América bien al Sur

Un largo viaje por Latinoamérica
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Guatemala

DIA 259

Martes 5 de Enero de 2010

 

Como no nos gustaban mucho las sábanas de la habitación, usamos las nuestras… que bien hicimos en traernos estas sábanas, nos encantan!!! Ayer estuvo todo el día nublado y nos llovió por la tarde, aparentemente hoy va a estar igual; durante la noche llovió bastante y cuando salimos garuaba… México se entristece con nuestra partida, jeje.

Llenamos el tanque apenas salimos y a las 10:30am llegamos a la frontera de “El Ceibo”, no había casi nadie… ni para cruzar ni para atender! El encargado de hacer aduana no había llegado, así que no podíamos salir de México; como para adelantar hicimos migraciones y nos quedamos esperando a que el estimado empleado llegara. En la misma situación estaba una señora con su marido y su hija, con quien nos pusimos a charlar; ellos eran de Guatemala y nos contaron que esta frontera es nueva, tal es así que ni siquiera tenían computadoras en migraciones. Esperamos más de una hora hasta que llegó el tipo y en cinco minutos nos selló la salida del auto, justo cuando llegó este hombre la señora guatelmateca nos estaba mostrando las billetes y monedas que usan en Guatemala… nos terminó regalando un billete de cada valor!!! (sumaba todo como u$d40). Estas son las cosas raras que solamente pasan en un viaje como estos, más allá del valor de los billetes, la señora tuvo ese gesto con nosotros que jamás hubiésemos imaginado. Cuando cruzamos la barrera y entramos a Guatemala ellos ya habían hecho el ingreso así que nos saludamos y se fueron; nosotros hicimos migraciones y luego nos llevamos una gran sorpresa… la frontera es tan nueva que no tiene aduana del lado de Guatemala! Cuando le preguntamos al de migraciones donde quedaba la aduana y nos dijo que no había no lo podíamos creer, enseguida nos dijo que si salíamos por la misma frontera no íbamos a tener problemas, pero nosotros vamos a salir por la otra punta del país, así que en algún lado tenemos que hacer el ingreso del auto. El de migraciones nos dijo que vayamos a otra frontera o a un puerto… pero bueno, no nos quedó otra que poner primera y seguir para adelante.

Como nos pasó en todas partes, la frontera no divide más que políticas, porque las sociedades son iguales de un lado que del otro; acá en Guatemala nos encontramos con un panorama muy similar al de todo Chiapas, bastante pobreza y vida de campo… quizás de este lado más pobreza. En cuanto a la ruta, todo asfalto y con un montón de “túmulos”, acá llaman así a los topes o lomos de burro; tuvimos que frenar un par de veces porque se nos cruzaron chanchitos y perros, volvimos a caminos sinuosos con bastantes pendientes, pero en general las rutas están muy bien. Al pueblo que queríamos ir a pasar la noche es Flores, pero cuando estábamos llegando pasamos por un pueblo llamado San Benito que está pegado a Flores donde nos quedamos; fue porque justo nos cortó un semáforo donde había un hotel (“Palacio Maya”), al que entramos y sin dar muchas vueltas decidimos quedarnos. Era una linda habitación con tv, agua caliente, un buen lugar para dejar el auto y con internet wi-fi en la recepción; por 210Quetzales. Antes que se hiciera tarde, bajamos un par de cosas del auto (y cómo nos costó encontrar los cheques de viajero!!!) y nos fuimos para un banco a cambiar plata, cambiamos a 1dolar = 8,24Quetzales. De allí nos fuimos al aeropuerto de Flores que estaba ahí cerquita, porque Ali había tenido la muy buena idea de averiguar en la Aduana como hacíamos la entrada del auto ya que este aeropuerto es internacional. Aunque no nos pudieron hacer en esta aduana la entrada, nos dijeron que vayamos a la frontera con Belice que queda a 160 kms porque si no vamos a tener problemas al salir; la chica llamó a esta aduana de frontera para consultar y le confirmaron que hagamos eso, también nos contó que hace dos meses que abrieron la frontera de El Ceibo y que ya varios tuvieron problemas porque no pudieron hacer la entrada de aduanas. Como esta frontera con Belice está “camino” a Tikal, decidimos dejarlo para mañana y no ir hoy porque íbamos a terminar llegando de noche, además que sigue lloviendo a cada rato y nos dijeron que hay tramos de ripio.

Salimos del aeropuerto y nos cruzamos a un súper donde compramos un fiambre extraño con intenciones de parecerse a un salame, además compramos verdura para hacer una ensalada que fue lo que cenamos en la habitación del hotel. Mientras Ali preparó la ensalada, Bocha miró un poco de TV, justo enganchó un programa de Fox sobre el Dakar que se está corriendo en Argentina. Después de comer nos quedamos tirados mirando la tele un buen rato compartiendo la misma cama, después cada uno se fue a la suya y a dormir!


DIA 260

Miércoles 6 de Enero de 2010

 

Descansamos muy bien, y sin apuro alguno cargamos todo en el auto y nos fuimos para las ruinas de Tikal. Muchos van temprano porque dicen que ver el amanecer es increíble… para nosotros no, así que llegamos como a las diez de la mañana. Las ruinas están dentro de un parque o reserva natural, donde controlan la velocidad de una manera muy particular; cuando uno llega al parque le toman los datos y ponen la hora de entrada, después de hacer casi 20kms hay otro puesto de control donde si uno tarda menos de 20 minutos llaman a la policía (la velocidad máxima es de 45km/h). Sin multas, llegamos al estacionamiento y dejamos al chiquitín bajo la pobre sombra de un árbol raquítico, nosotros cargamos el agua fresca en la mochila y empezamos a caminar.

Dentro de esta reserva natural tan controlada, lo primero que uno ve es un gran hotel y un edificio con restaurantes y locales que venden toda clase de recuerditos, y obviamente al dar los primero pasos aparece la boletería. Para los residentes la entrada cuesta Q25 y para los fucking turistas como nosotros que viajan con mucha plata para gastar, Q150 (20u$d apróx)… y no te dan ni un mísero mapita de la zona!!! Igualmente nosotros andamos bien de turistas y llevamos en la mano la Lonely Planet que tiene un mapa esquemático pero muy útil… todos los extranjeros andan con esta guía, es increíble! Cuando sacamos la primera foto de la entrada al bosque, tuvimos que cambiar las pilas de la cámara, cuando sacamos la segunda tuvimos que cambiarlas nuevamente… por suerte teníamos otras más que felizmente duraron toda la tarde, pero esto de las pilas nos tiene preocupados; ya no sabemos si es el cargador o que, porque hasta las pilas nuevas que nos regaló Marcela duran poco.

Hay un montón de ruinas, es una gran ciudad la que está dentro de esta selva tan tupida, así que hay que caminar bastante. Pasamos por casi todos los sectores, y la verdad que la pasamos muy bien. Estas ruinas nos sorprendieron tanto con Machu Pichu, pero estas nos impactaron más aún porque son más antiguas (son del 500dc apróx) y además porque son edificaciones muy altas… parece imposible que hace tanto tiempo pudieran hacer semejantes obras!!!

Caminamos muchísimo y subimos a cuanta ruina pudimos, hasta subimos a una que daba mucho vértigo por la altura y la terrible pendiente… Bocha sufrió un poquito! En el parque central paramos a descansar y nos comimos unos sandwichitos que habíamos llevado, pero no duró mucho la parada y seguimos hasta recorrer todo el predio; terminamos saliendo del parque cerca de las cuatro de la tarde.

De Tikal, nos fuimos para la frontera con Belice… unos 100kms con partes de ripio y algunos pozos. Le explicamos a la gente de aduana que habíamos entrado por una frontera sin aduana y por suerte nos hicieron el trámite de ingreso del auto sin problemas, en menos de 20 minutos ya estábamos de regreso. Si bien tuvimos que hacer unos cuantos kilómetros y volver de noche por un camino un poco roto, valió la pena y nos quedamos mucho más tranquilo de que andamos con los papeles al día… siempre hay que evitar generar motivos de problema!!!

Como ya se había hecho de noche, teníamos pensado volver al mismo hotel y no dar muchas vueltas para conseguir otro, pero ayer a la tarde nos habíamos metido por la isla de Flores y nos había gustado, así que hoy hicimos lo mismo. Pasamos por un par de hoteles que parecían lindo y Ali bajó a preguntar precios… terminamos quedándonos en uno con vista al lago por Q140, mucho más barato que el de ayer, y estaba bonito. Dejamos el auto en la calle, pero la verdad que parece una zona muy tranquila, muy turística; y nos fuimos a caminar. Justo escuchamos que hoy empieza una semana de fiesta local (acá en Flores), en la plaza central montaron un escenario y se notaba que toda la gente del pueblo estaba en las calles, no era un miércoles normal. Caminamos unas cuantas cuadras, las suficientes para recorrer toda la isla, y nos terminamos metiendo en un restaurante que también daba al lago… igualmente antes de pasar leímos bien los precios de la carta porque sólo andábamos con algo de plata en el bolsillo (no salimos a caminar con la billetera). Pedimos unas costillitas de cerdo para Ali y una especia de churrasco para Bocha, y para tomar jugo y Sprite; porque nos propusimos tomar cerveza sólo los fines de semana… hay que desintoxicarnos de tanto México, jeje!!!

Volvimos caminando al hotel, todo muy tranquilo y relajado… pero cansados de tanta caminata y escalones de las ruinas; mañana tenemos un día largo de viaje porque queremos ir para Antigua que queda a unos cuantos kilómetros, así que a descansar!


DIA 261

Jueves 7 de Enero de 2010

 

La vista del lago ayer a la noche no decía mucho…obviamente porque era de noche, pero hoy si que se veía lindo!!! De todas maneras sólo nos quedamos un ratito en el balcón, comimos unas galletitas y nos fuimos; mientras Ali acomodaba todo en el auto, Bocha se conectó a internet para actualizar la página en el mismo cyber que tenía el hotel en planta baja.

El viaje hasta Antigua se dividió en dos tramos, separados por un río y el cual tuvimos que cruzar con un “ferry”. En la primera parte casi no hubo tráfico y la ruta fue bastante recta y rápida, pero cuando llegamos al cruce justo estaban soldando unas planchuelas de la barcaza donde subimos el auto para cruzar, así que nos demoramos casi una hora. Todo el segundo tramo fue camino de montaña, con muchas curvas y más que nada con muchas pendientes muy fuertes tanto de subidas como de bajadas… hacía mucho que no exigíamos al chiquitín!!! Igualmente el 206 es un fierro y no tiene problemas, siempre tira para adelante, obviamente siempre con el aire prendido y gastando muy poco gasoil… excelente auto.

Para llegar a Antigua, tuvimos que pasar por Guatemala capital; en el gps no tenemos el mapa ruteable completo de Guatemala, sólo las rutas principales y no muy actualizadas, pero entre el gps y unos mapas que nos dejaron los chicos del 12, Ali pudo desempeñar una impecable tarea de copiloto. No cometimos ni un error y llegamos a Antigua sin perdernos ni consultando por donde ir, y eso que llegamos de noche! Antigua es un pueblito colonial, reconstruido en su totalidad después de un enorme terremoto (en el 1773); fue hasta ese momento la capital de Guatemala, y ahora es un pueblo totalmente turístico. Las calles son todas empedradas (se sacudió el auto como si estuviéramos en las rutas de Bolivia!!!) y hay bares y restaurantes por todas partes; dimos una vuelta con el auto y fuimos directamente para la Politur. Tanto los chicos del 12 como Pablo (el guatemalteco con quien nos escribimos mails) nos comentaron que la Policía de Turismo tiene un predio donde se puede acampar gratis, así que preguntamos por donde quedaba y fuimos para allá; costó encontrarlo pero de casualidad paramos para ver el mapa justo en la puerta… lo que pasaba era que no tenía carteles y lo que menos parecía era ser un camping!!! Cuando entramos una policía nos dijo que podíamos quedarnos sin ningún problema pero que nos tenía que dar un reglamento, Ali dijo que lo tenía y al toque sacó del auto una copia que nos había dejado Sami; sorprendida la policía nos dijo que pasemos para el fondo y armemos la carpa donde queramos. La verdad que más que un camping parecía un terreno baldío… unos yuyos de medio metro de altura no hizo difícil encontrar el lugar para la carpa, pero bueno, como sea armamos la carpa y dejamos el auto bien cerca. Ya era tarde y sólo teníamos ganas de comer algo y meternos en la carpa a dormir, así que apenas armamos la carpa Ali se puso a cocinar. Entre que hacía frío y la nafta que teníamos parece que estaba vencida, tardamos más de una hora en que los fideos se hagan!!! Hoy nos olvidamos de cargar nafta, y teníamos muy poca de una que hacía meses estaba en la botellita de Gatorade… por suerte alcanzó; ya nos habíamos olvidado de la vida de viajero y camping, demasiada buena vida tuvimos estos últimos meses en México, jeje!!!

Terminamos comiendo los fideos en el auto porque hacía mucho frío, y apenas terminamos nos metimos a la carpa, adentro de las bolsas y tapados con la sábana… esto de andar con las sábanas es genial, además a Bocha le viene perfecto porque siempre odia encerrarse en la bolsa de dormir. Definitivamente, hoy volvimos a la vida de viajero; 520kms recorridos, almorzamos en la ruta unos sandwichitos, llegamos cansados y con hambre al destino, armamos la carpa, pasamos frío y ni ganas de escribir el diario, jeje.


DIA 262

Viernes 8 de Enero de 2010

 

Dormimos muy bien, se nota que por la noche no hubo ruidos o que estábamos muy cansados, porque los dos dormimos toda la noche de un tirón. Nos quedamos en la carpa hasta que empezamos a ver que el sol pegaba en el techo de la carpa y ahí nos levantamos porque enseguida se empieza a sentir ese calor agobiante que odiamos. Cuando salimos de la carpa vimos bien en el lugar que estábamos, es un depósito de la policía, donde dejan a los autos secuestrados y donde guardan las motos y camionetas en servicio. También se ve que hay habitaciones donde viven policías, y los baños que usamos son los que usan ellos, no están mal, pero bueno… no son para cualquiera, jeje. La cuestión es que dormimos bien y seguramente vamos a pasar otra noche más acá, que sea gratis nos gusta mucho.

El plan de hoy era ir para el Volcán Pacaya, donde nos contaron y vimos fotos que se llega hasta donde hay lava; así que guardamos casi todo en el auto y sólo dejamos dentro de la carpa el colchón y las bolsas de dormir… por las dudas le pusimos un mini candado que da más pena que seguridad, pero nosotros lo ponemos igual. Cuando salíamos del lugar, le preguntamos a los policías como ir hasta el volcán y mientras nos comentaban se acercó un argentino preguntando de donde éramos. Este loco andaba en su bici, con la cual viajó por todo Latinoamérica, y nos contaba que había salido hace cinco años con la familia completa (la mujer y tres hijas, de 10, 15 y 17 años), pero hace dos años se separó y las mujeres se volvieron a Mendoza, de donde eran ellos; él se quedó por varios lugares y ahora estaba acá hace un buen tiempo trabajando en un radio, nos dejó el folleto del programa que él hacia y nos despedimos. Es increíble con la gente que uno se cruza en este viaje, mucha casualidad o lo que sea, pero se terminan haciendo charlas largas de donde siempre salen temas que nos terminan enseñando algo… es genial esto!!!

Finalmente salimos cerca del mediodía y dimos unas cuantas vueltas para llegar al volcán, obviamente nos dimos cuenta que llegamos porque había una garita donde cobran la entrada y se ofrecen guías. Según la Lonely Planet, Guatemala es muy peligroso y más que nada este volcán, es más, recomiendan ir en grupo grande de gente y con un tipo de seguridad. Como siempre, tomamos muy con pinzas estos comentarios y nosotros nos mandamos solos, pero cuando nos dijeron lo que cobraba un guía enseguida buscamos compañía; Bocha fue a hablar con la gente que venía en la camioneta de adelante nuestro y terminamos contratando junto al guía. En lugar de costarnos q100, pagamos q40, porque en la camioneta iba una familia completa… eran como 5 chicos y 3 mayores, pero bueno, arreglamos así y listo. La entrada al parque costó q40 por persona y después nos terminaron cobrando q20 de estacionamiento (1usd=8,25q).

Pero bueno, toda esta plata valió la pena al 100%, porque realmente estuvimos a centímetros de la lava; después de una larga caminata en subida de más de una hora y media, llegamos a sector donde caían como piedras al rojo vivo mientras se escuchaba y veía el continuo movimiento de piedras grises bien filosas suspendidas en lava. No podíamos creer lo cerca que estábamos, el calor que salía de estas piedras era impresionante, pero igual queríamos más, y le preguntamos al guía si se podía llegar a ver lava en estado más líquido porque hasta acá eran todas como piedras que caían rodando. El guía se notaba que era un apasionado del volcán y de la lava, entonces le preguntó a Bocha si se animaba a subir sólo con él un poco más para ver si encontraban lava; Bocha enseguida le dijo que si y le dijo también que Ali venía, cosa que al guía de entrada no le gustó mucho pero aceptó. Subimos un buen tramo más y llegamos al punto de estar entre dos pequeños ríos de lava… impresionante!!! Se sentía un calor terrible que hasta daba un poco de miedo, además por más que se mueva despacio la lava, es un movimiento continuo y que ninguno sabe si va a explotar o salir por otro lado. Es más, los guías contaban que el camino que hacían ayer hoy estaba completamente lleno de lava, y lo veíamos, no era mentira! Sacamos varias fotos, hicimos videos y al rato llegaron algunos otros turistas; Bocha quiso subir un poco más pero el olor a goma quemada fue la señal que allí las piedras estaban muy calientes y que las zapatillas no iban a durar mucho, así que bajamos.

Son pocos los volcanes que están activos y largan lava continuamente, y lo mejor de todo es que está a poca altura, por lo que se puede llegar caminando sin problemas. No contaba el guía que hasta hace un tiempo largaba mucho vapor por la chimenea y hacía grandes explosiones con ceniza, pero le hicieron unos cuantos agujeros para aprovechar el valor en una central eléctrica y entonces liberan la presión del volcán, y por eso solo sale lava. Se hizo larga la caminata, nos cansamos mucho y nos ensuciamos bastante porque volaba mucha tierra del camino, está lleno de turistas y muchas optan por subir a caballo en lugar de caminar; pero realmente valió la pena, fue una experiencia única estar tan cerca de la lava.

Volvimos a Antigua cuando el sol se estaba poniendo, aprovechamos este perfecto horario para sacar unas cuantas fotos de este hermoso pueblo, que además de la belleza edilicia, tiene a tres volcanes en su alrededor (el Pacaya, el de Agua y el de Fuego que siempre anda humeando como si fuese un dibujito animado). Antes de que se haga de noche, volvimos a la Politur y nos dimos un muy necesitado baño sin pasar frío, llegamos justo. Con las pocas energías que nos quedaban, fuimos a caminar un poco por el pueblo, pasamos por un cyber y le escribimos a Pablo para contarle donde estábamos, y terminamos comiendo una enorme pizza en un lugar barato… está lleno de restaurantes lindos y caros, pero hoy estábamos tan cansados que sólo queríamos llenarnos e irnos a dormir. Así lo hicimos, nos terminamos toda la pizza de masa gorda (parecía masa de pan) y volvimos para la carpa; en el camino compramos un desinfectante para baños que nos había pedido la policía que nos recibió para dárselo mañana cuando nos vayamos. También nos compramos unos m&m como para terminar el día con algo dulce ya en la carpa. Por suerte hoy no hace tanto frío como ayer, porque a una de las bolsas se le terminó de romper el cierre y queda totalmente abierta, igualmente a Bocha no le molesta y dudamos que hagamos camping otra vez en alguna zona con frío.


DIA 263

Sábado 9 de Enero de 2010

 

Parece que la noche estuvo nublada porque hoy la carpa estaba seca y no hizo falta esperar a que el sol pegue bien de lleno para guardar todo en el auto y salir hacia Panajachel. Antes de irnos de la Politur, le dejamos el desinfectante de baños y agradecimos el habernos dejado acampar, si bien no era un lujo, zafamos dos noches de hospedaje.

Sólo hicimos 100kms pero tardamos unas cuantas horas, el camino fue todo de montaña y si bien estaba asfaltado no permitía ir a más de 40km/h por la cantidad de curvas, subidas, bajadas y pozos. Cuando estábamos por llegar apareció el lago Atitlán con sus dos volcanes de fondo, paisaje ideal para una postal; frente a los volcanes, la ciudad de Panajachel, con su zona de habitantes cerca de la ruta y todo el sector turístico a la orilla del lago. Para entrar a la ciudad tuvimos que pagar un impuesto municipal de q5, cosas raras que hay en Guatemala, pero al igual que cuando cruzamos el otro día en el ferry, nos dieron un ticket del municipio… o sea, asumimos que no nos están cobrando un impuesto al turista!

Nos metimos de lleno al pueblo, donde la calle principal está llena de puestos de artesanías y principalmente telas, todo muy colorido. Fuimos directo para donde estaba indicado en el mapa que estaba la Policía de Turismo y un camping que hasta pensábamos que era de la misma Policía, pero cuando le preguntamos a un oficial nos explicó que el camping es libre a la orilla del lago pero que no se puede llegar con el auto. Hay a la orilla del lago varias veredas, a distintos niveles, pero no hay calle, entonces a nosotros no nos sirve porque tendríamos que dejar el auto lejos… y eso no va. Así que fuimos a buscar hospedaje; nos metimos en unos bungalows que tenían habitaciones para cuatro personas, pero cuando le dijimos que nos parecía un poco caro, enseguida el encargado nos dijo que tenía ahí cerca otro complejo con habitaciones más chicas. Se subió a la bici y nos dijo que lo sigamos, hicimos unas cinco cuadras y allí nos quedamos, una habitación sencilla y limpita, con baño, tele, una mesita afuera con techo donde podemos cocinarnos y un buen lugar para dejar el auto. Bajamos algunas cosas y nos fuimos a caminar.

Como no habíamos almorzado buscamos algo para comer en la calle, terminamos en un puestito que vendían empanadas argentinas; compramos dos de carne, dos de pollo, una de queso, y nos fuimos con nuestras botellitas de agua a comerlas a la orilla del lago. Comimos las ricas empanadas y nos quedamos un rato tirados en el pasto bajo la sobra de un árbol, y con una vista increíble… el lago y los volcanes. Jugamos unos partiditos de chin-chon y nos volvimos a la habitación. Estuvimos un rato mirando tele y nos volvimos al lago para ver el atardecer, llevamos el termo con agua caliente que hoy a la mañana habíamos calentado para los mates de Ali, Bocha se preparó un café.

Cuando bajó el sol empezó a soplar un viento fresco que nos hizo volver para darnos un baño, cambiarnos y volver a caminar por el pueblo. Apenas salimos pasamos por un cyber y le escribimos a Pablo para pasarle el nombre del hotel y contarle que mañana tenemos pensado ir para el mercado de Chichicastenango. Caminamos toda la calle principal, y cuando estábamos volviendo un tipo se nos para de frente y nos dice: “…Ali y Bocha… soy Pablo!”. No sabemos cómo ni por qué, Pablo se vino de Guatemala con su auto (son 3hs de viaje apróx.) y nos reconoció caminando en la calle! Obviamente nos pusimos muy contentos y le dijimos si quería ir hasta donde estábamos parando que pensábamos justo comprar unas cervezas; enseguida nos dijo que si, y que además él había dejado el auto allí adentro junto al nuestro. Así que pasamos por un almacén y compramos dos cervezas de litro, unas papas y un paquete de salchichas como para picar algo.

Charlamos con Pablo de nuestro viaje, de los viajes de él y de un montón de otros viajes, por él es fanático y se conoce a cuanto viajero ande pasando por Guatemala…es increíble, se conoce la web de todos y tienen todo bien ordenadito en su compu, además sabe por donde anda cada uno, muy fanático; así de fanático también es con su BMW cupé cabrio rojo mod 94 que lo tiene impecable. La charla se estiró mucho más de lo que duraron las cervezas (y un vaso que se rompió), la pasamos muy bien y quedamos en que mañana nos va a acompañar al mercado. Pablo se fue a un hotel que ya conocía y nosotros a dormir porque mañana a las ocho de la mañana salimos para Chichicastenango.


DIA 264

Domingo 10 de Enero de 2010

 

Tal como habíamos dicho ayer, ocho en punto llegó Pablo; obviamente nosotros todavía nos estábamos levantando y terminamos saliendo 8:30. Antes de ir para la ruta, aprovechamos que el día estaba perfecto para sacar un par de fotos de los autos y de nosotros, con el lago y los volcanes. En el camino a Chichicastenango paramos un par de veces en los miradores que ya conocía Pablo, sacamos fotos y seguimos; nuestro objetivo de hoy sólo es comprar, jaja. En todo el viaje hemos venido evitando comprar artesanías, telas, regalos, etc, etc, etc; pero nos han dicho que acá en este mercado hay cosas muy lindas y muy baratas… que es el lugar indicado para comprar regalos y recuerdos, así que a eso vamos!

Cuando llegamos al pueblo, dejamos los autos en un estacionamiento (“aparcadero”) y de ahí cruzamos la calle para meternos de lleno en este gran mercado que sólo se arma los jueves y los domingos. Realmente hay de todo, desde ropa a comida, y son varias cuadras las que con puesto en ambas veredas forman pasillos llenos de colores y de difícil caminar. Acá las cosas no tienen precio, y lo que de entrada dicen 100, termina costando 50; hay que discutir y negociar todo, pero es como que ya está puesto el precio… de todas maneras siempre hay algunos que se quieren pasar de vivo y más con los turistas. Si bien se ven muchos gringos y europeos que andan con su gorrito y súper cámaras de fotos colgando del cuello, lo que nos llamó la atención es que hay mucha gente local de compras, es decir, no es algo meramente turístico. Caminamos por los pasillos una y otra vez, mirando y buscando cosas que queríamos comprar… fuimos preguntando y negociando los precios hasta que empezamos con las compras. Pablo nos acompañó todo el tiempo, fueron más de dos horas donde compramos muchas cosas lindas, entre ellas un enorme cubrecama que el 206 sufrirá todo el camino de regreso… pesa un montón!!! Nos gustaron mucho las telas y los bordados que habían, todo muy colorido, muy alegre; pero nos terminó cansando el tema de pelear los precios y de tener que decirle basta a los vendedores que nos seguían por los pasillos una vez que comprábamos algo… es como que asumían que si comprabas una cosa tenías como para comprar otra más, y así sin parar!!! De todas manera la gente es muy educada y no pasan de la sola insistencia, a veces dan lástima y otra veces nos daban risa, porque son todos muy bajitos y bajitas, más de una cabeza y media le llevaba Ali a todos los vendedores!

Cuando a Bocha se le agotó la paciencia y Ali ya estaba contenta con lo comprado, decidimos irnos… además ya teníamos hambre; fuimos a buscar los autos y volvimos con Pablo hasta un punto donde la ruta se divide y él tenía que ir para un lado y nosotros para el otro. Almorzamos juntos y seguimos charlando más de una hora de viajes, la pasamos muy bien y le agradecimos a Pablo que se haya venido hasta acá para saludamos a nosotros y compartir aunque sea un rato.

Volvimos para Panajachel y apenas llegamos volvimos a salir de compras. Si, porque en la feria de acá habíamos visto que vendían más variedad de ropa y no tantas telas como allá, además nos habían quedado algunos quetzales que preferíamos gastar acá y no cambiar en la frontera. Cuando ya casi habíamos terminado, Bocha se acordó que teníamos unos pesos mexicanos que no habíamos cambiado y justó acá hay una casa que acepta mexicanos, así que fuimos por esa plata, dejamos lo que habíamos comprado y volvimos nuevamente… hoy si hicimos vida de turistas comprando casi compulsivamente, pero la verdad que valía la pena porque había cosas muy lindas y bien baratas. Terminamos gastando hasta el último billete que nos quedaba en pequeñas cositas que vendían los chicos en la calle; se ven muchos chicos y chicas de a partir de los 10 años aproximadamente vendiendo… y son todas cosas de muy poco valor, da un poco de pena, pero no podemos hacer mucho al respecto. Siempre estamos con la disyuntiva si comprándole cosas los estamos ayudando o les estamos haciendo un mal, porque la verdad es que si nadie le comprara no estarían vendiendo… pero qué estarían haciendo?!?!?

Por la tarde nos quedamos viendo la puesta del sol entre los volcanes, mientras Ali se tomaba unos mates y pensaba en abrir todas las bolsas para ver lo que habíamos comprado. Eso fue lo que hicimos apenas llegamos a la habitación y antes de que oscurezca terminamos de guardar todo en los bolsos y de ordenar un poco los bolsos en el auto. No sabemos como entró todo, pero lo que si sabemos es que el auto cada vez anda más agachadito y que los amortiguadores en cualquier momento gritan basta.

Se levantó mucho viento y no teníamos más ganas de caminar, así que nos quedamos en la habitación tirados mirando tele y nada más; Ali preparó de cena una sopa Knord que aún tenemos de Argentina y nos fuimos a dormir.


DIA 265

Lunes 11 de Enero de 2010

 

Que día el de hoy!!! Nos pusimos el despertador a las 7am pero tardamos como una hora en levantarnos, desayunamos muy tranquilos un té y mate con unas galletitas, para recién a las 9:30am salir hacia El Salvador. El día hermoso, totalmente despejado, así que disfrutamos por última vez de la vista de los volcanes detrás del lago de Atitlán.

Primero hicimos un camino de montaña rodeando el lago que si bien tenía sus partes complicadas, podía hacerse a un buen ritmo de marcha; luego tomamos una ruta que va paralela al Pacífico que estaba bastante mal… y nos dimos cuenta de esto cuando agarramos un gran pozo! Por suerte no íbamos fuerte, pero sonó tan feo que nos bajamos a ver como estaba la rueda delantera derecha… felizmente Bocha pudo esquivar los pozos que estaban a la izquierda y solo golpeamos una rueda, pero fue tan fuerte el golpe que le salió un chichón a la cubierta. Aparentemente la llanta no se hizo nada, y aunque no llegó a perder presión de aire, decidimos hacer nuestro primer cambio de ruedas en el viaje. Un detalle, como nunca habíamos usado los auxilios, hacía ya un tiempo que no los revisábamos, y al sacar el de abajo nos encontramos que estaba totalmente desinflado. Mientras le empezamos a meter un poco de aire y notar que la falla estaba en la válvula (a veces queda trabada y se le va el aire) sacamos el otro auxilio que llevamos adentro, que también estaba bastante desinflado!!! Por esas cosas de la vida el compresor que había arreglado caseramente Bocha cuando estábamos en Ecuador, uno chiquito que hace como cinco años le regaló el tío Jorge, funcionó perfecto y pudimos dejar la rueda con 26psi de presión. En la primera estación de servicio le metimos 30psi como en el resto y también inflamos el otro auxilio verificando que la válvula no quede perdiendo… todo listo!

Seguimos camino hacia la frontera donde primero hicimos el control de migraciones sin problemas y luego la salida del auto de Guatemala en la aduana… que de vueltas que dimos!!! El otro día se equivocaron y pusieron el número de motor donde debía ir el de chasis, por lo que la corrección para que nos dejasen pasar demoró casi una hora. Del lado de El Salvador tampoco fue fácil, si bien el trámite es muy simple y lo único que deben hacer es copiar los datos del auto, tardan… para todo tardan… simplemente porque son unos inútiles y el sólo echo de saber que uno es turista pareciera que genera en los empleados un relajo… es como que salen de su rutina diaria de tramitar el paso de camiones y hacen todo lento; tardamos en que nos den la entrada del auto a El Salvador un hora y media… y casi no había gente!!!

Cuando Entramos al auto luego de terminar todos los papelerios, sentimos un olor feo, más de lo normal (el auto está muuuuy sucio!!!) pero no le dimos importancia, ventilamos un poco y prendimos al toque el aire acondicionado para seguir camino hacia La Libertad, lugar donde pensábamos pasar la noche y donde ya habíamos hecho noche a la ida. En el camino, cuando ya empezaba el atardecer, Bocha paró y se bajó para ir al baño… o sea, al pasto del costado de la carretera, y fue ahí cuando nos dimos cuenta que ese olor que ahora se sentía mucho más fuerte era el mismo que habíamos sentido hace un año y medio en Neuquén, cuando íbamos a Bariloche con Nacho y se explotó la batería. Todavía faltaba algo más de 100 km hasta La Libertad, así que sin apagar el auto y deseando que no se apague por nada del mundo, seguimos por este camino sinuoso y totalmente deshabitado.

Por suerte llegamos bien, sin tener problemas, usando siempre las luces y el aire acondicionado pero sintiendo cada vez más fuerte ese olor a huevo podrido que salía de la batería y se  metía en el auto cada vez que bajábamos la velocidad. Obviamente cuando llegamos al pueblo ya era de noche, entre el cambio del neumático y el tiempo en la frontera se habían hecho más de las siete de la tarde… y todo estaba cerrado. Por las dudas nos fuimos hasta el supermercado del pueblo a ver si tenían baterías, pero no, es un pueblo chico; así que la decisión fue fácil, a dormir y mañana veremos.

Dimos un par de vueltas buscando un hotel barato, en donde nos habíamos quedado la vez pasada sólo había basura, estaba abandonado; preguntamos en un par y terminamos en una habitación muy básica para sólo pasar la noche por 12 dólares. Nos fuimos a dormir sin cenar, cansados y nerviosos porque es la primera vez que tenemos problemas en el auto en lo que va del viaje, y justamente no es El Salvador y menos en esta playa el lugar ideal para encontrar repuestos, pero bueno mañana veremos… a dormir!!!

 

 

 

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