Nicaragua y Costa Rica
DIA 266
Martes 12 de Enero de 2010
A pesar del calor pudimos dormir bien, mucho de este buen descanso se debe al uso de nuestras queridas sábanas… cuanto más barata es la habitación, más bolitas tiene las sábanas…pero nosotros andamos bien equipados, jeje.
Lo primero que hizo Bocha fue probar si arrancaba el auto, pero no, la batería no movía ni media vuelta del furiosos 2.0 turbo diesel… así que sacó la batería y empezamos a caminar. Ali estaba segura de haber visto ayer a la noche un cartel que decía “baterías”, pero después de caminar unas diez cuadras con esta masa tan inútil como pesada (la batería muerta), nos rendimos y preguntamos. Caminamos un poquito más y apareció un lubricentro bastante grande donde tenían baterías, pero no justamente la nuestra, había una casi igual pero más alta, y el chiquitín es muy exquisito… la misma o no entra! Mientras un encargado se fue a buscar otra a otro local, llevando la nuestra como muestra, nos quedamos charlando con el dueño del taller quien nos contaba de sus negocios en Estados Unidos y en Nicaragua… parece que Nicaragua está desarrollándose y muchos gringos andan metiendo negocios allá. Cundo volvió el muchacho trajo una batería igualita a la nuestro, y entre sonrisas y alivio Bocha notó que tenía los polos al revés… o sea, no sirvió tampoco! El dueño del local le pidió al muchacho que nos llevara en su auto a recorrer todo el pueblo hasta que consigamos una batería y así lo hicimos, terminamos encontrando una igualita a 200mts de donde había quedado el 206 (dolió u$d55), así que nos llevó hasta allá y le pusimos la nueva batería. La fiera arrancó sin problemas, metimos lo poco que quedaba en el auto, reconfiguramos la computadora de abordo y salimos a la ruta; primero pasamos por el taller, donde nos cobraron u$d5 por la vuelta en auto que dimos para conseguir la batería, igual le dejamos una de nuestras postales.
Los planes originales eran salir de La Libertad, cruzar Honduras durante el día y entrar a Nicaragua, similar a como hicimos a la ida, pero con esta demora del cambio de batería no sabíamos que hacer. Nos pasamos varios kilómetros pensando si hacer una noche más acá en El Salvador, cerca de la frontera como para mañana cruzar Honduras, pero al final decidimos jugarnos y hacer todo hoy.
La verdad que cuando hicimos tantas fronteras seguidas la vez pasada tuvimos mucha suerte porque no tardamos nunca más de una hora en hacer los trámites completos, pero ayer y hoy nada tuvieron que ver a hace 5 meses. También hay un factor importante que es nuestra ansiedad, entre que salimos tarde, que ayer tuvimos problemas con la rueda y con la batería y que cada día que pasa hablamos más entre nosotros de las ganas que tenemos de estar en Argentina, los límites de tolerancia los tenemos ahí nomás. De todas maneras, la mayor parte de la gente que nos atiende son inútiles!!! Hay dos cosas que fastidian mucho: una, que tipeen con un dedito; la otra, que pidan sacar copias de todo pero nunca te dicen cuantas ni de qué, por lo que siempre hay que ir y volver de la fotocopiadora… que además te cobran en cualquier moneda y siempre carísimo. Pero el colmo de la fotocopiadora fue en la entrada a Honduras, donde terminaron pidiendo tres juegos de cada cosa; Bocha terminó totalmente estresado pero con el ego bien alto porque las dos chicas del local parecían hacerse pis cada vez que entraba y salía del local. Obviamente esto se lo contó a Ali que estaba haciendo guardia dentro del auto, como hace en todo momento que Bocha tramita la Aduana… con aire acondicionado y música, je. Cuando finalizamos todos los trámites de ingreso a Honduras, hicimos 1000 mts y nos para un control… y qué nos pide?!?! OTRA COPIA DEL FORMULARIO!!! Casi lo pisamos al tipo, pero cerramos el vidrio y dimos la vuelta; Bocha tuvo que bajarse y caminar cinco cuadras bajo el sol para sacar otra copia y volver, todo sudado, para que nos dejen pasar. Además de las dos horas perdidas en esta frontera, tuvimos que pagar u$d35 por un derecho de circulación del auto y u$d6 en migraciones por nuestra entrada física.
Ali no terminó de guardar los papeles, que nos para el primero de los cuatro retenes que nos pararon en los 120kms que hicimos en Honduras de frontera a frontera. Además de pedirnos los documentos, tuvimos que mostrarle que teníamos el triángulo de balizas y el matafuegos… hasta trató de hacerlo funcionar pero Bocha se lo quitó de las manos, explicándole que si le sacaba el precinto el seguro ya no era seguro. En todos los controles nos pidieron lo mismo, muy pesados y con ganas de morder… pero no les damos oportunidades.
Felizmente los trámites de salida de Honduras fueron rápidos y la entrada a Nicaragua también, en realidad creemos que la entrada fue ágil porque llegamos 17:50 y la frontera cerraba a las 18hs… o sea, entramos de casualidad y en 10 minutos nos hicieron todo, sin equivocarse ni necesitando copia alguna… no debería ser siempre así nos preguntamos?!?! De todas maneras, por más apurados que estén los empleados en terminar con su jornada laboral, de cobrar no se olvida nadie; tuvimos que pagar 14 dólares de migraciones por la entrada a Nicaragua más 12 dólares de un seguro obligatorio para el auto… que aunque no lo pedían en la Aduana, nos dijeron que la policía si lo pide en los retenes.
Cuando salimos de la frontera ya estaba oscureciendo, y todavía nos quedaban por hacer más de 200kms para llegar a Granada. No nos gusta andar de noche, pero hoy hicimos una excepción y seguimos andando; además vimos que había bastante tráfico de camiones lo que nos daba cierta seguridad… falsa, obvio, pero así nos convencemos nosotros en el momento de que estamos haciendo las cosas; buscamos una excusa y nos la repetimos varias veces hasta que quedamos los dos convencidos, jeje!!!
Paramos a cenar en la misma estación de servicios donde dormimos en el auto la vez pasada, es en la entrada a la ciudad de León, donde hace cinco meses pasamos la peor noche del viaje en cuanto a seguridad, porque el ambiente se había puesto pesado; pero como nos la bancamos (jajaja) y teníamos mucho hambre, paramos, comimos, descansamos la vista, llenamos el tanque del chiquitín y seguimos viaje. Uno de los miedos que teníamos de viajar de noche por acá, es que la vez pasada fuimos por una ruta que tenía unos pozos enormes, los más grandes del viaje, y no estábamos seguros de dónde era y cómo evitarla… lo único que recordaba Bocha era que cuando salimos de esa ruta había una intersección y el tráfico aparentaba venir más del otro lado, por lo que suponíamos que algún cartel nos iba a hacer doblar sin meternos en esta ruta de pozos. Toda la suposición fue perfecta, lo único que faltó fue el cartel, y nos dimos cuenta que nos volvimos a equivocar porque apenas pasamos un cruce donde había un patrullero nos comimos uno pozos increíbles!!! Instantáneamente frenamos y dimos la vuelta para ir hacia la otra ruta mientras verificábamos con el gps (que tiene sólo las rutas principales) que si doblábamos íbamos a llegar al mismo lugar.
Retomamos entre pozos y cuando doblamos para ir por la otra ruta nos para la policía que estaba ahí, nos pide los documentos y nos dice que como dimos una vuelta en U vamos a tener que pagar una multa. Rueda, frontera, batería, frontera, frontera, kms, noche, cansancio, multa, coima… no, no. Ni multa ni coima, terminamos hablando con los policías del viaje y de lo que sale el gasoil en Latinoamérica; primero estuvo medio tenso, pero cuando le dejamos claro al policía que nos estábamos volviendo porque no nos quedaba un peso, mucho no pudo hacer… además apareció otro que sintió algo de pena y admiración al mismo tiempo por el viaje, así que zafamos y seguimos viaje por la ruta sin pozos.
Llegamos a Granada cuando ya eran casi las doce de la noche, si bien el pueblo se veía lindo y turístico, parecía también que estaba vacío de gente… nadie en la calle!!! Dimos varias vueltas buscando hoteles y hostels que teníamos indicados en la Lonely y en unos mapas que nos dejaron los chicos del 12, pero parecían todos cerrados. Preguntamos precio en un par de hoteles y estaban caros, pero allí nos dijeron que en los hostels toquemos la puerta que siempre hay un serenos, y así fue… pero la gran mayoría estaban llenos y sólo tenían camas en habitaciones compartidas. Después de preguntar en varios lugares, un encargado de un hotel llamo por teléfono a un hostel donde justo tenían una habitación libre, y para allá fuimos. Por 15 dólares por noche conseguimos una habitación sencilla pero con una linda cama, con baño compartido muy limpio y desayuno incluido; además el muchacho encargado nos acompaño a un garage que estaba a la vuelta para dejar el auto por 25 Córdobas (1 dólar = 20,60 Córdobas).
Ni ganas de bajar cosas del auto teníamos, Bocha se dio una ducha y nos fuimos directo a dormir.
DIA 267
Miércoles 13 de Enero de 2010
El hostel donde estamos es una casona antigua muy grande donde armaron varios cuartos con divisiones de madera muy finitas, por lo que temprano a la mañana nos despertamos con las voces del resto de los huéspedes. Ali se bañó mientras Bocha se levantaba y a las diez de la mañana nos sirvieron el desayuno en una mesa de uso común en la gran galería de techo alto que da al patio (café con 3 panes, manteca y mermelada). Enseguida pedimos la clave de wi-fi (ayer a la noche el muchacho estaba algo tomado y evidentemente nos pasó cualquier número), nos conectamos a internet y aprovechamos para subir las fotos de Guatemala; a eso del mediodía fuimos a dar una vuelta por la ciudad… muy bonita, colonial, chiquita muy turística.
El famosos y enorme lago de Nicaragua está a unas cuadras de donde estamos parando, hay para hacer excursiones que visitan las islitas cercanas a la costa pero la verdad que mucho no nos intrigó. El lago es muy grande, más de 8500 km2, por lo que el horizonte se ve de agua, pero en el centro del lago hay una isla muy grande que tiene dos volcanes; desde donde estamos no se llegan a ver pero dicen que es muy lindo cruzar a esta isla, tenemos ganas de ir unos días para allá, quizás hasta cruzar el auto.
Paseamos por todo Granada primero con el auto y después lo dejamos estacionado para caminar un poco; una cosa que nos llamó la atención es la cantidad de academias que hay para aprender español. Acá es donde Sally (la mujer de Puerto Aventuras que nos recibió en su departamento y luego nos prestó una casa) estuvo viviendo un año y conoció al presidente de Nicaragua. La caminata no fue muy extensa, y la gran cantidad de bares que hay nos obligaron a buscar una sombra y pedir una cervecita, además acá hay botellas de litro, no lo podíamos dejar pasar, jeje. Solo vimos dos marcas de cerveza, Toña y Victoria, pero ninguna de las dos nos pareció muy rica; de todas maneras vinieron muy bien para acompañar a unos totopos con frijoles y queso, evidentemente acá la comida sigue siendo similar a la de México. La sombra, la comida y la cerveza fueron buena combinación para programar un poco nuestro viaje de aquí en adelante, porque hoy a la mañana nos confirmaron desde la naviera con que habíamos cruzado la vez pasada de Cartagena a Panamá, que el próximo barco que va a Colombia sale del puerto de Colón el martes 26 de enero; así que tenemos que ver bien como hacemos para llegar, porque sino tendríamos que esperar hasta el próximo barco que sale a mediados de febrero y la verdad que ya andamos con mucha ganas de volver a Argentina.
Luego de hablar pero no resolver nada, como suele suceder cuando hay cerveza en la mesa, fuimos a caminar un rato más por la plaza central; entramos a una agencia de turismo para ver que se podía hacer pero la verdad que mucho no nos dijo la chica y nosotros tampoco le preguntamos, jeje. Fuimos a buscar el auto y nos volvimos al hostel, de pasada vimos una panadería donde compramos unas trenzas de piña (tipo una factura grandota) y otra de queso. Nuevamente en la fresca galería de la vieja casona y con la compu en la mesa, Ali se preparó unos mates (eso es lo que tienen de bueno los hostel, generalmente tienen cocina de uso común), Bocha un te, y comimos estos ricos panes. Justo prendimos el Skype y aparecieron los chicos del R12, nos pusimos a hablar con Sami y Pelu y la charla se estiró un poco… hablamos más de dos horas!!! No podemos creer que estuvimos hablando por más de dos horas continuas… ni cuando nosotros estábamos de novios hablábamos tanto por teléfono!!! Con los chicos tenemos muchas cosas en común y la verdad que nunca vamos a olvidar el tiempo que vivimos con ellos en este viaje; ojalá les siga saliendo todo bien y puedan cumplir su sueño.
Entre todo la charlado, nos comentaron que ellos no fueron a la isla de Ometepe (la que está dentro del lago Nicaragua) porque les dijeron que no vale la pena, así que como somos fáciles de convencer, decidimos que no vamos a ir a la isla y que mañana partimos hacia Costa Rica. Con tanta charla y mates se pasó la tarde, se hizo de noche y obviamente tuvimos que ir a cenar; volvimos a la zona de bares, y picamos una fajitas de pollo. Esta zona de bares son realmente tres cuadras peatonales donde lo único que se ven son turistas, y como en todas partes, donde hay turistas hay gente pidiendo; y si bien no es algo que nos moleste mucho, genera un momento tenso cuando se ponen cargosos, y bastante triste cuando los que piden comida son chicos. Gran dilema del viaje… dar o no dar, ser práctico, ser generoso, ser egoísta, ser fundamentalista, ser una mierda o ser bueno… como sea, nosotros no somos nada de eso o todo de eso… pero no le damos nada a nadie, y así lo venimos haciendo en todo el viaje, con la excusa de que somos viajeros y no turistas. Además de la gente pidiendo, vimos un lindo show callejero de chicos haciendo piruetas con música rap, similar a lo que se puede ver en una película cuando los negros sacan su equipo de música y se ponen a bailar en la calle… impresionante las cosas que hacían estos flacos!!!
Volvimos al hostel y nos fuimos a acostar, por más que sea muy turística la ciudad, el ambiente es re tranquilo y temprano se termina todo, a las diez de la noche hasta cierran la puerta del hostel.
DIA 268
Jueves 14 de Enero de 2010
Antes de irnos del hostel llamamos por skype a Ana (la abuela de Bocha), es muy lindo escucharla y darnos cuenta la alegría que causa un simple llamado! Ayer a la noche decidimos continuar hacia Costa Rica para pasar un par de días en la playa y no ir a las islas del lago de Nicaragua, así que partimos del hostel directo para la frontera. Primero pasamos por la panadería de ayer y nos compramos unos cuanto pancitos para el viaje… a ver si todavía nos morimos desnutridos, jeje!!!
Los trámites de frontera para la salida de Nicaragua fueron bastante rápidos, en media hora ya estábamos entrando en Costa Rica, donde tuvimos que pagar un seguro de 14 dólares, pero por suerte todo está muy bien organizado en esta frontera y salimos rápido. Pero no todo lo que brilla es oro… no señor, hicimos 500mts y apareció una barrera donde controlan que todos los papeles estén bien, y ahí nos dicen que faltaba hacer un último paso; cuando fuimos al lugar donde nos indicó esta persona, nos encontramos con una fila de quince personas donde tuvimos que esperar más de una hora para que solamente pasen los datos del auto a la computadora.
Terminado todo el papelerío, nos fuimos directamente para Tamarindo, una playa sobre el Pacífico muy cheta, llena de surfistas y gringos que alquilan las mejores 4×4. Primero recorrimos toda la zona y los alrededores con el auto, y después nos pusimos a buscar hospedaje. Los hoteles en el centro del pueblo son muy caros (el más barato 50 dólares) por lo que nos alejamos un poco y conseguimos uno por 16.000 colones (1dólar = 570 colones), nos gustó mucho porque las habitaciones están sobre una galería donde nos podemos cocinar, el auto quedaba en una zona segura y además teníamos wi-fi.
Como siempre que hacemos fronteras, el día se nos hace bastante pesado y terminamos muy cansados… suponemos que es totalmente psicológico el asunto, pero siempre nos pasa lo mismo. Cuando llegamos al hotel ya estaba oscureciendo, y como no teníamos ganas de ir de nuevo para el pueblo, nos quedamos mirando tele y usando la compu; primeo Bocha habló con su familia mientras Ali se quedó tirada en la cama mirando una peli y después al revés, Bocha se la pasó buscando algo del Dakar de Argentina pero no encontró nada. A la noche cenamos unos fideos y nos fuimos a dormir.
DIA 269
Viernes 15 de Enero de 2010
Como dormimos muy bien, decidimos quedarnos un día más acá. A la mañana fuimos para la playa, antes pasamos por el súper donde nos compramos un yogurt y unos espectaculares alfajores de maicena!!! Si, si, es la primera vez en nueve meses que vemos alfajores de maicena y obviamente nos tentamos. Nos quedamos en la playa comiendo y leyendo, Ali está con el libro de “El Che” que compramos en Cuba y Bocha sigue con la extensa biografía de Fidel que compramos en Puebla.
Cera de las once de la mañana ya el sol nos estaba matando así que nos fuimos de la playa, volvimos a pasar por el súper (increíble lo caro que está todo acá) y nos compramos algo de frutas y verduras. Nos quedamos en el cuarto con el aire acondicionado a full miramos un rato tele, almorzamos una rica ensalada; nos quedamos tiramos en la cama hasta que tipo 4pm volvimos a la playa. La arena de esta zona es parecida a la de Mar de Ajó (o sea… muy fea, jaja); la playa tiene forma de bahía al mejor estilo Brasil y en el mar hay algunas rocas que hacen más interesante el surf. Todos los que están en el agua son surfistas, las olas no son muy grandes, pero son largas y constantes, ideales para aprender (salvo el tema de las piedras, jeje). Nosotros nos quedamos tirados en la playa sin hacer nada, excepto leer y mirar el mar… que no es poco! Vimos un atardecer hermoso, uno de los últimos teóricamente y algo que seguro extrañaremos en nuestras playas de Argentina. (Ya estamos hablando mucho de “cuando volvamos”, no?!?!)
Cae el sol e inmediatamente salen, no sabemos de donde, los mosquitos asesinos, así que en decisión unánime, huimos. Como el súper nos queda de pasada, volvimos a meternos y esta vez para comprar unas Pringles y unas cervezas (pese a que hoy no es Sábado!!!). Dejamos una cerveza en la heladera de la recepción y la otra murió rápidamente, nos dimos un baño y nos quedamos tirados en la cama mirando tele y haciendo fiaca. Cenamos una picada y nos fuimos a dormir… vida típica de un día de playa.
DIA 270
Sábado 16 de Enero de 2010
El split funcionó perfecto toda la noche y realmente descansamos muy bien, además dormimos en camas separadas, cosa que mejora mucho más aún la manera de dormir. Antes de que el sol pegara fuerte en el auto, guardamos todo y nos fuimos; primero hacia la Laguna de Arenales, está hacia el norte del país, paseamos un poco por ahí pero no encontramos ningún lindo lugar como para quedarnos, así que nos fuimos nuevamente para la costa oeste. Hicimos más de 400kms para llegar a Jaco, una playa donde habíamos hecho noche en nuestro camino de ida y nos había gustado mucho.
De entrada fuimos al mismo hotel que la vez pasada (Monte Carlo) donde por quedarnos dos noches nos lo podían dejar a 72 dólares mínimo; así que dimos unas vueltas y preguntamos en otros lugares. Muchos hospedajes están llenos y la gran mayoría salen más caro aún, así que volvimos y nos quedamos en este; lo bueno es que tiene heladera y cafetera en la habitación, además de internet y un buen lugar para dejar el auto. Como se había hecho tarde, directamente nos quedamos en la habitación, escribiendo un poco y mirando tele hasta que nos fuimos a dormir.
DIA 271
Domingo 17 de Enero de 2010
Hoy fue otro típico día de playa pero aún más relajados que en Tamarindo. Nos levantamos a eso de las diez de la mañana y nos quedamos tirados en la cama hasta cerca de las doce, Ali mirando tele y Bocha escribiendo el diario. Nos cocinamos unos fideos con salsa de tomate y seguimos haciendo fiaca hasta casi las cuatro de la tarde que decidimos ir a la playa. De todas maneras es imposible ir antes, porque hace muchísimo calor y el sol pega fuertísimo.
En estas playas la arena es muy oscura, más que en Tamarindo, y bastante fina… quema como en Argentina, ya extrañamos Tulum! El agua no es tan transparente y a pesar de estar en una bahía, hay muy buenas, perfectas para surfistas ya experimentados que dan un espectáculo gratis a los vagos como nosotros que sólo nos quedamos tirados en la arena. Ali se preparó unos mates, y nos quedamos toda la tarde leyendo nuestros libros y jugamos un rato a las cartas. Vimos otro hermoso atardecer bien despejado y después tuvimos que irnos corriendo de la playa porque nos estaban comiendo los mosquitos. Para continuar con la rutina de playa, pasamos por un supermercado, nos comparamos unas Pringles, tres porrones de cerveza, unas cebollitas y una lata de champiñones para la cena y nos volvimos a la habitación.
Miramos un poco de tele; Ali parece que se hipnotiza, mejor dicho se idiotiza con cada serie y película que estén pasando, no importa si esta empezada, si ya la vio, sólo necesita ver algo en la caja boba. Bocha en cambio continúa poniéndose al día con el diario del viaje. Sólo el hambre pudo despegar a Ali de la tv, ahí se puso a cocinar un exquisito risotto con champiñones y cebollita que comimos después de las Pringles y la cerveza. De postre, un turrón de maní que compramos el otro día y nos hicimos un café… no vaya a ser que dejemos de usar un servicio que pagamos, jeje!!! Durante la cena, charlamos sobre nuestra ruta de viaje y decidimos ya mañana irnos para Panamá, por un lado para tener algunos días más de lo previsto para los trámites del puerto y además porque acá está muy caro. Nos dimos un baño y a dormir, mañana otra vez frontera!





