Colombia-Venezuela-Colombia
Jueves 28 de Enero de 2010
Hoy es el día regreso a América del Sur!!! Como ya es costumbre, Ali se levantó primero y salió de la carpa, se hizo unos mates y estuvo charlando con una pareja de mochileros Argentinos que llegaron anoche al hostel y hoy mismo se fueron para Bocas del Toro; Bocha se quedó tirado en la carpa hasta que el sol lo obligó a levantarse.
En el Hostel el desayuno es autoservice, siempre hay café, pan, mermeladas, mantequilla y a veces una piña. Akis y Vula también viajan hoy para Colombia, pero ellos sacaron pasajes por Copa (una aerolínea más cara pero como ya tenían unos bouchers les convenía), nosotros y el Alemán de la moto (Miguel) tenemos pasajes para el mismo avión de la noche así que arreglamos para viajar juntos al aeropuerto. Estos días estuvimos hablando con los griegos de ir a un departamento por la zona de Bocagrande, que la otra vez a nosotros nos gustó mucho; ayer Sami nos pasó los datos de donde estuvimos y de otros más (siempre guarda todo Sami, que grande!!!) así que hoy Bocha hizo un par de llamados por skype a Cartagena para ver si conseguíamos buen precio y ya viajábamos con algo seguro. Como el depto que conocíamos estaba ocupado, quedamos en que Akis y Vula van a buscar alguno por esa zona y después nos envían un mail para contarnos donde se quedaron, seguramente el alemán también viene con nosotros.
Durante la mañana Bocha terminó con el diario de Panamá y otra vez estamos al día (excepto por esos días de México2); después desarmamos la carpa, lavamos toda la ropa, sábanas y toallas inclusive, y dejamos todo listo para irnos. Para el almuerzo, Ali preparó un revuelto de cebolla, salchicha y huevo (lo último que nos quedaba en la heladera) y un poco de ananá y banana de postre; mientras tanto, Bocha terminó de leer su largo libro de la biografía de Fidel. Estos días estuvimos a full con la lectura y el diario de viaje!!!
A las cinco de la tarde, y junto con el Alemán, le pedimos a Jayne que nos lleve a la terminal de buses (ella nos cobra un poco menos que un taxi). Como nos quedamos estos días con la carpa y el colchón, la verdad que llevamos bastante peso encima; andábamos con la mochila chica, el bolso grande de la carpa con el otro adentro, las almohadas inflables, la mochila grandota bien llena y la notebook. Desde la terminal, nos tomamos un bus por un dólar cada uno, y sin que haga paradas, llegamos al aeropuerto a la 6:30pm. Hicimos el check.-in, sin tener problemas con los pasajes comprados por internet ni con los 18kg que pesaba la mochila grande, y fuimos al sector del aeropuerto con wi-fi para revisar los mails (todavía faltaban 3 hs para que salga el avión). Por suerte los chicos nos habían escrito y con buenas noticias, contaban que encontraron un departamento para los cinco por u$d 10 por persona, con tres habitaciones, dos baños, aire acondicionado, una cocina comedor equipada a full y piscina, y lo bueno es que está en la zona de El Laguito en Bocagrande. Esta noticia nos dejó re tranquilos, porque la verdad que llegar de noche y ponerse a buscar hospedaje es un garrón.
Como era muy temprano todavía, hicimos migraciones y nos fuimos a pasear por el free-shop; nos compramos un Toblerone enorme… de 400gr (u$d 12 pero muy bien invertidos, jeje), nos comimos unos triangulitos y nos volvimos a conectar a internet. En eso aparece una chica que con un chocolate en mano y un mediocre castellano nos dice que nos cambia unos minutos de internet por un pedazo de chocolate (tenía que ver si un amigo le mandó un mails confirmando el hospedaje en Cartagena), pero como nosotros ya habíamos comido chocolate, le dijimos que no le prestábamos la compu!!! Jaja, no…mentira, se la prestamos y ni chocolate comimos.
Cuando llamaron a embarcar, nos sorprendió que había muy poca gente y que ni se hizo cola en la puerta 20ª, cuando pasamos por la manga y salimos a la pista nos encontramos con el avión donde teníamos que viajar… era exactamente lo mismo que un colectivo de la línea 21 con dos hélices a los costados!!! Parecía un juguete de lo chico que era, sólo tenia nueve filas de asiento, por lo que entraban 37 pasajeros (la última fila de asientos era de cinco… igual que en un bondi!) y una única azafata que daba las instrucciones en español; parecía un vuelo de cabotaje de Mar del Plata a San Clemente que uno internacional…pero bueno, despegó y aterrizó bien, sin casi moverse en la hora y veinte de vuelo.
Llegamos a Cartagena a las 10:50pm, el aeropuerto totalmente vacío, lo bueno es que hicimos migraciones y aduana en un minuto; lo malo, que ya no hay busetas (colectivos). Así que sacamos algo de plata del cajero y junto con el alemán nos tomamos un taxi hasta el depto que costó $16.000 (u$d 1 = $ 1.920 colombianos). Akis ya estaba dormido y Vula nos estaba esperando, todo perfecto; el departamento muy bueno y muy bien ubicado, con seguridad privada del edificio que para entrar nos obligaron a comprar una pulserita de identificación ($3.000 c/u).
Los chicos nos dejaron la mejor habitación, con el baño en suit, ellos fueron a la otra que también tenía aire, y al alemán le quedó la otra con solo ventilador. Picamos unas galletitas ClubSocial y ya pasadas las doce de la noche nos fuimos a dormir. Mañana a buscar los autos.
DIA 283
Viernes29 de Enero de 2010
Con todas las pilas recargadas, nos levantamos hoy pensando en retirar el auto lo antes posible. Como Bocha es el titular, Ali no tenía nada que hacer en el puerto, entonces se quedó en el hotel; además Bocha iba con Vula y Akis, y si se tenían que tomar taxi era más cómodo que sean tres y no cuatro… la verdad que Ali quería disfrutar un día de paz y soledad!!! Lo único que hizo ella durante el día, fue escribir la parte de México 2 del diario que nos quedó colgado, fue al banco para cambiar plata (tuvo que caminar mucho porque pocos bancos le cambiaban dólares), cocinó todo el arroz que nos quedaba para prepararlo con atún y miró tele; ni siquiera usó la pileta del hotel porque había mucho viento. Así que el relato de hoy pesa más sobre lo que hizo Bocha… que raro es escribir sobre cosas distintas que hayamos hecho nosotros!!!
Antes de salir para el puerto, Vula y Akis quisieron ir a tomar un café (pese a que nosotros les recordamos que al mediodía acá cortan de trabajar dos horas), así que fuimos hasta una panadería. Terminado el café, una gaseosa Bocha y unos pancitos muy ricos, salimos en taxi los tres (Vula, Akis y Bocha).
Acá empieza un largo e interminable mal día; empezamos mal porque fuimos a donde nos había dicho el gerente de Panamá de Hamburg Süd, a la Asociación Portuaria que está frente a Contecar (puerto donde nosotros embarcamos a la ida). Cuando llegamos con el taxi nos dimos cuenta que sólo estaba Contecar, Bocha bajó a preguntar y le dijeron que el container no estaba en este puerto, pero llamaron por teléfono a la Asociación Portuaria de Manga y confirmaron de que el container estaba allá; mismo taxi y a volver. Antes de pagar, pelea con el taxi porque nos quería cobrar el doble… etc, etc, Bocha se enojó y le pagó lo que consideró correcto y listo. Nos registramos y entramos al puerto, directo a Atención al Cliente (lugar donde van todos los que no tienen idea que hay que hacer… porque los agentes que hacen estos tipos de trámites van de una ventanilla a otra como si los estuviesen esperando!!!). Nos atendió muy amablemente el señor Andrés, quien nos explica los pasos a realizar pero nos sorprende cuando comenta que tenemos que ir a la oficinas de Hamburg Süd en Cartagena. Como nosotros insistimos en que nos habían dicho que con el BL original no hacía falta pasar por las oficinas de la naviera, él mismo llamó por teléfono para ver si nos podían enviar de la naviera una nota de permiso para abrir el conteiner y una copia del BL sellado por ellos, todo por fax o por mail para evitarnos ir hasta allá; pero aquí fue donde le comentaron que tenemos un problema con los papeles y es necesario que vayamos. Bajo protesta y bajo un sol que seca todo menos nuestro sudor, fuimos caminando las doce cuadras que separan el puerto de las oficinas de la naviera.
Cuando llegamos, después de buscar bastante el bendito edificio (la numeración es rara en Cartagena… y justo este número se repetía en otro lugar, entonces preguntar era peor!!!) se habían hecho las 11:40am. Aquí lo único que necesitábamos era que nos sellen el BL y que nos impriman una nota muy sencilla, pero para esto nos dicen que debemos pagar algo así como u$d 58, y que sólo lo podíamos pagar en un banco que está en pleno centro antiguo. Poco a poco fuimos levantando temperatura hasta que explotamos… no solo por la plata, sino por que nadie sabía a que correspondía este pago, el por qué no estaba incluido en la ya pagado, y ni siquiera nos sabían decir si después de pagar esto quedaba algo más… de terror. Terminamos entendiendo que esta gente eran empleados de una agencia que opera con Hamburg Süd y no sabía ni medio lo que estaba pasando, sólo sabían que ya era hora de almorzar y que recién 14:30 volvía el gerente. Nos quedamos discutiendo hasta las 12:30 hasta que los últimos tres empleados apagaron las luces y se fueron, dejando sobre la mesa la factura a pagar; indignados, agarramos la factura y nos fuimos al centro en taxi, cuando llegamos al banco, estaba cerrado de 12 a 14hs. Con toda la calma que precede al huracán, nos fuimos a caminar los tres por la bella Cartagena para hacer tiempo, recién a las 14:30 salimos del banco con el pago realizado.
Increíblemente, cuando volvimos a las oficinas de Hamburg Süd todo fue muy rápido y sencillo, nos sellaron el BL en cinco minutos y prepararon la nota en otros diez. Entre toda esta capacidad absoluta de resolución, la señorita que nos atendió también nos dijo que ya habían solucionado el otro inconveniente y que ella ya estaba más tranquila porque lo hablaron los jefes de Hamburg Süd y de la Asociación Portuaria… acá nos cayó la ficha y preguntamos cuál fue el problema; simplemente que cuando hicieron los papeles pusieron mal el tipo de destino, por lo que tal como estaba puesto iba a ser imposible que lo abramos nosotros sin utilizar otra empresa intermediaria que retirara en camión al container del puerto… terrible error para una empresa naviera que se dedica a esto!!!
Antes de salir para la aduana, lo llamamos a Andrés y le comentamos como venía todo, tal como nos había pedido e indicado él. La aduana en Colombia es la DIAN, donde pedimos hablar con un inspector para coordinar el tema de que vaya con nosotros a estar presente en la apertura del container y realizar el chequeo necesario, pero como ya eran las cuatro de la tarde nos dijeron que iba a tener que quedar para mañana. Tratamos de convencer a la amable señorita de la Dian de que si lográbamos tener el conteiner pasábamos a buscar a un inspector en taxi y accedió, pero nos pidió que primero confirmemos el tema del puerto. Como no pudimos comunicarnos por teléfono, nos fuimos caminando nuevamente al puerto (unas siete cuadras) charlando y entendiendo lo mal que trabajó Hamburg Süd para nosotros… realmente muy flojo.
Entre toda esta ida y vuelta, un tema a destacar fue el fluido inglés de Bocha con los chicos griegos, Akis entiende algo de español pero no cuando habla un colombiano costeño apurado… así que traductor a full Bocha. En cuanto a los tiempos, cada cosa que uno necesita hacer son diez o veinte minutos de espera… además de ir a sacar una copia, luego otra… todo suma minutos de veinte y se pasa la tarde!!!
Después de esperar un rato, apareció Andrés que nos comenta el gran problema que acaban de resolver los jefes del puerto y de la naviera, que tuvimos bastante suerte con que eso esté resuelto pero que hoy ya es imposible retirar los vehículos, pero que él estaba haciendo todo como para que mañana por la mañana los podamos sacar. Realmente no podíamos quejarnos porque él nos está tratando de primera y realmente sabe lo que tiene que hacer, además lo vemos que anda de un lado para el otro con nuestros papeles… o sea, está trabajando bien. Así que nos pusimos en la cabeza que hoy nos quedaremos sin los autos y seguimos completando cuanto formulario nos entrega Andrés para adelantar papeles de mañana.
Además de todos los formularios, copias y permisos, tuvimos que pagar unos u$d 115 por el uso de las instalaciones del puerto, que a comparación con lo que gastaron Vula y Akis en otros puertos del mundo (África, Australia, Estados Unidos) este parece barato… para nosotros dos, es un toco de plata!!! Las oficinas de atención al cliente trabajan hasta las seis de la tarde, pero Andrés se quedó con nosotros haciendo trámites hasta las 19:30, un fenómeno.
Un poco resignados y bastante molestos con Hamburg Süd, nos volvimos en taxi hasta el hotel donde Ali nos recibió muy preocupada… no por nosotros, sino por como había terminado Dr. House, jeje!!! Picamos unas Club Social, tomamos agua fresca, Bocha se lavó las manos y la cara, y el rato nos fuimos a caminar por la zona y buscar un lugar donde cenar.
Nos acordamos del restaurante argentino “El Pibe”, y fuimos caminando hacia allá mientras Bocha le contaba todo el día de hoy a Ali… hasta alguna cosas se las contaba en inglés, jeje. No… eso en realidad lo está haciendo Ali, que le habla en Inglés a Bocha y él se pone loco!!! Cenamos una milanesa a la napolitana con papas fritas y ensalada, Akis una milanesa de cerdo y Vula un pollo, también comimos unas ricas empanadas de carne… obviamente nosotros dos acompañamos con una cervecita “Club Colombia” y los chicos con Coca.
Invitamos hoy nosotros, la verdad que nos llevamos muy bien con Vula y Akis, por más que nos comuniquemos en un complicado inglés, se nota sin importar el idioma son buena gente… casi como nosotros, jeje!!! Cansados, mejor dicho, agotados (todos menos Ali), nos volvimos al hotel; nos dimos un baño y cada uno a su cama a dormir… mañana aparentemente nos queda un medio día de trámites para sacar el auto; y decimos medio día porque ya nos avisó Andrés que él trabaja hasta las doce, pero igualmente el puerto opera todo el día, veremos!!!
DIA 284
Sábado 30 de Enero de 2010
Hoy si empezamos el día bien temprano, a las ocho menos cuarto estábamos saliendo hacia el puerto; Ali se quedó otra vez solita.
Al igual que ayer, empezamos mal el día; nos tomamos una buseta (colectivo) y tardó 40 min hasta el puerto, entre que iba muy despacio porque tenía pocos pasajeros y que dio una vuelta enorme, llegamos al puerto 8:30am y ya un poco nerviosos. Por suerte, las primeras palabras de Andrés, después de “buen día”, fueron “…ya está todo solucionado, hoy se llevan el auto; y voy a hacer todo como para que sea antes del mediodía…”. Después de dejarle nuestros papeles, lo único que hicimos durante toda la mañana fue esperar; veíamos a Andrés pasar de una ventanilla a otra, entrar por una puerta y salir por otra, pero las horas pasaron y de los autos ni noticia. Estuvimos un rato adentro del puerto, después nos fuimos a tomar una gaseosa a la estación de servicio que está enfrente donde Akis le sacó unas cuantas fotos a las promotoras colombianas que posaban bien sexy para el extranjero.
Recién a las 11:40am nos dice que vayamos rápido para la Bodega 1 a sacar los autos, que mientras tanto él va a preparar el resto de la documentación. Nos consiguió unos chalecos refractarios de seguridad, un par de cascos, y con una nueva tarjeta magnética nos fuimos al mismísimo interior del puerto donde nos estaba esperando el gran container rojo. Con los papeles en mano que nos dio Andrés, un encargado llamó a otro, este pidió autorización a no se donde, tuvimos que esperar que vengan los desestibadores, y como después de una hora abrieron el container y pudimos sacar los autos. Fotos de por medio, charla con los empleados, espera de autorización para mover los autos, etc, etc, etc, llevamos al Peugeot y a la Land Rover a otra playa de estacionamiento donde van a tener que quedar guardados hasta que la DIAN (aduana) realice los chequeos pertinentes y se termine toda la operatoria burocrática del puerto.
Akis y Bocha dejaron los autos y volvieron a las oficinas de atención al cliente, Andrés ya había salido pero estaban otras dos chicas no muy amables que digamos… que en resumidas palabras (y luego de llamar por tel a la aduana), nos dijeron que hasta el lunes no podíamos sacar los autos. Antes de irse, Andrés le dejó a Vula un listado con los pasos a seguir para sacar el auto, y el siguiente paso era que un inspector de la aduana venga a revisar los autos y luego nos imprima el permiso de importación temporaria firmada por un supervisor. Entonces, por más que por teléfono hayan dicho una cosa, nos fuimos directo a la DIAN; cuando llegamos estaba todo cerrado, y realmente ahí si que pensamos en no tener el auto hasta el Lunes. Pero la esperanzo volvió cuando hablamos con el de seguridad y nos dijo que habían algunos inspectores adentro, y luego de llamar por radio, nos dejaron pasar. Tuvimos que esperar casi una hora, pero finalmente salió una señora con gran escote que con una sensual sonrisa lo llamó a Bocha para que revise todos los datos; por supuesto que estaba mal el número de chasis (siempre poner el de motor porque es más corto!!!), pero una vez cambiado esto ya estaba todo listo. Cuando Bocha miró la cantidad de firmas que tenía la hoja, supuso lo que al rato confirmó la inspectora; ni loca se iba a ir hasta el puerto a mirar los autos a esta hora del mediodía y con el calor que hace, así que nos dio los papeles totalmente firmados… una buena!!!
Muy contentos volvimos hacia el puerto, pero ahora si que no había nadie en las oficinas, ya eran casi las dos de la tarde y sólo quedaban abiertas dos ventanilla, donde por suerte nos recibieron los papeles tal como nos había indicado Andrés y con esto terminamos los trámites. Es decir, terminamos con todo lo que respecta a permisos portuarios y aduaneros, ahora sólo nos quedaba retirar los vehículos… así que Vula se quedó esperando y Akis y Bocha volvieron a la Bodega 1. Buscaron a la persona que antes había coordinado la apertura del container y tuvieron que esperar casi una hora más hasta que por fin pudieron sacar los autos!!!
Pasadas las cinco de la tarde volvimos al hotel y nos encontramos con Ali, que durante el día hizo un poco menos que ayer, sólo estuvo escribiendo el diario y mirando tele, sin poder ir a la pileta porque justo hoy estaba cerrada. Bocha llegó muerto de hambre, así que Ali le dio el arroz con atún, huevo y tomate que ella había almorzado junto a Miguel, que al final se quedó con nosotros las tres noches (igual solo viene a dormir, porque después se la pasa en la ciudad antigua).
Ya más relajados por tener el auto y de una buena vez haber completado este cruce de américas, nos fuimos nosotros dos a caminar por la playa y ver el atardecer. Las playas en Cartagena no son muy lindas, ni siquiera en esta zona que es la mejor, pero igualmente vino bien estar un rato solos y tranquilos, pese que no aguantamos más de una hora el viento constante y molesto. Volvimos al departamento y nos tomamos una cervecita con Vula mientras Aki miraba “Rocky” en la tele, tirado en un sillón, también bajando el nivel de tensión acumulada en estos días. También le dijimos a los chicos que mañana nos vamos, porque la verdad que no tiene sentido quedarse en esta ciudad que ya tanto conocemos; ellos quieren quedarse un día más, pero no saben si se quedarán en este departamento por el tema del precio… mañana verán que hacen, nosotros partiremos hacia Santa Marta o el Parque Tayrona directamente… mañana veremos que hacemos.
Terminadas las cervezas, los maníes, las papas fritas y la películas, nos fuimos a cenar los cuatro; esta vez fue pizza, elegido por Akis quien en un gesto típico griego (ya nos lo había explicado el otro día) dijo que hoy invitaba él… casi medio enojado lo dice, sin dar lugar a nadie diga que no, jeje. Comimos dos ricas pizzas, por suerte un mozo era argentino y pudo explicarle a Akis cómo se hace la fainá, porque nosotros le contamos y no la conocía. Pasamos una muy linda noche, nos divertimos mucho con los chicos pese al tema del idioma, y la cena se hizo bien larga… como cuando salimos a cenar con amigos en casa!
Volvimos a la habitación, y como de postre atacamos el Toblerone que aún teníamos… felices y gorditos, nos fuimos a dormir.
DIA 285
Domingo 31 de Enero de 2010
Hoy realmente se siente que es domingo y no tenemos horario para levantarnos, porque estos dos últimos días de trámites nos hacían madrugar, y aunque Ali se quedaba en el departamento, igual estaba “trabajando” con el diario de México II.
Nos levantamos a las nueve de la mañana, Miguel, el alemán, ya se había ido; Ali se hizo unos mates, Bocha tomó un vaso con leche y Vula y Akis un café. Desayunamos mientras revisamos los mails y subimos las últimas fotos del puerto, acomodamos todas las cosas y antes de las once ya estábamos listos para partir. Los chicos se van a quedar un día más, así que cuando nosotros nos fuimos ellos salieron a buscar un hospedaje más barato. Para nosotros, que ya estuvimos quince días en Cartagena, es mejor ir a conocer otros lugares; así que nos despedimos de los chicos pero con la idea de reencontrarnos en alguna otra parte del camino, y de última, cuando ellos lleguen a Buenos Aires y vengan para nuestro departamento. Antes de salir a la ruta, pasamos por un Banelco a sacar algo de plata, porque sabemos que hay varios peajes en la ruta hacia el lado de Santa Marta. Y así fue nomás, después de pagar 4 peajes (monto total de $32.200 = u$d17) por haber recorrido un poco más de 200 kms, llegamos a Santa Marta. Recorrimos la ciudad, la costanera y no nos pareció gran cosa, decidimos seguir hacia el Parque Tayrona, donde Ali quería ir a conocer desde hace ya un tiempo bastante largo. Hicimos unos pocos kilómetros, otro peaje (de $7000), y eran casi las cinco de la tarde cuando llegamos a la entrada del parque; acá fue donde realmente nos quedamos sorprendidos con los precios (más que con los peajes!!!), la entrada cuesta $34.000 por persona y $10.000 por el auto, y después dentro del parque uno debe calcular cerca de $16.000 por persona para acampar, recordemos que u$d1 = $1920, por lo que para acampar una o dos noche necesitamos u$d 100!!! Los precios nos parecieron absurdos, no podemos gastar tanta plata para acampar en una playa…por más parque que sea!!! En realidad no podemos gastar más de u$d 40 por día porque no llegamos… y eso incluye comida, peajes y hospedaje. El chico del parque nos comentó que más adelante, camino a Rioacha, seguramente consigamos lugares para acampar más baratos; así que dimos media vuelta y seguimos camino.
Enseguida aparece un reten militar, Bocha justo ve que la playa acá esta sólo a unos metros, así que paramos en el reten y le preguntamos si conocían algún lugar para acampar, y nos dicen que acá mismo, que le preguntemos a la gente de esa casa, que ellos también usan esa casa para cocinarse y están siempre acá, además nos dijeron que la zona es muy tranquila, y que no hay mosquitos… fundamental, jeje.
En la casa nos atiende un hombre y nos muestra que podemos acampar bajo los árboles, a unos metros del mar, el lugar es hermoso, así que decidimos quedarnos; el precio del camping es lo que nosotros le podamos dejar… genial!!! Acercamos el auto, armamos la carpa y nos fuimos a sentar en la playa, desde esta zona ya no se ve el atardecer, pero está muy lindo ya que no hay mosquitos, solo algunas moscas molestas pero no pican. Agarramos el tapper con arroz del auto que Ali preparó el otro día, lo mezclamos con un par de huevos, tomates, atún y mayonesa, y sentados en la playa comimos mientras empezaba a oscurecer.
Aunque era temprano fuimos a buscar el colchón, lo inflamos con el compresor que nos regalaron Karina y Pablo de Monterrey, y nos metimos dentro de la carpa con la compu y las cartas. Nota: algo que nos sorprendió tanto en México, como en Panamá y con toda la gente de Europa con la que estuvimos en contacto, es que no conocen las cartas españolas; oro, copa, espada y basto… nunca las vieron, sólo conocen las del poker.
Si bien no hacía mucho calor, tampoco había viento; Bocha estaba acalorado pero al límite de transpirar (cosa que lo pone de muy mal humor y más que nada si estamos en la carpa y a punto de irnos a dormir), pero apenas se sentó con la cumpu, como sobre el colchón inflable es molesto estar sentado, empezó a elevar temperatura… y no pudo escribir ni un día de diario. Así que se puso a escribir Ali mientras Bocha se relajaba y descansaba un poco, quieto y disfrutando de una pequeña brisa que apenas pasaba por el mosquitero de la carpa. Como todavía era temprano cuando la batería de la compu se estaba por acabar, jugamos unos partido al chinchón… Bocha volvió a subir su temperatura cuando Ali le ganó abrumadoramente lo dos partidos, y nos fuimos a dormir.
DIA 286
Lunes 1 de Febrero de 2010
Durante la noche Ali se despertó varias veces, y en el colchón inflable el movimiento de uno implica el salto del otro, así que Bocha también se despertó varias veces por la noche; pero a pesar de esto, pudimos dormir muy bien y frescos…cosa que pensábamos iba a ser imposible por esta zona. Como ayer a las 8:30pm ya estábamos durmiendo, hoy a las 6:30am ya no teníamos más sueño, así que nos levantamos; desarmamos la carpa y guardamos todo en el auto para seguir viaje. Cuando nos estábamos por ir, se acercan un par de militares que estaban acampando aquí mismo (viven tan camuflados que ayer ni vimos que eran tantos) y nos pidieron permiso para tomarnos y tomarse unas fotos con el auto, obviamente nosotros también sacamos nuestra cámara y todos posamos… la mayoría son chicos muy jóvenes, que andan armados hasta los dientes pero tienen pinta de no poder matar ni a una hormiga!!! Nos comentaban que están en este lugar hace unas semanas por el tema con Venezuela, y que reforzaron toda la zona, así que nos vamos a cruzar con unos cuantos retenes.
A las 7:30am partimos con destino a Venezuela, faltaban algo menos de 200 km hasta la frontera, pero pasamos por tres peajes de $7.000 cada uno; y también pasamos por muchos retenes militares, pero están solamente por ser zona fronteriza con Venezuela y no controlan nada… están de pinta nomás.
La salida de Colombia la hicimos en 2 minutos, entramos a Venezuela hicimos migraciones y a unos kilómetros hicimos aduana, realmente muy tranquila la frontera, solo nos demoramos un poco en la aduana de Venezuela porque tuvimos que esperar a la persona que debe firmar el papel de importación temporaria del vehículo que justo estaba en reunión; mientras esperábamos, cambiamos $20.000 colombianos por Bs 60 (Bolívares).
Los primeros kilómetros de ruta están bastante poseados, pero lo peor no es eso sino los autos viejos que andan a fondo! Otra cosa que nos llamó la atención fue cuando llegamos el primer peaje, los vehículos livianos no pagan!!! Sobre la ruta hay varios controles militares y de policía, sólo nos pararon un par de veces para pedirnos los pasaportes y nos terminaban saludaban muy contentos cuando entendían que somos argentinos y que vinimos desde allá con “este carrito”. En uno de los controles, le preguntamos al policía donde podíamos conseguir combustible, porque ya habíamos hecho cerca de 50 kms y todavía no habíamos visto ninguna estación de servicio; además, como sabíamos que en Venezuela el combustible era barato veníamos ya con la reserva. Lo primero que nos dice el policía es que le sorprendía que el auto sea “gasolero” (nos contó que en Venezuela se le dice gasoil como en Argentina, y no diesel como en la mayoría de los países), después nos explicó que por esta zona está bastante restringido el combustible, que podemos conseguir en algunos lugares de contrabando (hay chicos que venden de a botellas), pero como no le entendimos bien en donde, seguimos hacia el próximo pueblo.
Después de pasar por varias estaciones de servicios que ya habían cerrado y no vendían más combustible (increíble!!!), y andando con las últimas gotas de gasoil dentro del tanque del 206, Bocha le pidió a un camionero que justo paró cerca nuestro. Sin problemas el tipo nos dijo que tomemos lo que necesitemos de su tanque, así que Bocha buscó una manguerita y un bidón y descubrió que el gasoil es más rico que la nafta, je je. La manguera que tenemos es la que una vez usamos para arreglar el sapito, así que estuvimos como 15 minutos para sacar casi 4lts de gasoil… obviamente que el camionero no nos cobró nada, no contó que el litro de gasoil cuesta Bs0,048, o sea, NADA. Hicimos menos de 2 kms y encontramos una estación de servicio abierta, mientras Bocha seguía escupiendo gasoil y se secaba la remera toda transpirada (se quería matar, jaja). Pudimos llenar los casi 50 litros del 206 por Bs 2,15 (u$d 0,40), así es… con menos de $2 argentinos llenamos el tanque.
Con el tanque lleno, contentos de no pagar peajes ni combustible, seguimos camino. La primera gran ciudad que apareció fue Maracaibo, no nos metimos, pero desde el puente que cruza por sobre un de los lagos más grandes del mundo (el puente mide como 5kms!!!) pudimos ver que Maracaibo es una ciudad enorme. Viendo como conducen los venezolanos, siempre a fondo, pusimos al chiquitín a unos constantes 130km/hs, cosa que no hacíamos desde hace mucho, porque lo venimos cuidando y principalmente nos cuidamos nosotros de las multas!!!
A eso de las cinco de la tarde, sobre la ruta vimos un hotel que parecía lindo y paramos para ver cuanto costaba la noche, para evitar manejar de noche; salía Bs100 pero el dólar lo aceptaban según un cambio oficial (2,15), así que dimos media vuelta y seguimos hasta la ciudad que Ali había leído en la Lonely Planet, Coro. Esto del cambio nos fastidia muchísimo, porque al no conocer no entendemos una mierda; lo único que sabemos es que hay un dólar paralelo y que los pesos colombianos los cambian mejor que el dólar, pero no sabemos a cuanto… por eso es que en la frontera no cambiamos mucho, pero bueno, nos pone de muy mal humor tener plata y no poder usarla!
Llegamos a Coro cuando ya había oscurecido y fuimos directamente hacia una posada que figuraba en la Lonely, Posada El Gallo; nos atendió una señora y nos comentó que ahora sólo le quedaba una habitación con baño privado por Bs120 pero que no aceptaba dólares. Igualmente justo llegó un señor que cambia dólares (había adentro de la posada otros turistas que necesitaban cambiar) y terminamos cambiando u$d100 por Bs500… igual a lo que nos ofrecían en la frontera. La posada es muy linda, es como una gran casa antigua hecha hostel, con varias mesitas bajo la galería, habitaciones con baños propios y otras con baño compartido, una cocina de uso común y otra de los dueños, y con wi-fi; lo único incómodo es que no tenía garage y tuvimos que llevar el auto a un estacionamiento que estaba a cinco cuadras, pero por suerte barato (Bs5).
Cenamos unos sándwiches, estuvimos un rato con internet hablamos con Marce y Fer, y nos enteramos que van a volver a operar a Vero (la cuñada de Ali), así que medios preocupados, y esperando que salga todo bien el tres de febrero, nos dimos un baño (con agua fría ya que no hay caliente) y nos fuimos a dormir.
DIA 287
Martes 2 de Febrero de 2010
Ali se levantó primero (que repetitivo es este comienzo del día, no?!?!), pero esta vez no quiso molestar a Bocha y se fue sola a buscar el auto al estacionamiento, había que sacarlo antes de las nueve de la mañana. Por las dudas se llevó el gps, que tuvo que usar para hacer las cinco cuadras, jaja!!! Desayunamos con té y unos mates mientras revisábamos los mails, y después llamamos por skype a los papás de Ali que están en Bariloche y hace mucho que no hablábamos… todos preocupados por Vero, obvio (además de la inundación que sufrió la casa cuando se rompió el caño del tanque y no había nadie, je).
Tipo 11:00am nos fuimos de la Posada, sin saber si volvíamos o no porque no teníamos ni idea cuanto podíamos tardar en recorrer la península de Paranagua, que comienza justo a la salida de Coro. Lo primero que hay en esta península, son unos médanos enormes que evidentemente se mueven mucho porque en algunas partes tapaban la mitad de la ruta. Después seguimos camino hacia Punto Fijo, una ciudad petrolera, con muchos hoteles y shoppings, porque es puerto libre (zona libre de impuestos aparentemente) pero cuando nos metimos en un local a preguntar precios de maquinitas para cortar el pelo, la verdad que no nos pareció para nada barato… lo que si había muy barato era una heladera de dos puertas, pero la medimos y en el auto no entraba, jeje.
Fuera de la ciudad estaba la zona de playas, pero era imposible estar por el viento… hasta costaba abrir las puertas del auto. Además las playas no son muy lindas, el color del agua si, un verde-turquesa muy bonito, pero casi no había arena, era una tierra media colorada muy fina la que había en el suelo y la que volaba por todas partes.
Continuamos la ruta, que según el gps daba toda la vuelta por la costa de la península (más de 400kms de camino), pero no llegamos a hacer ni 40kms que se acabó el asfalto. Eran mucho kms los que faltaban y no sólo había arena, sino que muchas ondulaciones, así que por el bien del auto nos dimos la vuelta (odiamos volver por el mismo camino). Pasamos por otra playa que estaba del otro lado de península, un lugar bastante turístico según nos habían dicho, pero tampoco no gusto, además había más viento aún que del otro lado. Lo bueno de ir de un lado a otro, es que toda la ruta dentro de la península es autopista de dos carriles por manos, que si bien hay algunos pozos, se puede ir fuerte… y todos van fuerte! (nosotros mantuvimos los 130km/h).
Ah… más temprano, cuando entrábamos a la península, vimos como se prendía fuego y se incendiaba completamente un camión mezclador… impresionante!!! Lo que también nos impresionó, fue lo idiotas y desesperados que son los venezolanos para manejar, todos querían pasar pese a que las llaman salían para todas partes y un médico pedía que se abran porque venían los bomberos… que casi no pueden pasar por la cantidad de coches que había sobre la ruta. Apenas se liberó un carril, todos metían la trompa para pasar primero… esto es lo más parecido a Bolivia, hay que andar con mucho cuidado!!! (y no achicarse nunca, jeje).
Paseamos por toda la península, sólo comimos unas papas fritas y unos platanitos que compramos en un mercado donde vendían muchísimas bebidas importadas por el tema de la zona franca (como vamos a extrañar los plátanos cuando estemos en Argentina!!!); y terminamos el recorrido pasadas las cuatro de la tarde, por lo que decidimos volver a Coro y nos seguir viajando para evitar llegar de noche al próximo destino. Pasamos por un supermercado, compramos fiambre, verduras, unas cervecitas para probar las venezolanas y conseguimos las galletitas que tanto nos gustaron en México, los polvorones de Marianela. Después pasamos por el aeropuerto porque nos habían dicho que allí también cambiaban plata y cambiamos u$d100 por Bs580 (mucho mejor que ayer!!!), y volvimos a la misma posada de ayer. Primero pasamos por otras que estaban más cerca del estacionamiento, pero estaban más caras, así que volvimos a la Posada El Gallo esperando que tengan libre la habitación con baño compartido por Bs80… por suerte así fue.
Hoy fue Bocha solo a llevar el auto al estacionamiento, luego estuvimos viendo las fotos y actualizando la web… también escribiendo un poco del diario como para no volver a atrasarnos. Ali cocinó unos fideos con cebollita y caldito knord, tardaron bastante en hacerse porque el dueño de la posada le pidió que no cocine dentro de la habitación con nuestro súper mechero a nafta, pero la mujer nos había dicho antes que la cocina sólo se podía usar para el desayuno y tenía un enorme cartel que decía lo mismo, cuestión que terminamos cocinándolos en la cocina pero con nuestro calentador (hace mucho ruido, parece un soplete, jeje) luego que el fuego se nos apague dos veces por el viento. La cosa que salieron rico y nos fuimos a dormir con la panza bien llena!!!
DIA 288
Miércoles 3 de Febrero de 2010
Como ya eran cerca de la nueve cuando nos despertamos, otra vez fue Ali sola a buscar el auto (hoy sin el gps) y después desayunamos. Hoy unos mates, un té, y los ricos polvorones mexicanos!!! Nos fuimos de Coro con destino al Parque Nacional Morrocoy, donde aparentemente están los cayos con las mejores playas de Venezuela.
Primero fuimos a la ciudad de Chichiriviche, la cual parece algo abandonada durante la semana, pero dicen que los fines de semana se llena con gente que viene de Caracas. Desde la playa se podían ver varias islas con arena blanca, palmeras y el mar azul-turquesa que nos recordó muchísimo al caribe mexicano. No nos quedamos porque la ciudad no nos gustó mucho, así que seguimos camino y encontramos una ruta que entraba por medio de los manglares… está buenísimo andar con auto propio, de otra manera estas cosas de decidir en el momento y meterse donde a uno le den las ganas no se podría hacer!!! Hicimos todo el recorrido de este camino sorprendiéndonos de la cantidad de guarderías, lanchas y cruceros que hay en esta zona; al final del camino asfaltado a medias (30 kms), hay un pequeño pueblo bastante humilde donde la ruta pareciera seguir entre los manglares secos o con poco agua… acá es cuando nos encantaría tener una 4×4. Sobre el borde de un manglar que empezaba a 20 metros del camino, vimos un montón de pájaros rarísimos y hermosos, totalmente rojos y grandotes (Ali los había visto entrando a Chichiriviche pero Bocha no le creía, je).
Obviamente acá no encontramos ningún lugar para quedarse, había unas posadas pero no valía la pena ni preguntar precios, porque si no se tiene una lancha acá no hay nada para hacer; así que seguimos camino hacia Tucacas, una ciudad un poco más grande y turística que Chichiriviche que está del otro lado del parque. Cuando llegamos no dio la misma impresión que Chichiriviche, una ciudad turística de los 70 pero abandonada, una vez que nos metimos un poco a dar vueltas vimos que acá había más vida. Igualmente está lleno de edificios bastante nuevos sobre la costa que son de gente que vive en Caracas y se viene a pasar las vacaciones o los fines de semana (están a 200kms); muchos hoteles y posadas están directamente cerrados entre semana y los que están abierto piden cualquier cosa!!! Dimos varias vueltas y preguntamos en un montón de posadas, hasta que encontramos una muy linda por Bs160 la noche… que después de verla y dar más vueltas, terminamos arreglando con la dueña en Bs300 por dos noches.
La posada (“El Ancla”) es chiquita, sólo tiene tres habitaciones, con baño compartido (pero tiene tres baños y tres duchas), con aire acondicionado, televisión con cable, el auto queda en el garage bien cómodo, y lo más importante… muy limpio todo. Apenas entramos, la señora que nos había atendido y su marido (los dueños), nos contaron y mostraron en el libro de registro la gran cantidad de argentinos que han pasado por acá estas últimas semanas… nos sorprendió muchísimo. También nos mostraron un mapa como para ubicarnos y nos contaron que hay una excursión en lancha que vale la pena hacer, es por todos los manglares de la zona donde están las playas lindas. Así que ordenamos las cosas en la muy cómoda habitación, y fuimos caminando a la zona de lancheros para averiguar y en lo posible reservar para mañana; pero cuando averiguamos los precios nos queríamos matar… eran como Bs300 cada uno, demasiado para nosotros!!! Pero nos dijeron también que si se arma un grupo de siete personas lo números bajan obviamente, el tema es conseguir a la gente ahora que estamos entre semana. Nos volvimos a la posada, y pensamos en que quizás mañana podemos ir primero al parque (cobran Bs5 por auto) y pasar el día allí, tal vez haya desde dentro del parque alguna lancha más económica que por lo menos nos lleve a una isla donde se pueda hacer snorkel…pero bueno, mañana veremos!
Como Bocha hace un par de días que se viene sintiendo un poco mal de la panza, hoy durante el día no comimos casi nada y tampoco compramos nada para hacer, así que nos comimos lo que quedaba de jamón, queso y pan. Nos quedamos viendo la tele un buen rato, Ali se dio un baño, Bocha no… cosa rara en él que donde tiene agua dulce se mete, pero hoy estaba muy cansado y flojito; prendimos el aire acondicionado y antes de las diez de la noche ya nos estábamos durmiendo.
DIA 289
Jueves 4 de Febrero de 2010
Gracias a Ali que tiene un despertador en su cabeza, a las ocho de la mañana ya estábamos despiertos y acomodando las cosas para ir a pasar el día al parque; pero justo cuando estábamos saliendo con el auto, la señora de la posada (Marlen), nos comenta que ayer habló con un conocido de ella que hace viajes a los cayos y que hoy a las 10am salía con una lancha, que el precio es aproximadamente Bs70 por persona y que este señor lo podemos encontrar a unas cuadras de la posada, frente a una panadería. Preguntamos primero donde estaba la panadería, y después le preguntamos al panadero si conocía a este tipo, enseguida lo encontramos… está siempre en la calle principal con un cartoncito con fotos de los cayos tratando de conseguir pasajeros (no tienen lanchas, pero organizan los viajes para los lancheros, así viajan llenos); le comentamos que nos mandó la señora de la posada y luego de pelearle un poco el precio nos terminó dejando el paseo en lancha por Bs110 para los dos. Obviamente, cada vez que pedimos precio tenemos que contar todo nuestro viaje, y dejar bien en claro que ya estamos volviendo, que no nos queda plata pero que no nos queríamos volver sin conocer este lugar… y eso gusta parece, jeje.
Una vez que cerramos el tema del paseo, pasamos por el súper, compramos algo de fiambre, volvimos a la posada para dejar el auto y nos preparamos la mochilita con agua fría (tenemos una heladera en la habitación) y con unos sándwiches de jamón, queso, tomate y lechuga, también metimos unas bananas, las lonas, la cámara de fotos y nuestros equipos de snorkel que todavía no entendemos como no se los dejamos a los chicos de Mérdia… porque la verdad es que no lo usamos nunca y ocupan un buen lugar en el auto! A las diez menos diez nos juntamos en el punto acordado y fuimos hacia el muelle, donde también estaban el resto de los pasajeros. Había otro chico argentino, dos italianos y una pareja de venezolanos con su hija; a las diez y moneda salimos a fondo y enseguida llegamos al Cayo Paiclá. Un lugar hermoso, el agua transparente y azul, la arena no parecía talco como en Tulúm pero era bastante blanca, además la playa estaba llena de árboles con linda sombra y algunas palmeras… muy lindo. En el mar encontramos una estrella, era como las que habíamos visto en el archipiélago de San Blas en Panamá (en realidad, son todas iguales no?!?), caminamos un poco por la isla, nos sentamos bajo la sombra de un árbol y nos comimos una banana; a las doce del mediodía llegó nuevamente la lancha y continuamos viaje por los manglares. La lancha va siempre a fondo, pero en un momento paró en una zona donde estaba lleno de rocas, la profundidad del mar era menos de un metro y estaba lleno de estrellas del mar. Continuamos a fondo hasta un santuario enorme de una virgen hecho sobre una piedra tipo acantilado lleno de ofrendas, y luego fuimos hacia una zona donde los árboles nacían directamente del mar, muy raros, donde también la profundidad era de un metro aproximadamente; acá caminamos un poco por el agua e increíblemente aparecieron unos vendedores de helados que caminaban al igual que nosotros, con el agua por la cintura y su heladerita de telgopor… vaya uno a saber de dónde salían, porque no había nada cerca! Después de un rato más de navegación, pasada la una del mediodía, llegamos al Cayo Sombrero, un lugar hermoso que nos hacía recordar mucho a las playas del caribe Mexicano.
Comimos los sándwiches bajo la sombra de una palmera y nos quedamos tirados dormitando un buen rato. Cerca de las tres de la tarde nos metimos al agua, totalmente transparente, nos pusimos el snorkel y disfrutamos un poco del agua. Es muy raro como el mar se hace profundo después de avanzar apenas unos diez metros, cambia la pendiente y de golpe llega a unos ocho metros de profundidad, donde se ven algunos corales y muchísimos peces de colores y de buen tamaño. Estuvimos también charlando con los chicos italianos y el otro argentino, les prestamos los equipos y estuvimos turnándonos para sacar fotos bajo el agua con los peces de colores. Antes de que se hagan las cinco de la tarde, horario acordado en que la lancha nos venía a buscar, caminamos un poco por la isla y sacamos algunas fotos de las palmeras y las hermosas playas; cinco en punto llegó la lancha y en apenas 25 minutos ya estábamos otra vez en Tucacas.
Muy contentos por el día que pasamos y por haber disfrutado otra vez más de las hermosas playas que sólo el caribe puede ofrecer, nos fuimos a nuestra habitación algo cansados. Comimos los últimos polvorones mexicanos, Ali se hizo unos mates y después Bocha se fue a afeitar; cosa que le costó mucho porque la última vez que se había afeitado había sido en Panamá, y como ya tenía muy larga la barba, tuvo que afeitarse con la prestobarba y no con la eléctrica. Nos dimos un baño y otra vez a la habitación, con aire y tv, nos miramos un par de episodios de Dr House y después nos pusimos a charlar sobre cuales van a ser nuestros próximos destinos. La verdad que con el tema de que en el Salto del Ángel no hay agua, no nos tienta mucho ir para esa zona, así que lo más probable es que mañana vayamos a conocer otra playa y después volvamos a Colombia; Caracas es una gran ciudad que dicen está con varios problemas socio-políticos a los que no nos interesa conocer (ya tuvimos bastante en Bs. As.) y después nos quedaría Isla Margarita… pero justo hoy vimos un especial venezolano de la isla pero realmente no nos tentó mucho, parece Cancún, así que seguramente no vayamos para allá tampoco. De todas maneras, lo nuestro es blanco un día y negro al otro… así que veremos, lo que si decidimos es que mañana seguimos viaje para otra playa más, quizás la última de Venezuela.
DIA 290
Viernes 5 de Febrero de 2010
Hoy partimos hacia Puerto Colombia, está a solo 200 km de Tucacas y seguramente el último destino a conocer de Venezuela. Desde donde estábamos hasta la ciudad de Maracay el camino estuvo muy bueno, mucha autopista sin peajes donde todos andan a fondo; pero de Maracay hasta Puerto Colombia, que son solo 40 kms, el camino es bien de montaña, donde llegamos a los 2000 msnm y volvimos a 0msnm al llegar a playa. Este camino es muy angosto, con curvas muy cerradas y con muchas subidas, el auto calentaba un poco y tuvimos que parar unas cinco o seis veces… en cinco minutos la temperatura volvía a lo normal, pero es un tema que a Bocha lo pone de muy mal humor. Igualmente el paisaje del camino es hermoso, generalmente con un verde espectacular (a diferencia del resto de Venezuela que parece todo seco), muchos cañaverales enormes, todo tipo selva, lo único malo fue que tardamos más de una hora en hacer estos 40kms y que cada tanto aparecía algún auto, camioneta o camión manejado por un venezolano, jeje!!!
Llegamos a Puerto Colombia y nos sorprendimos muchísimo por lo turístico que es este pueblito, lleno hoteles y principalmente de posadas, casi todas casas muy antiguas que de afuera no prometen mucho pero adentro están todas a nuevo, con piletas y demás lujos. Dimos una vuelta por el pueblo y empezamos a averiguar precios, encontramos una no muy linda, pero donde pudimos guardar el auto frente a la habitación… habitación bastante trucha que tenía un pequeño baño y un ruidoso ventilador, pero bueno, la idea era sólo pasar una noche, y por Bs100 (1usd=Bs5,8) ahí nos quedamos. Sin muchos preparativos ni vueltas, dejamos el auto allí y como ya eran cerca de las tres de la tarde nos fuimos caminando a la playa (unas cuantas cuadras eran… como diez aprox); en la entrada a la playa, vimos un colectivo 1114 con patente argentina, lleno de calcos y con una inscripción en toda la parte trasera que decía: “…venimos de la Patagonia y queremos llegar a México, nos ayuda con 5 litros de diesel o con un plato de comida?…”. No vimos a ninguno de los viajeros por ahí, pero nosotros nos quedamos pensando como irán a cruzar de Cartagena a Panamá sin tener un peso, porque en un container no entra y en un ro-ro con esas dimensiones le va a salir carísimo… ojalá consigan algún patrocinador muy groso!!!
Nos encontramos con una playa muy linda, es como una bahía entre montañas que se meten al mar, la arena es bastante blanca y el agua de un color azul, también hay algunas palmeras que dan una necesaria sombra; así que caminamos un poco para alejarnos de la mayoría de la gente y nos quedamos ahí tirados un rato. Ali se metió al agua, Bocha no, y básicamente nos quedamos tomando sol… jugamos a las cartas un rato y disfrutamos lo que seguramente será nuestra última playa del Caribe. Antes de las cinco de la tarde se levantó viento, se nubló y refrescó bastante, así que nos fuimos; pasamos por un cyber para averiguar como le fue a Vero (la cuñada de Ali) en la operación, pero nadie nos escribió como para contarnos, le mandamos un msn a Marce y Fer para que nos escriban y aprovechamos también para mandarle un mail a Adriana (la ahijada de la mamá de Ali de Bogotá) y a Álvaro para comentarles que el martes pensamos llegar a Bogotá, a ver si nos podemos quedar en su departamento otra vez; la conexión en el cyber era muy lenta así que nos fuimos rápido.
Como durante el día no comimos nada, fuimos en búsqueda de un bar-restaurante para comer algo, pero casi ninguno tenía comida… en uno nos sentamos y pedimos unas arepas y medio pollo al horno, pero no tenían; increíble que no tengan comida en un lugar de comidas, pero bueno… evidentemente acá la costumbre es comer al mediodía y nada después. Nos volvimos a la humilde habitación, nos dimos una ducha, Bocha se puso a escribir el diario y Ali a cocinar unos fideos con salsa de tomate y cebolla en nuestro calentador; salieron muy ricos (además teníamos mucho hambre, jeje) y hasta sobraron un poco para mañana, además aprovechamos para dejar agua en el termo para mañana y con lo que sobró nos hicimos un café cada uno. Acá no tenemos tele, así que nos quedamos un rato con la compu y nos fuimos a dormir.
DIA 291
Sábado 6 de Febrero de 2010
A las ocho de la mañana ya estábamos despiertos, metimos en la mochila el termo, el mate, una taza con un té, los últimos polvorones que aparecieron en una caja, las lonas y nos fuimos a desayunar a la playa (la habitación no es muy linda como para estar despierto ahí adentro, jeje). Como había mucho viento y estaba algo nublado, cambiamos el destino y en logar de caminar hasta la playa fuimos hacia el malecón que está bastante más cerca. Al rato de estar allí sentados, empezaron a llegar muchos chicos de una escuela, parece que estaban haciendo un trabajo de fotografías y varios nos sacaron fotos… algunos a escondidas y otros pidiéndonos permiso, así que posamos un rato.
Realmente nos llamó la atención las mujeres venezolanas, todas tienen muy lindos rasgos (y buena delantera!!!) pero no son muy lindas como generalmente dicen de las venezolanas, hay muchas con sobrepeso y sin lugar a dudas podemos confirmar que las mujeres más lindas de Latinoamérica son las argentinas, después las cubanas y le siguen las colombianas.
Después de desayunar y cuando el sol ya empezaba a molestar, volvimos a pasar por el cyber para tener novedades de Vero, justo nos encontramos a la tía Estela y nos contó que a Vero le sacaron toda la tiroides y que al día siguiente le dieron el alta, que ya está en la casa… ojalá que se mejore pronto y no tenga que volver a pasar por otra operación!!! Estas son las cosas que nos dan ganas de poner el auto a fondo y llegar a casa ya. Revisamos los mail y Adri nos contestó que nos espera el martes en su departamento, que cuando lleguemos la llamemos al celu, así que buenísimo.
A las diez de la mañana, cuando estaba llegando muchísima gente por ser sábado, nos fuimos hacia Mérida, una ciudad que está ya camino hacia Colombia; más al sur, por donde están las montañas, la idea es entrar el lunes a Colombia por Cucata, cerca de Bucaramanga. Cruzamos todo toda la montaña con bastante tráfico de frente sin que el auto llegue a calentar, ayudó que de este lado de la montaña está más fresco; llegamos a la ciudad de Maracay y buscamos una estación de servicio para llenar el tanque de gasoil, increíble sólo gastamos Bs2… todavía no dejamos de asombrarnos lo barato que es el combustible!!!
Seguimos camino todo el día, pasamos algunos controles militares y policiales pero muy tranquilos, las rutas en general son muy buenas, hay muchas autopistas sin peajes donde todos andan 120km/h como mínimo, así que le dimos un poco al Peugeot y mantuvimos unos constantes 140km/h por varios kms… anda muy bien!!! El gps en Venezuela funciona bastante bien, así que se nos ocurrió buscar un camping, y justo apareció “Camping Mérida”, así que fuimos directo para allá. Para todo esto ya se había hecho de noche y veníamos bastante cansados de hacer los últimos 100kms a un promedio de 20km/h por el tráfico que había en este camino de montaña. Cuando llegamos al “Camping Mérida”, nos encontramos con una especie de club donde lo único que tenía de camping era el nombre!!! La mujer nos dice que es un complejo con habitaciones pero sólo trabajan con grupos de escuelas y demás… pero que de camping no tiene nada más que el nombre, un giles!!!
Dimos media vuelta y volvimos para la ciudad, como durante el día no habíamos comido nada, paramos en la calle y comimos unas arepas rellenas de queso y jamón (venimos comiendo poco… haciendo dieta como para llegar bien a Argentina y comer muchos asaditos, jeje); seguimos camino y buscamos un hotel en el centro, ya eran las once de la noche cuando encontramos un hospedaje que zafaba, una habitación con baño, agua caliente, tele, ventilador y más el estacionamiento, por Bs120. Mérida es una zona muy montañosa, y acá se encuentra la montaña más alta de Venezuela y la única donde hay nieve, es el pico Bolivar que pasa los 5000 m de altura; leímos en la Lonely Planet que había un teleférico que era el más largo del mundo que te subía casi hasta la cima, pero le preguntamos al chico del hotel y nos comentó que ya hace más de un año que está sin funcionar. Cansados de los cambios de altura (ahora estamos al 1600m) y tantas horas en el auto, nos fuimos a dormir, mañana veremos que hacemos, porque no queremos ir hasta la frontera mañana porque es Domingo, así que quizás hagamos dos noches acá… mañana se verá!
DIA 292
Domingo 7 de Febrero de 2010
Estábamos descansando tranquilamente en la habitación del hotel, cuando una chica se acerco a la ventana del cuarto preguntando si teníamos el auto en el estacionamiento, que debíamos sacarlo porque ya cerraba; eran las diez de la mañana y la habitación la teníamos hasta la una, no entendíamos nada, pero igualmente Bocha se cambió y bajo a ver que onda. Resultó que a pesar de que el estacionamiento lo pagamos en el hotel, y anoche nadie nos dijo nada, el garage es privado y los domingos cierra a las nueve de la mañana, por lo que el garage estaba cerrado y para poder sacarlo, un vendedor ambulante era el que tenía la llave pero quería cobrarnos Bs20 más porque eso le pidió el dueño. Muchas idas y vueltas con la encargada del hotel, Bocha pasó de decirle que rompía todo para sacar el auto a que llamaba a la policía para denunciarlos, así que la pobre chica logró hablar con la gerente del hotel y del garage para que se pongan de acuerdo mientras nosotros nos bañamos… con agua caliente!!! (desde Panamá que no teníamos agua caliente). A las 11:00am subió la chica a la habitación para avisarnos que estaba todo resuelto y a las 11:30 pudimos sacar el auto sin pagar nada más, guardamos el único bolso que habíamos bajado y nos fuimos.
Como la ciudad no es muy linda, ni colonial, ni moderna, ni nada; salimos a la ruta como para ir más cerca de la frontera, la última ciudad es San Cristóbal que está a unos 40 kms de la frontera con Colombia. Hoy Ali estaba media dormida y no miró ni el gps, pensaba más en qué podíamos comprar para comer que por donde ir hasta San Cristóbal, cuestión que anduvimos todo el día por un camino de montaña donde alcanzamos los 3600msnm y llegamos a las siete de la noche, cuando podríamos haber ido por una autopista y tardar la mitad del tiempo. Igualmente el camino que hicimos fue muy lindo, el único problema fue que el auto siguió calentando y tuvimos que parar unas cuantas veces en las subidas largas; además pensábamos que eran muchos menos kms, por suerte ayer llenamos el tanque!!!
Paramos en la primera posada que vimos, en realidad estaba en la Lonely Planet y en el gps, además quedaba casi sobre la ruta por donde teníamos que salir mañana, así que nos quedamos en una habitación muy linda, con tv, aire, agua caliente y wi-fi, por Bs160. Justo el muchacho encargado nos cuenta que su papá, el dueño de la posada, estaba de viaje por Argentina con un moto; nos mostró fotos del padre… todo un viajero experimentado, pero siempre en moto. Comimos unas mandarinas que nos quedaban de hoy a la mañana y unas galletitas Club Social, todos estos días estuvimos comiendo muy poco y la verdad que nos viene muy bien, así dejamos esos kilos de más que subimos en México.
Miramos un rato tele, revisamos lo mail y vimos que Ali había recibido un saludo de Paul (Jefe de su ex-trabajo) y preguntaba también cuando volvimos porque hay buenas expectativas laborales; le contamos que tenemos pensado llegar a Buenos Aires los primeros días de abril y que la idea es volver a la vida “normal”, es decir, dejar de ser nómades y ponernos a trabajar. Nos pone muy contentos que se acuerden siempre de nosotros y más cuando ya se habla de trabajo antes de volver, da más seguridad. Muy cansados nos fuimos a dormir, mañana es día de frontera.
DIA 293
Lunes 8 de Febrero de 2010
Como pocas veces sucede, hoy Bocha se despertó a las siete de la mañana y la despertó a Ali, nos dimos un baño y partimos bien temprano para la frontera. En el camino paramos en varias estaciones de servicio como para llenar el tanque antes de irnos de Venezuela pero no pudimos; es increíble ver la cantidad de autos que estaban haciendo cola para cargar combustible y además la mayoría de estas estaciones de servicio solo cargan gasolina (nafta). La gente debe hacer cola por más de una hora para conseguir combustible porque está vedada la venta en las cercanías de la frontera y generalmente antes del mediodía ya cierran porque no pueden vender más; está el ejército controlando las ventas de combustible y fue justamente un milico que en una estación que vendían gasoil no nos dejó entrar, porque sólo le venden al transporte público…una porquería!!!
En el camino paramos en un puesto de la calle y compramos unas empanadas, no queríamos dejar Venezuela sin probar las empanadas que veíamos por todos lados, compramos sólo tres como para desayunar algo (pagamos Bs10,5); eran fritas y de harina de maíz, pero con el hambre que teníamos las comimos como si fuesen un manjar.
A las diez de la mañana llegamos a la frontera San Antonio del Táchira (del lado de Venezuela), los autos cruzaban de un lado al otro sin hacer ningún trámite, Bocha se bajó y después de preguntar en varios lugares encontró la aduana Venezolana, le sellaron la salida del auto en el pasaporte y seguimos. Es increíble la cantidad de sellos que tiene el pasaporte de Bocha, como él es el titular del auto en todos los países de centro América y acá en Venezuela también, le colocan un sello enorme que ocupa toda una hoja en el pasaporte con todos los datos del vehículo, hasta hay un sello sobre la cuarta hoja del pasaporte (donde no es para sellar) que una inútil remetió en Panamá… está muy desprolijo ese pasaporte, jeje!!!
Cruzamos el puente que divide Venezuela-Colombia y nos encontramos con migraciones de colombiana (o sea, que salimos de Venezuela sin sellar el pasaporte!). Cuando preguntamos donde hacer migraciones y aduana, lo primero que nos dijo el señor es que debíamos volver a Venezuela para firmar la salida; acá nadie controla nada en realidad, si hubiésemos querido pasar sin sellar nada tranquilamente podríamos haber pasado… pero venimos haciendo todo bien. Así que tuvimos que cruzar caminando el puente (que eran como 500m) y encontramos migraciones Venezolana, tenía un cartel muy chiquito y además se veía sólo cuando uno entraba al país… no había ningún cartel del lado de la salida! Cuando llegamos a la ventanilla nos dieron la noticia que para que nos sellen el pasaporte había que pagar Bs55 por persona, equivalente a $20000 colombianos (o sea u$d10 c/u); como unos giles sólo habíamos llevado los pasaportes y no la billetera, así que Ali esperó sentada en la calle mientras Bocha cruzó todo el puente otra vez para ir a buscar la billetera… volvió caminando porque volver con el auto era un lío de tráfico, y bastante transpirado porque hace un calor insoportable!
Una vez sellada la salida, volvimos a migraciones de colombiana (la DAS) y sellamos el pasaporte con la entrada de Colombia; es raro, siempre nos preguntan cuantos días nos vamos a quedar en el país, nosotros le dijimos 20 o 30 días como máximo y nos terminan dando un permiso por 90 días… varias veces nos pasó lo mismo. Paso siguiente, preguntamos donde se encuentra la aduana (la DIAN), pero nos comentaron que acá no tienen las oficinas, que debemos cruzar toda la ciudad de Cucuta y allá la vamos a encontrar. Realmente nos explicó muy bien como llegar y a pesar de que tuvimos que adelantar la hora 30 minutos (ahora la diferencia con Argentina vuelve a ser de 2 hs) llegamos justito antes del mediodía. Muy rápidamente llenamos los papeles, verificaron el número de chasis del auto, no revisaron nada de lo que llevamos (como pasa en todas las fronteras), pasaron los datos en la computadora y listo… antes de las doce del mediodía terminamos todo.
Llegamos a Bucaramanga antes de las 5pm, gracias al mapa de la Lonely Planet encontramos una casa de cambio enseguida y cambiamos u$d 200 (u$d 1 = $ 1.900); de allí nos fuimos hacia un hotel y como era muy caro nos terminaron recomendando otro más económico. Nos quedamos en este segundo hotel en una habitación con ventilador, tv, agua fría, wi-fi y estacionamiento por $45.000. Teníamos algo de hambre, porque durante el día sólo habíamos comido las empanadas, pero realmente nos daba fiaca salir del hotel, y como en la habitación había una heladera (nevera) con bebidas, nos tomamos una cervecita cada uno bien fría mientras miramos Dr.House y comimos unas galletitas. Subimos las fotos de Venezuela y el diario a la web, siempre aprovechamos internet y tratamos de mantener la página bien al día porque cada vez tenemos más seguidores!!!
Bocha estaba muy cansado de manejar, un poco mareado y con dolor de cabeza, así que después de la cerveza se durmió enseguida, Ali miró un poco más de tele antes de acostarse.
DIA 294
Martes 9 de Febrero de 2010
A las ocho de la mañana salimos del hotel, sabíamos que hasta Bogotá hay unos 400 kms, pero como los caminos son de montaña se hacen muy lentos. Antes de salir de Bucaramanga, cargamos gas-oil (diesel) y sufrimos la gran diferencia con Venezuela, en vez de gastar u$d 0,40 gastamos $70.000, o sea u$d 37. Después pasamos por Carrefour para desayunar algo, nos compramos un yogurt de litro, un pan de queso calentito, un agua y dos latitas de cerveza como para llegar al mínimo para no pagar el estacionamiento; menos la cerveza, el resto lo terminamos de comer antes del mediodía.
El camino fue todo de montaña como lo habíamos supuesto, pero tardamos bastante porque en una parte del camino tuvimos que esperar 50 minutos en un pare, realmente no supimos por que fue tanta demora, cuando pasamos solo vimos que estaban asfaltando de un lado, pero no habían dejado pasar autos de ninguno de los dos lados; además, en otra parte del camino nos topamos con un camión recién volcado, todavía no había llegado ni la policía ni la ambulancia, estaba totalmente cruzado en la ruta, tuvimos que pasar por la banquina golpeando un poco el piso del chiquitín, pero pasamos. La cuestión fue que pasamos por cinco peajes de $5.900 c/u y entre los problemas de la ruta y la lluvia que nos agarró al final, tardamos ocho horas en hacerlos 400kms.
Cuando llegamos a Bogotá, como sabíamos que Adri todavía estaba en el trabajo, nos fuimos directamente a la gomería donde la vez pasada nos habían atendido muy bien… Bocha quería llegar acá desde que estábamos en Guatemala porque hay que revisar bien el auto y comprar una o dos cubiertas, pero cuando llegamos nos encontramos con que la gomería se había prendido fuego y había una nueva en la esquina pero de otra gente. Charlamos con el gerente de esta nueva gomería y nos contó que era nueva, que la otra se había incendiado y nos pasó los precios de las cubiertas… nos queríamos matar!!! Más de u$d100 cada cubierta Bridgestone Potenza, cuando en Panamá la misma estaba u$d46, no podíamos creer que no las compramos, pero bueno, en aquel momento teníamos la cabeza en el cruce. Nos fuimos de la gomería preocupados y pensando qué vamos a hacer con las cubiertas, porque ya hay dos cubiertas que hay que cambiar… pero bueno, veremos que se hace. Seguimos para la casa de Adri, como no estaba la llamamos por teléfono y nos fuimos al súper como para comprar algo y hacer tiempo.
Cuando volvimos, nos quedamos esperando en la puerta un rato hasta que llegaron Adri con Álvaro, pasamos al departamento y mientras nos acomodábamos y les contábamos cosas del viaje a los chicos, Adri preparó unas hamburguesas. Nos quedamos un buen rato charlando hasta que todos cansados nos fuimos a dormir; la verdad que estar en este departamento es como estar en nuestra casa, los chicos son muy amables y nos hacen sentir muy cómodos.






Muy, muy FELIZ CUMPLEAÑOS!!!! Un beso enorme en este dia tan especial, que lo disfrutes mucho y ya festejaremos a la vuelta. Los tenemos siempre presente, cuidense, sigan paseando y prontito vos vemos. Besos del Tio Miguel y la hermosa y siempre joven madrinita.