata. Hacía muchísimo calor, y entre el peso de las mochilas y la subida nos estaban quitando las ganas de caminar, cuando justo paró un taxi para turistas (teóricamente las máquinas no pueden llevar a turistas, pero estos sí) y bajó a un pasajero, entonces Bocha se acercó para preguntarle cuanto nos cobraba hasta el aeropuerto. De entrada nos dijo 20cuc, pero con la cara de Bocha se bajó instantáneamente a 10cuc; de todas maneras nosotros teníamos 6cuc más los 50cuc necesarios para pagar la salida de Cuba, entonces el taxista pregunta cuánto tenemos y nos dijo que nos llevaba igual. Cuando nos subimos al taxi contamos bien todas las monedas y en realidad llegamos a 5,95cuc, pero el taxista nos llevó igual hasta el aeropuerto. Al principio nos dio un poco de desconfianza, pero apenas empezamos a hablar nos contó que era cristiano y que por eso nos ayudaba… porque Jesús y bla, bla, bla… pero como sea, el tipo nos ayudó de corazón, y eso vale! También nos contaba que no puede hacer esto, que los viajes están tarifados y tienen bastante control, pero al igual que todo cubano, él sabe como “dibujar” la planilla… escribía Terminal III medio separado (que es la del aeropuerto) y después cambiaba en esta planilla de control los tres palitos de ese “I I I” por VIA Azul, que es una terminal de micros que estaba a 10 cuadras de donde tomamos el taxi. Además de ayudarnos, él se quedaba con un par de cuc, igualmente como fue muy amable el tipo, le dejamos la botella de ron que teníamos por la mitad… además no sabíamos si la podíamos cruzar estando abierta.
Obviamente llegamos al aeropuerto re temprano, a las 10:30 estábamos llamando desde una cabina del aeropuerto a Regina para despedirnos… como costó conseguir monedas nacionales para poder llamar! Sólo nos habían quedado billetes de un peso cubanos que usamos para las guaguas, así que Bocha anduvo pidiéndolo a todos los empleados que veía si le cambiaban billetes por monedas, hasta que lo logró. Igualmente con 2 pesos nacionales hablamos más de 5 minutos a Matanzas, muy barato; y Regina se puso muy contenta con el llamado. Ella nos había pedido que la llamemos, pero como esperamos a último momento ya pensaba que nos habíamos olvidado… pero no, jeje!
Hicimos el check-in y migraciones antes de las 11am… muy temprano, pero no teníamos más que hacer. En migraciones, Ali se acordó de pedir que le sellen el pasaporte y le avisó a Bocha que haga lo mismo; como se entra con la tarjeta turística o visa, no te sellan el pasaporte normalmente, además, como los gringos tienen prohibido ir a Cuba (no es que Cuba no los deje entrar, Estados Unidos no los deja ir!!!) es muy común que a los turistas no le firmen el pasaporte. Nos quedamos en la sala de espera del aeropuerto esperando la hora de embarque jugando a las cartas y charlando, por suerte el vuelo terminó saliendo bien puntual.
Cuando llegamos a Cancún nos sorprendió la cola que había tanto en migraciones como en la aduana, tardamos casi una hora en poder salir del aeropuerto!!! En aduana sólo nos preguntaron cuántos habanos traíamos y cuántas botellas, le dijimos 25 y 2 y listo. Obviamente cuando salimos no teníamos ni idea como irnos hasta Cancún, lo único que sabíamos es que estamos lejos como para ir caminando y que un taxi no pensábamos pagar ni locos, así que empezamos a caminar con la idea de ir hasta la ruta y esperar a que pase una camioneta/colectivo que hemos visto andaban por allí, pero con el calor que hace la idea de caminar se desvaneció rápidamente. Ya saliendo del estacionamiento del aeropuerto vimos que se juntaba un grupo de gente y cuando preguntamos estaban esperando al ADO, es un micro que viaja por toda la costa de México y termina bastante cerca de la casa de Karla, así que nos quedamos haciendo la cola y pagamos el boleto de 40 pesos mexicanos por persona. Le mandamos un msn a Lidia diciéndole que teníamos sus puros y otro a Karla avisándole que habíamos llegado y preguntando si había alguien en su casa, al toque nos contestó que dejó las llaves puestas de la puerta secundaria para que podamos entrar. Lidia nos contestó que podía estar en la terminal de Ado pero más tarde, así que quedamos en después confirmarle el horario, pero la verdad es que queremos deshacernos de esos puros ya. Como apenas habíamos desayunado estábamos con hambre, así que Ali compró un sándwich de milanesa de pollo y una sprite (50 pesos) que terminamos ya arriba del micro.
A las 2:45pm llegamos a la terminal Ado en Cancún y caminamos unas 20 cuadras hasta la casa de Karla, cuando estábamos por entrar nos abrió la puerta Quique, el “roomie” de Karla (Karla consiguió la casa y comparte gastos viviendo con otros dos chicos, Quique y Karlita… y como acá en Cancún todos hablan inglés, se llaman roomies). Nos pusimos a charlar con él sobre Cuba y de lo bien que la pasamos, al rato se fue de nuevo al trabajo y nosotros nos quedamos con los dos perros, escuchando Radio Metro de Argentina por internet y actualizando la pagina web con todas las fotos de Cuba que tuvimos que ordenar. Por suerte el chiquitín nos estaba esperando en las mismas condiciones que lo dejamos, después de diez días lo pusimos en marcha y ya pedía pista de nuevo!!!
A las 6:30pm nos juntamos con Lidia y le dimos las dos cajas de habanos que nos había dado mamita y ella nos devolvió los 1000 pesos de garantía que le habíamos dejado… y trabajo terminado!!! Nos comentaba que cada una de esas cajas las vende a 90 dólares y nosotros vimos que en Cuba salían 25 cuc… y hay que ver a cuanto las consigue mamita, negocio redondo. Cerca de a las diez de la noche volvió Quique a la casa y le comentamos que estábamos por ir a cenar a El Muellecito, si quería venir. Pero no podía porque quería charlar con Karla y Karlita sobre qué iban a hacer con el tema de la mudanza, porque que están buscando una nueva casa, así que fuimos solos.
Por ser Lunes, la cerveza cuesta sólo 10 pesos (igual que en el súper) así que había mucha gente en el bar. Esperamos un rato y conseguimos mesa, tomamos cuatro cervecitas y comimos una pizza individual de camarones, unas croquetas de queso c/camarones y unos tacos de camarón… todo muy rico y barato (gastamos 190 pesos). De regreso a la casa, paramos en un Oxxo y nos compramos un pote de helado y un chocolate grande, necesitábamos volver al mundo consumista!!! Cuando llegamos estaba Karlita (la otra roomie) y nos quedamos charlando un buen rato y mostrándole fotos de Cuba; después llegó Karla, le regalamos un ron Havana Club Añejo 7 Años y le comentamos que seguramente mañana nos vamos para Playa del Carmen pero que todavía no teníamos confirmado. A la una de la mañana nos fuimos a dormir… a nuestro colchón inflable, con nuestras almohaditas y nuestras sábanas!!!





